La malicia indígena aconseja analizar con mucha suspicacia la última arremetida del presidente Rodrigo Chaves contra el Frente Amplio (FA).
En un comentario tan burdo como desafortunado, el mandatario calificó de “therians” y “gente medio tocada” a las personas que votaron para que el FA pudiera tener siete diputados en la próxima Asamblea Legislativa.
Su arenga no solo representa un insulto a la expresión democrática de 293.000 votantes en las pasadas elecciones, sino que también deja en una situación incómoda a más de un millón de ciudadanos que decidieron apoyar la causa del jaguar.
Resulta paradójico que un mandatario que ruge como jaguar en conferencias, que tiene seguidores que acuden vestidos de jaguar a sus plazas públicas y que bautizó un proyecto como “ley jaguar” llame “therians” a los seguidores de otro partido.
Mmm... algo no cuadra en esta fábula del jaguar y el “therian”. Debe haber alguna razón oculta para que el principal promotor de un felino con manchas como ícono de campaña salga a lanzar conjuros estigmatizantes que fácilmente pueden devolverse en su contra.
¿Podría tratarse de una cortina de humo para desviar la atención? Revisando los acontecimientos ocurridos en los últimos días, hay una noticia que podría tener alguna conexión con el inapropiado comentario del presidente.
El Ministerio de Hacienda divulgó, el pasado martes, las cifras fiscales de 2025 y, oh sorpresa, resulta que hubo un aumento al 60,4% en la relación entre el endeudamiento del Gobierno Central y el producto interno bruto (PIB).
Dicho resultado activa el escenario más duro de la regla fiscal, de modo que en el 2027 la administración de Laura Fernández deberá, entre otros, congelar los salarios del sector público, regular aumentos en pensiones y restringir el gasto en obras públicas.
Lo anterior representa un fuerte golpe para la mandataria electa, no solo porque limitará su margen de acción en su segundo año al frente de Zapote, sino porque además deberá cuidarse de no echarle la culpa a su antecesor.
Puesto en términos futbolísticos, esto es como un autogol técnico porque, aunque las actuales autoridades acudan a su excusa favorita de señalar a los demás, son las encargadas directas del manejo de las finanzas públicas.
Saque usted, estimado lector, sus propias conclusiones. Para mí, es evidente, a partir de lo observado en los últimos años, que en la cueva del jaguar suelen reventar bombetas y triquitraques para disimular los reveses.

