Recientemente, la diputada Pilar Cisneros dijo que la virtual candidata del chavista Partido Pueblo Soberano, doña Laura Fernández, va a continuar con el “proyecto rodriguista”. De esa manera, doña Pilar lanza una amenaza a Costa Rica: la posibilidad de que continúe el desgobierno de Chaves, con sus múltiples retrocesos, si esa candidata gana las elecciones en 2026.
Si analizamos los resultados, claramente la continuidad del “proyecto rodriguista” es continuar con la “ruta del cangrejo”: para atrás, hacia una república donde se hayan debilitado la construcción de obra pública, la salud, la educación, la seguridad ciudadana, la energía renovable, la protección ambiental, la seguridad alimentaria, el suministro de agua. Veamos.
Seguirá la inoperancia con sus múltiples excusas; seguirá el consabido “no hice nada porque no me dejaron”.
Seguirá la política de tratar de gobernar no con acciones sino con insultos y con habladas sin sustento. Seguirá la venta de humo. Seguirán acusando de corruptos a los adversarios políticos sin presentar pruebas, continuará la ruta donde se denigre al adversario. Y se seguirán generando políticas que terminan favoreciendo a amigos de quien gobierna, como la ruta del arroz, el caso Gandoca-Manzanillo y los contratos a dedo a amigotes. ¿Eso queremos?
En relación con las políticas de salud, seguirán las actuaciones cuestionables en la contratación de los Ebáis, se retrasará la inversión en salud y seguirán aumentando las listas de espera en la Caja, con lo que aumentará la cantidad de personas que sufra las consecuencias de no recibir atención médica oportuna.
En materia de seguridad ciudadana, seguirán poniéndoles el país en bandeja a los narcotraficantes al eliminar puestos de vigilancia estratégicos, seguirá aumentando la tasa de homicidios y, como única solución, se seguirá ofreciendo una megacárcel.
Continuará la agresión al agro. Ya casi destruyeron la producción de arroz, y ahora van por la papa y la cebolla. “Además, al agro se le amenaza con la incorporación de Costa Rica al Acuerdo Transpacífico. Al respecto, valga decir que un competidor directo sería Vietnam, donde los salarios mínimos son tan bajos que se puede contratar cuatro trabajadores agrícolas con el dinero que en Costa Rica se contrata solo uno. Otra puñalada al agro. ¿Qué sigue? Solo doña Laura lo sabe.
Con respecto a la infraestructura, continuará el rezago en la ejecución de proyectos estratégicos para el país, como los proyectos de suministro de agua Orosi II (Valle Central) y Paacume (Guanacaste), la ampliación de la carretera Barranca-Limonal, el tren eléctrico para la GAM, para mencionar unos cuantos. Seguirá el gobierno cacareando logros que no tiene, inaugurando obras en las que su único aporte fue poner la cinta y traer las tijeritas para cortarla.
Si se mantiene el “proyecto rodriguista”, continuará bajando la inversión en educación. El presupuesto 2025 para educación es un 23% menor que en 2022 y, por primera vez en muchos años, es inferior al 5% del PIB. De acuerdo con lo dicho por doña Pilar, doña Laura seguirá por el mismo camino.
También disminuyó la entrega de bonos de vivienda. Si bien la administración de Chaves no ha terminado, al hacer el cálculo mensual, se ve que se han entregado 12% menos de bonos por mes con respecto a la administración anterior. Continuar con el “proyecto rodriguista” es seguir reduciendo la atención a la la vivienda.
Analizando los ataques constantes de este gobierno a la Fiscalía, el Poder Judicial, la Asamblea Legislativa y la Contraloría General de la República, se ve que el “proyecto rodriguista” busca un estado sin controles, donde reinen la impunidad y los caprichos del presidente. Ese es el camino que nos promete doña Pilar, por el que nos llevaría doña Laura.
En materia ambiental, aparte de contaminar el aire con ventas de humo, solo hemos visto retrocesos en la protección de la biodiversidad (los “monitos” de Chaves) y cero avances en cuanto a descarbonización. De continuar el “proyecto rodriguista”, seguiremos retrocediendo.
Lo peor: seguirían debilitándose o desapareciendo el respeto y la decencia en las relaciones entre el gobierno y la ciudadanía.
Gracias por advertirnos, doña Pilar.
lfarauz@gmail.com
Luis Felipe Arauz es ingeniero agrónomo. Se desempeñó como ministro de Agricultura en la administración Solís Rivera (2014-2018).
