Columnistas

Amenazas y esperanza

Cambios laborales, inteligencia artificial, computación cuántica, cambio climático... hay mucho en lo que debemos pensar seriamente

La cultura organizacional de muchas empresas e instituciones está seriamente amenazada. La pandemia mató el teletrabajo (o por lo menos el término), ahora nadie quiere volver a la oficina y la mayoría de los más jóvenes nunca ha ido. Ahora se llama trabajo virtual, y lo que está de moda es el trabajo mixto. Algunas organizaciones creen haber resuelto el problema al declarar que pondrán en funcionamiento el trabajo híbrido, e incluso tienen directrices acerca de cuántos días a la semana los colaboradores deben asistir a la oficina.

Los trabajadores van a la oficina a regañadientes, otros acuden, pero solo en apariencia. Mientras tanto, los más valientes (y jóvenes) sencillamente renuncian. Está claro que la cultura organizacional que existía antes de la pandemia no va a regresar, también es cierto que la mayoría de las culturas nunca fueron diseñadas, sino que sencillamente sucedieron con el tiempo y la historia.

Para algunos es la oportunidad de diseñar una nueva cultura, aunque, siendo justos, quienes diseñan culturas son tan escasos como los dientes de las gallinas. Tampoco está claro qué tipo de cultura es deseable para cada organización. Para complicar más el asunto, aunque se supiera qué tipo de cultura se quiere, los pasos para echarla a andar son totalmente inciertos. La experiencia brilla por su ausencia.

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