Columnistas

¡No miremos arriba!

El 3 de febrero, un tren de 3 kilómetros de largo y 150 vagones descarriló frente al pueblito de East Palestine, en Ohio

¡Ovnis sobre Alaska! ¿Cómo sustraerse de semejante noticia? ¡Globos chinos sobre silos nucleares! ¡Guau! Todo se reveló insustancial.

Pero los grandes medios lo asumieron como la noticia del día. Yo me pregunté: “¿No hay nada más importante? Después se reveló que sí.

En ese mismo momento del 3 de febrero, un tren de 3 kilómetros de largo y 150 vagones había descarrilado frente al pueblito de East Palestine, en Ohio. 20 de sus vagones transportaban materiales tóxicos, 5 de ellos, 400.000 litros de cloruro de vinilo. De la explosión resultante, por la zona se extendió una inmensa nube negra de humo tóxico. 5.000 vecinos fueron evacuados. Animales domésticos y silvestres aparecieron muertos. Solo un día después, ya estaban contaminadas las aguas colindantes del río Ohio. El cloruro de vinilo es de alto riesgo: daños al hígado, al sistema nervioso, efectos cancerígenos, lesiones pulmonares.

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