Editorial

Editorial: La DIS y las fotos incómodas

O la DIS no sabía quién era el anfitrión, y entonces no cumplió su labor, o lo sabía y no lo evitó, en cuyo caso, el problema es peor. Nadie le pide a la presidenta adivinar el futuro; precisamente para eso existe un servicio de inteligencia al que se le paga, se le equipa y se le confía la seguridad del Estado

La entonces presidenta electa y ministra de la Presidencia, Laura Fernández, sostiene un ramo de flores mientras comparte con el productor Hugo Barboza —detenido hoy en el Caso Éxodo— durante el concierto de Grupo Firme en el Estadio Nacional, el 28 de marzo de 2026.
La entonces presidenta electa y ministra de la Presidencia, Laura Fernández, sostiene un ramo de flores mientras departe con el productor Hugo Barboza, durante el concierto de Grupo Firme, en el Estadio Nacional, el 28 de marzo de 2026. Toma de

La semana anterior, el OIJ y la Fiscalía detuvieron a los productores Don Stockwell y Hugo Barboza, entre al menos 18 detenidos del denominado Caso Éxodo, por presunta legitimación de capitales de la estructura atribuida a Edwin Vargas, alias Sobrino, preso desde el año 2025. Según el OIJ, esta organización habría invertido cerca de $859.000 en tres eventos en que ambos participaron, con dinero que probablemente circuló en efectivo, fuera del sistema bancario.

A propósito de las detenciones, se conoció además que el 28 de marzo anterior, en un concierto producido por Barboza en el Estadio Nacional, la entonces presidenta electa y ministra de la Presidencia, Laura Fernández, recibió flores de él, lo abrazó y se tomó fotografías a su lado. La acompañaban su esposo; el hoy vicepresidente Francisco Gamboa, y Pablo Martínez Bertozzi, entonces asesor y, desde el 1.° de junio anterior, director de la DIS. El OIJ investigaba a Barboza desde hacía dos años, es decir, ya era objetivo de las autoridades. La propia presidenta compartió imágenes del encuentro en sus redes sociales, mientras una fuente policial dijo que Barboza presumió esas fotos ante otros miembros de la estructura.

Nada de lo acá mencionado atribuye a la mandataria ni al vicepresidente participación en los hechos investigados y tomarse una fotografía no es un delito –más bien, es algo propio del oficio de la política, sobre todo durante la campaña electoral–. Tampoco el rastro es de un solo partido, ya que, según datos del TSE, Stockwell aportó más de ¢14 millones a Unidos Podemos en la campaña 2026, partido de la exministra de la Presidencia Natalia Díaz.

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