Concuerdo al 100% con el señor arzobispo, monseñor José Rafael Quirós, en su artículo del 10/02/2026 del Diario Extra. No es posible que se pierdan amistades ni que haya enojos entre familias por los resultados de las elecciones. No sé si llamar a esto falta de madurez, falta de sentido común o un fanatismo ciego que envenena a las personas. El pueblo tomó una decisión. Al menos esperemos un tiempo prudente, porque es mejor crear que destruir, y vale más la esperanza que la desesperación.
A veces nos creemos más buenos de lo que realmente somos y, peor aún, nos creemos dueños de la verdad. Y cito lo que expresa monseñor Quirós: “El odio no edifica, la venganza no sana, el desprecio no libera”.
Démonos una oportunidad. Seamos un buen ejemplo para nuestros niños, y para nuestros vecinos y amigos. Sin importar el color político que apoyamos en las pasadas elecciones, demostremos que somos dignos de nuestra querida patria, Costa Rica.
Rigoberto Pérez Morales, San Francisco de Dos Ríos
Municipalidad de Coronado no contesta el teléfono
Hace alrededor de un mes le confeccionaron un parte a mi esposo y a mi hija en Coronado centro. Ambos partes fueron apelados y se nos indicó que en un plazo de 10 días, se nos enviaría la resolución vía correo electrónico. Ha pasado un mes y nada de respuesta, y si uno trata de comunicarse por vía telefónica a la Municipalidad de Coronado, nadie contesta los teléfonos en ninguno de los departamentos, ni en la mañana ni por la tarde. Esto, pese a que el directorio indica, para algunos servicios, el nombre de hasta dos funcionarios, con dos números telefónicos diferentes. Cuando logramos que por fin contestara la operadora, no se le ocurrió pasarnos la llamada con el encargado de parquímetros. Solo nos dio un número... en el que tampoco contestan.
Marjorie Camacho Calvo, Heredia
Alma campesina
El amanecer se vuelve testigo del alma campesina cuando el sol entibia el tejado de la casa humilde. El aroma del café chorreado despierta al agricultor: son las 4 de la mañana. La faena empieza con el ordeño, mientras, en la cocina, las manos de las mujeres palmean las tortillas para el desayuno: gallo pinto, café, huevos y tortillas soasadas en las brasas.
Allí, el pico y la pala se imponen al celular. Para el hombre de tierra, el teléfono no es cultivo, ni herramienta, ni fin; es solo un instrumento que la sociedad usa para vigilar la vida ajena. En el surco, en cambio, solo importa lo que la mano crea.
Los niños, lejos de pasar seducidos por los juegos del celular, se distraen con juguetes usados, más gastados que el asiento de un bus de los años 70.
Al hacer el balance en la suma y resta de esta vida, es inevitable pensar en aquellos años de escuela, cuando los niños y jóvenes investigaban en bibliotecas públicas y devoraban libros con curiosidad genuina. El sistema ha cambiado –para bien o para mal–, pero nada llena el vacío de esa sencillez. Cómo añoro, al final del día, esos pequeños y sagrados momentos del alma campesina.
Gonzalo Zumbado Zumbado, Belén de Heredia
Cartas por WhatsApp
Estimados lectores: recibimos cartas a la columna también por WhatsApp. El número es 6135-0204. Por favor, anoten al pie de su texto, en un mismo mensaje, su nombre completo y lugar de residencia. No publicamos textos si la redacción está enteramente en mayúsculas, tampoco si contienen comentarios ofensivos o lenguaje soez, ni si se sustentan en noticias falsas. La Nación se reserva el derecho de publicación y edición.
Artículos de opinión
Para enviar un artículo de opinión a la sección “Foro”, el texto no debe sobrepasar los 4.500 caracteres con espacios, debe estar bien escrito y ser conciso. Además, es necesario adjuntar una copia de la cédula por ambos lados e indicar su profesión u oficio.
El texto debe enviarse al correo foro@nacion.com en un documento de Word u otro formato editable y debe ser exclusivo para La Nación.
