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Página quince: ¿Por qué es importante disentir?

El pensamiento grupal es el impulso psicológico hacia el consenso a toda costa, por eso hay que buscar estrategias para combatirlo

El 4 de abril de 1961 el presidente John F. Kennedy aprobó la operación en bahía de Cochinos, la fallida invasión a Cuba por un grupo de exiliados cubanos anticastristas, apoyada militar y económicamente por los Estados Unidos.

Este fracaso político y militar tuvo consecuencias en la geopolítica del momento. Ensanchó la brecha entre los Estados Unidos y Cuba, fortaleció la posición de Castro en el poder y acercó decididamente a Cuba a la esfera de la Unión Soviética.

El proceso para la toma de esta decisión culminó en una reunión de Kennedy con sus principales asesores militares y de inteligencia.

Luego del fiasco, varias personas confesaron que las reuniones donde se discutió la Operación Zapata —como se le conocía en los círculos de inteligencia— se llevaban a cabo alrededor de un «curioso ambiente de consenso predeterminado», a pesar de que algunos tenían dudas y escepticismo en cuanto a las probabilidades de éxito de la misión.

¿Cómo fuimos tan estúpidos? Fue una pregunta que Kennedy hizo a sus asesores inmediatamente después de quedar claros tanto del fracaso como de la evidencia ignorada.

Afortunadamente, Kennedy aprendió de sus errores y diseñó un sistema para evitar lidiar con situaciones similares.

Así, propuso que los consejeros analizaran los problemas poniéndose el sombrero de un «generalista escéptico», en vez de hacerlo únicamente desde su área de especialidad.

Estableció que las reuniones debían tener lugar en ambientes informales, sin agenda, rango o protocolo y fuera de la Casa Blanca. Además, dispuso que él no participaría en todas con el fin de que su presencia no sesgara una alternativa u otra.

Crisis de los misiles. Los cambios realizados por Kennedy fueron vitales para lidiar exitosamente con la crisis de los misiles, el conflicto más agudo y peligroso durante la Guerra Fría, que sucedió 18 meses después de la frustrada misión en bahía de Cochinos.

En octubre de 1962, Estados Unidos y la Unión Soviética estuvieron al borde de un enfrentamiento militar, con uso potencial de armas nucleares, a consecuencia del descubrimiento de la instalación de misiles soviéticos en Cuba con capacidad para atacar a Estados Unidos.

Confrontado con el reto de eliminar el emplazamiento de los misiles sin causar un enfrentamiento a gran escala con los soviéticos, Kennedy estudió varias alternativas.

Los militares plantearan un bombardeo sobre las plataformas de misiles y una invasión a Cuba, pero Kennedy decidió un tratamiento más mesurado, el cual incluía un bloqueo naval para impedir el avituallamiento militar cubano y un ultimátum a la Unión Soviética.

El desenlace es conocido. Nikita Jruschov, el líder soviético, aceptó sacar los misiles de Cuba a cambio de la promesa estadounidense de no invadir la Isla y el retiro de los Estados Unidos de sus propios misiles de Turquía.

Objeto de estudio. Groupthink o pensamiento grupal es el impulso psicológico hacia el consenso a toda costa, la subestimación del riesgo y la limitada evaluación de alternativas, que conduce a la toma de decisiones de forma irracional.

Fundamentado en un concepto acuñado en los años cincuenta, Irving Janis, psicólogo de la Universidad de Yale, desarrolló un modelo estudiando el fracaso en bahía de Cochinos, el cual explica satisfactoriamente sucesos como el escándalo Watergate, el episodio Irán–contras, las explosiones de los transbordadores Challenger y Columbia y la supuesta existencia de armas de destrucción masiva en Irak.

Así, el modelo del pensamiento de grupo puede extenderse a decisiones en muchos ámbitos, incluidos los negocios y la política nacional. Por ejemplo, ¿tomó en su organización decisiones que parecían obvias y después el efecto fue lo contrario al planeado por el grupo?

En términos de gobernanza, una de las preocupaciones actuales es la polarización y tribalización de la política nacional. ¿Cómo hacemos para salir de nuestra caja y acercarnos a los demás? ¿Cómo evitar tomar decisiones con base en los estereotipos que tenemos sobre los otros grupos?

Desgraciadamente, vivimos una época cuando el groupthink y otro fenómeno similar, como el pensamiento de rebaño, se exacerban a consecuencia de nuestras interacciones en las redes sociales.

Una de las condiciones habilitadoras para el pensamiento grupal es una visión estereotipada de «los demás» o de «nosotros contra ellos».

Redes sociales. En estos tiempos, existe la posibilidad de solo consumir información alineada con nuestra forma de ver el mundo, y cada vez estamos menos expuestos a pensamientos distintos o puntos de vista diferentes.

Además, ahora se toman decisiones diarias a través de plataformas como WhatsApp; el incentivo por el consenso es altísimo, pues nadie quiere disentir ni contradecir.

Una guía sencilla para lidiar con el pensamiento grupal a la hora de tomar decisiones es la que siguió Kennedy para afrontar la crisis de los misiles.

Una lista de mejores prácticas debe incluir la búsqueda de grupos pequeños y heterogéneos en términos de edad, género, origen y jerarquía.

En ambientes laborales, deben proveerse espacios seguros para opinar sin riesgos de represalia y, cuando se pueda, recoger las opiniones de forma anónima.

Asimismo, hay que asegurarse de contar con personas que cuestionen y asuman el papel de abogados del diablo. Finalmente, está en cada uno de nosotros informarse mejor, fijarse en las ideas y no en las personas, tener pensamiento autocrítico y ponerse en los zapatos del otro.

victor.umana@incae.edu

El autor es economista.