
FIRMAS PRESS.- La política migratoria del gobierno de Donald Trump es cada vez más agresiva y actúa de manera impune. Todavía frescas en la memoria las muertes en Mineápolis de dos ciudadanos estadounidenses por disparos de agentes del Servicio de Control de Inmigración de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), los abusos de ICE continúan. El último incidente sucedió en los predios de la Universidad de Columbia.
Hace unos meses, concretamente en marzo de 2025, Mahmoud Khalil, un estudiante de posgrado de Columbia, fue arrestado en un apartamento propiedad de la prestigiosa universidad privada. A pesar de que tenía visa para permanecer legalmente en el país y estaba casado con una estadounidense, fue acusado de actividades relacionadas con el “terrorismo” por su activismo a favor de Palestina en pleno conflicto con Israel. Khalil permaneció detenido durante meses y no pudo estar presente en el nacimiento de su primer hijo. Finalmente, fue liberado, aunque sus abogados actualmente batallan contra una orden de expulsión que se le impuso, pese a que no hay evidencias de que haya cometido crimen alguno.
Después de este episodio, que dejó al descubierto la escalada de abusos de ICE bajo el segundo mandato de Trump, agentes federales han vuelto a causar conmoción en Columbia. Según la Dirección de la Universidad, este jueves irrumpieron en una de sus residencias, haciéndose pasar por oficiales de la Policía de Nueva York, en busca de una persona que supuestamente había desaparecido.
Violando las leyes más elementales, mostraron documentos de identificación falsos y, a primera hora de la mañana, se llevaron por la fuerza a Elmina Aghayeva, una alumna de Azerbaiyán que cursa estudios de Ciencias Políticas y Neurociencias. Horas más tarde, Aghayeva fue liberada gracias a la llamada telefónica que el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, le hizo al presidente. Irónicamente, dos días antes, el presidente había calificado a Mamdani de “comunista” en el discurso del Estado de la Unión, que pronunció en el Capitolio.
Elmina Aghayeva, muy activa en redes sociales y con más de 100.000 seguidores, no perdió tiempo en denunciar las maniobras engañosas de unos agentes que se presentaron sin la orden judicial necesaria para intervenir en instituciones que no son públicas. Cuando todavía permanecía retenida, publicó un mensaje en Instagram: “El DHS me arrestó ilegalmente. Por favor, ayúdenme”. En ese momento su popularidad en las redes se disparó aún más y los estudiantes se congregaron en protesta por la acción de agentes que dependen del Departamento de Seguridad Nacional.
Las aguas se habían calmado después de los disturbios y enfrentamientos que se desataron en Columbia y otros campus universitarios del país por el conflicto palestino-israelí. Ahora, con esta nueva injerencia de ICE, queda en evidencia que la severa y arbitraria política antiinmigrante de la administración Trump se salta todas las normas y cruza la línea de la legalidad. El republicano ha dado carta blanca y los atropellos son cada vez más rampantes.
En el caso de los sucesos en Mineápolis, que culminaron con los asesinatos de Renee Good y Alex Pretti, los equipos de ICE se replegaron por el rechazo que causaron las imágenes tan violentas de la represión en las calles.
En cuanto al escándalo por el simulacro protagonizado en la Universidad de Columbia, una vez más las redes sociales sirvieron como instrumento de denuncia y movilización.
También ayudó que, extrañamente, Trump tiene debilidad por Mamdani, quien se define como un socialdemócrata. Esa misma tarde, el alcalde se reunió con él para hablarle de un proyecto de construcción de viviendas en Nueva York. Antes que político, el republicano es un empresario con intereses en negocios inmobiliarios. Sin duda, fue una buena ocasión para solicitarle que intercediera a favor de la joven arrestada por sus hombres de ICE. Así es el arte de la negociación, se sea capitalista o socialista.
*Red X: @ginamontaner
Gina Montaner es periodista y escritora. Desde hace más de cuatro décadas publica una columna semanal en el ‘Nuevo Herald’ y en diversos periódicos en América Latina. Su libro más reciente es ‘Deséenme un buen viaje. Memorias de una despedida’ (Planeta 2024).
