Editorial

Editorial: ¿Por qué el ICE quería nuestros datos?

La necesidad declarada por el ICE no guarda proporción ni con el dato pedido ni con las actividades que realiza la institución. Hoy, dentro del Ejecutivo, existe una base de datos muy semejante, y no hay explicaciones de quién la ha accedido, copiado ni conservado hasta la fecha

Instituto Costarricense de Electricidad (ICE)
Si el ICE se dedica a generar y comercializar energía, y a prestar servicios de telecomunicaciones, ¿por qué su interés en poseer tal cantidad de datos sobre los costarricenses, sean o no sus clientes? Rafael Pacheco Granados

El Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) genera y comercializa energía, y presta servicios de telecomunicaciones. ¿Por qué, entonces, una de sus dependencias buscó en marzo adquirir un servicio para consultar los ingresos, la fotografía reciente, las referencias crediticias y los procesos judiciales de los costarricenses (sean o no sus clientes), además del nombre del cónyuge, el domicilio electoral y procesos penales propios y de su “núcleo cercano”? Así lo revelan correos internos que publicaron La Nación y CRHoy. El Centro Coordinador de Operaciones de Emergencia Corporativa (CCOEC), que responde a la Presidencia Ejecutiva, pretendía adquirir un servicio de al menos 150 consultas mensuales.

La justificación fue proteger los activos de la institución frente a “eventos provocados por el hombre”. Pero proteger una subestación o la red de postería no exige saber cuánto gana un ciudadano, cómo se ve, quién es su cónyuge ni si este tiene o no un proceso penal en marcha.

La necesidad declarada no guarda proporción ni con el dato pedido ni con las actividades que realiza el ICE, y esa desproporción es el núcleo del asunto. La Ley de Protección de Datos Personales exige fines determinados y legítimos en el tratamiento de datos personales, y sus excepciones por seguridad o interés público deben ser justas, razonables y transparentes, no un cheque en blanco. Quien pide tanto detalle debe explicar para qué, y el ICE no lo ha hecho.

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