
En las últimas décadas, el debate público en Costa Rica ha quedado atrapado en un laberinto terminológico que impide la eficiencia del Estado. Hablamos de “falta de voluntad política” como la causa de todos los males, cuando en realidad el problema subyacente es la captura y la parálisis de la capacidad administrativa.
Inspirados en la filosofía del doctor Sun Yat-sen y la metodología de resultados conocida como Deliverology, surge una propuesta: es hora de que la ciudadanía recupere su rol como soberano y exija a los operantes públicos el ejercicio estricto de su poder administrativo.
El pensamiento que hoy cobra fuerza rompe con la tradición de delegar todo en manos de la clase política. Bajo la visión de Sun Yat-sen, el pueblo posee el poder político (el derecho a decidir el rumbo), pero el gobierno debe poseer la capacidad administrativa (la aptitud técnica para ejecutar). En Costa Rica, las instituciones autónomas han confundido su “autonomía” con una soberanía propia, convirtiéndose en feudos donde la inmovilidad laboral y los intereses sindicales blindan la ineficiencia.
Para vencer esta resistencia, no se requiere de más presión de calle o recolección de firmas –trámites que la burocracia suele archivar con desdén–. Lo que se requiere es la implementación de un modelo de entrega técnica que mida trayectorias de cumplimiento en tiempo real.
La aplicación de la Deliverology en las autónomas transformaría la rendición de cuentas. En vez de informes anuales cargados de prosa ambigua, el sistema se basaría en fichas de auditoría técnica. Si una meta nacional define un plazo de atención, cualquier desviación de esa trayectoria se convierte en una evidencia de negligencia técnica, no en un debate de opinión.
Al adoptar esta estrategia, se obtendrían logros tangibles e inmediatos:
- Desarticulación de silos: Las instituciones dejarían de usar su autonomía como escudo para no cooperar. La métrica de resultados obligaría a la CCSS, el ICE o las municipalidades a integrarse en trayectorias de éxito compartido.
- Depuración del mérito: Siguiendo el modelo del Examen Yuan, la permanencia en el servicio público dejaría de depender del blindaje sindical para depender estrictamente del cumplimiento de KPI (indicadores clave de desempeño). La inmovilidad laboral no puede ser un refugio para la incapacidad probada.
- Empoderamiento directo: El ciudadano, como auditor técnico, gestiona sus peticiones aumentando en la desviación del estándar legal. Se eliminan los intermediarios y las asociaciones que a menudo filtran la necesidad vecinal por conveniencia política.
El objetivo final es la creación de un sistema donde el “poder administrativo” sea una ciencia exacta y no un favor político. Al exponer la ineficiencia mediante datos irrefutables, se traslada el conflicto del campo de las promesas al campo de los hechos.
Este enfoque no busca una dictadura de la eficiencia, sino fortalecer la democracia mediante la capacidad de supervisión técnica del ciudadano. Si logramos que las instituciones autónomas operen bajo este rigor, Costa Rica no solo recuperará su capacidad de ejecución, sino que restaurará la confianza en que el Estado está, finalmente, al servicio de sus dueños: los ciudadanos.
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Rodolfo Acón Ho es vecino de Curridabat.