
En un contexto donde la privación de libertad suele asociarse únicamente con el castigo, el modelo APAC (Asociación para la Protección y Asistencia de los Condenados) surge como una alternativa humana y transformadora. Este sistema, basado en la justicia restaurativa, propone una visión distinta: “matar al criminal y rescatar a la persona”.
APAC no es únicamente un centro penitenciario; es un espacio donde se promueven la dignidad humana, la responsabilidad personal y la reconstrucción del individuo desde sus valores más esenciales. A través de una metodología fundamentada en principios espirituales, disciplina estructurada y formación en valores, se brinda a las personas privadas de libertad una verdadera oportunidad de cambio.
Cuando una persona ingresa al programa, deja de ser llamada privada de libertad y pasa a denominarse “recuperando”. Uno de los pilares más significativos de este modelo es la vivencia del amor transformador, especialmente desde la figura y el significado de Jesucristo. No se trata de una imposición, sino de una experiencia interna que, cuando ocurre, genera cambios profundos y genuinos. Cuando ese descubrimiento nace desde el interior del ser humano, la recuperación deja de ser un ideal y se convierte en una realidad tangible y sostenida en el tiempo.
APAC nace de una premisa clara: ninguna persona es irrecuperable. Cada ser humano es más importante que su error. Bajo esta visión, la evangelización y el acompañamiento integral no solo benefician a quien cometió el delito, sino que también abarcan su entorno familiar, procurando fortalecer esos lazos. Esto contribuye a la seguridad social al reducir la reincidencia y promover una reinserción auténtica.
Quienes hemos tenido la oportunidad de vivir este modelo coincidimos en algo difícil de explicar con palabras. Dentro de un entorno de encierro, se percibe una atmósfera distinta; hay una quietud particular, una sensación de paz y esperanza que contrasta con la realidad que comúnmente se asocia a estos espacios. Es, en esencia, un lugar donde se reconstruyen vidas.
Esta metodología busca ayudar al recuperando a encontrar un sentido para su vida. Esta oportunidad nos hace comprender que contamos con la libertad de pensar y de decidir nuestra actitud personal frente a las circunstancias pasadas que nos llevaron a este lugar. Hoy sabemos que la vida espera algo de nosotros.
Aprender es libertad. Cada conocimiento que adquirimos es un paso hacia nuestra mejor versión. Nuestro futuro no está definido por el pasado, sino por lo que elegimos construir hoy.
Por ello, hoy hago un llamado a las personas y grupos que deseen formar parte de esta misión. Esta metodología trabaja con voluntarios comprometidos, con valores sólidos, principios éticos y una genuina vocación de servicio, dispuestos a acompañarnos en los procesos de transformación, a creer en el cambio y a aportar en la construcción de una sociedad más justa y humana.
Si usted desea contribuir a esta labor o conocer más sobre cómo integrarse, puede comunicarse al teléfono 8364-8821, con el licenciado Carlos Cunningham Brown, director del Centro de Justicia Restaurativa y de Inserción Sociolaboral Método APAC. También puede escribir al correo vozdelibertadcr@gmail.com
Ser parte de APAC no es solo ayudar a otros; es también participar en la construcción de una sociedad donde la esperanza, la dignidad y las segundas oportunidades sean una realidad para todos.
crystalhaze08@hotmail.com
Luis Meléndez Piña forma parte del Programa de Justicia Restaurativa, método APAC, desde el pasado 20 de marzo.