En relación con la noticia de primera página de La Nación del 9 de abril, en la que se informa sobre la desafortunada acción en perjuicio de la Biblioteca Nacional, valoramos que se lamenten los daños a una institución que es patrimonio nacional. Sin embargo, lamentamos más que no se haya destacado su resiliencia ante este atropello.
Ayer mismo, mientras los trabajadores de la Biblioteca aún recogían los vidrios de los ventanales quebrados por las balas, otros funcionarios recibían, durante la mañana, a escolares de dos centros educativos. Los estudiantes visitaron la exposición sobre lectura infantil que se inauguraba ese día, donde pudieron apreciar libros dirigidos a ellos, publicados por numerosos autores nacionales.
Por la tarde, al tiempo que se atendía a personal del OIJ por el caso, la Biblioteca realizó un conversatorio sobre literatura infantil con tres reconocidos expositores y una nutrida asistencia de público, que salió muy satisfecha con la calidad del evento.
Esto también es noticia: una noticia positiva sobre cómo responder ante actos destructivos que hoy, con demasiada frecuencia, preferimos ignorar en vez de enfrentar.
Olga Marta Murillo Bolaños y Jorge León Sáenz, San Pedro de Montes de Oca
Agradecimiento a sacerdote
Con profundo agradecimiento, quiero expresar nuestro reconocimiento al sacerdote Horacio Arias Salas y a todos sus colaboradores de la parroquia Corazón de Jesús por la hermosa procesión realizada el viernes 3 de abril. La organización, dedicación y espíritu de servicio reflejados en cada detalle hicieron de esta celebración un momento muy especial, lleno de fe, recogimiento y unión para toda la comunidad. Su esfuerzo y compromiso permitieron vivir una experiencia muy significativa y edificante.
Que Dios continúe bendiciendo su misión pastoral y el valioso trabajo que realiza con tanto amor y entrega.
Olman Bogantes Bogantes, barrio Corazón de Jesús, Alajuela
Llamado a renacer como país
Antes de que termine la octava de Pascua, ese “gran domingo” que dura una semana, deseo referirme al anhelo de paz en que se ha unido el mundo cristiano con motivo de la Resurrección de Jesús.
En distintas partes del mundo, jefes de Estado se han dirigido a sus pueblos deseando felices Pascuas y llamando a la paz. ¿Por qué no pedir lo mismo para Costa Rica? Este puede ser también un tiempo para renacer: desde la educación, la seguridad y el diálogo nacional, entendido no como confrontación ni irrespeto, sino como encuentro y construcción común. Este “gran domingo” nos invita a volver a empezar, a renovar la esperanza y a comprometernos con la paz.
José Joaquín Chaverri Sievert, Escazú
Cartas por WhatsApp
Estimados lectores: recibimos cartas a la columna también por WhatsApp. El número es 6135-0204. Por favor, anoten al pie de su texto, en un mismo mensaje, su nombre completo y lugar de residencia. No publicamos textos si la redacción está enteramente en mayúsculas, tampoco si contienen comentarios ofensivos o lenguaje soez, ni si se sustentan en noticias falsas. La Nación se reserva el derecho de publicación y edición.
Artículos de opinión
Para enviar un artículo de opinión a la sección “Foro”, el texto no debe sobrepasar los 4.500 caracteres con espacios, debe estar bien escrito y ser conciso. Además, es necesario adjuntar una copia de la cédula por ambos lados e indicar su profesión u oficio.
El texto debe enviarse al correo foro@nacion.com en un documento de Word u otro formato editable y debe ser exclusivo para La Nación.
