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Página quince: Cómo la desigualdad alimenta las muertes por covid-19

A falta de gobiernos capaces de ejecutar una respuesta equitativa y sostenible a la pandemia, y una estrategia para la recuperación económica, el mundo sucumbirá a mayores olas de inestabilidad.

Jeffrey D. Sachs
Jeffrey D. Sachs

NUEVA YORK– Estados Unidos, Brasil y México responden casi por el 46 % de las muertes reportadas por covid-19 del mundo; sin embargo, tienen apenas el 8,6 % de la población mundial.

Alrededor del 60 % de las muertes de Europa están concentradas en tres países —Italia, España y el Reino Unido— que responden por el 38 % de la población del Viejo Continente. Hubo muchas menos muertes y tasas de mortalidad más bajas en la mayoría de los países del norte y centro de Europa.

Varios factores determinan la tasa de mortalidad por covid-19 de un país: la calidad del liderazgo político, la coherencia de la respuesta del gobierno, la disponibilidad de camas en hospitales, el alcance de los viajes internacionales y la estructura etaria de la población. Sin embargo, una característica estructural profunda parece estar dándole forma al papel de estos factores: la distribución de ingresos y de riqueza de los países.

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