Cartas

Cartas a la columna: Recordar la crisis climática

Una amenaza que aún acecha al mundo

Estamos tan sumidos en el problema de la pandemia y el acuerdo con el FMI, entre otros, que se olvida una amenaza que acecha al mundo entero: el cambio climático.

Será peor que una emergencia sanitaria y podría conducir a la humanidad a su propia destrucción. Todos escuchamos algo al respecto, como el incremento de la temperatura, el deshielo o la capa de ozono, pero la realidad de los efectos en los que habitamos el planeta hacia el futuro está muy comprometida si no adoptamos políticas ambientales que reviertan el daño, es decir, el fin del mundo puede estar por llegar. Falta de agua y comida, temperaturas extremas e inundaciones son fenómenos climáticos producto de la destrucción que empeora. Estamos a tiempo para asumir un compromiso auténtico y perseverante.

Bernardino Rojas Sánchez, Liberia

  • ¿Cómo envío una carta a la columna? Por correo electrónico a cartas@nacion.com o por WhatsApp, al número 61350204. Debe adjuntar copia de la cédula por ambos lados.

Mejores diputados

No me sorprende la mediocridad de ciertos legisladores; pareciera que la pandemia despertó la estulticia en algunos de ellos y otros se ufanan de sus risibles ocurrencias. No solo le hicieron un desplante al ministro de Salud, sino que cuando este se presentó nuevamente varios actuaron con irrespeto y prepotencia. Es necesario replantear el sistema de elección para escoger atinadamente a los representantes del pueblo.

Juan de Dios Cartín Herrera, San Pedro

Capacidad contralora

Una vez más la contralora, Marta Acosta, da prueba fehaciente de su solvencia moral y sabiduría jurídica. Su equipo de asesores deja constancia de su capacidad en las lides del derecho.

Solicita la contralora a la entidad encargada de velar por el cumplimiento e integridad plena de la carta fundamental, la Sala Constitucional, que declare inexequible la ley que condona deudas a quienes argumentan causas ajenas a la verdad.

¿Dónde estaban los asesores jurídicos de la presidencia de la República que no advirtieron al mandatario sobre la antijuridicidad de tal ley, expedida con nombre propio? ¿Por qué los abogados de la Contraloría, si detectaron las fallas protuberantes, los de la Casa Presidencial las ignoraron?

Si fue por falta de conocimientos, están en el lugar equivocado y devengan remuneraciones que no merecen; si sabían de las falencias de la ley y guardaron silencio, que se les aplique el Código Penal.

Camilo Cifuentes Correa, San José

Empezaron tarde

Voté en la convención interna de Liberación, en la Escuela Juan XXIII, en Escazú. Desde antes de las 8 a. m. estaba fuera; sin embargo, a pesar de que las urnas debían abrirse de 8 a. m. a 6 p. m., en esta no fue así hasta las 8:30 a. m. porque no estaban todos los delegados.

Por si fuera poco, debido a que a esa hora faltaban delegados, cada aula tenía uno solo cuando se inició la votación. La fila se extendía unos 100 metros, aproximadamente. Me decepciona, pero no me sorprende. ¿Cómo es que el Partido Liberación Nacional, con la mala racha que lleva, se da el lujo de tal desorganización y poca seriedad en su propia convención?

Tamara Cortés Rojas, Escazú

Discriminación

La Unión Europea y otros países utilizan un pasaporte sanitario de la vergüenza y de los privilegiados. Antes era el Ausweis el apartheid. Los países ricos acapararon las vacunas y enriquecieron a las compañías farmacéuticas. Ahora hablan de regalar el excedente de las rechazadas por su población.

La discriminación sanitaria y vergonzosa del siglo XXI, y todo por dinero, viajes y diversión. Viajen los europeos, quédense en casa los latinoamericanos.

Philippe Bloton Grall, Esparza

Agua desperdiciada

Al ver que la Municipalidad de Belén se opone a que el AyA aproveche el agua del balneario Ojo de Agua, planteo unas interrogantes. ¿Sabrán que el acceso al agua en cantidad y calidad adecuadas, pese a ser un derecho humano, cientos de miles de habitantes no la reciben? ¿Se habrán percatado de que con el agua que se desperdicia en el balneario podría abastecerse a 140.000 personas, es decir, niños, adultos y ancianos? ¿Pensarán que es más importante tener piscinas por donde fluye el agua constantemente sin aprovechamiento alguno que piscinas donde el agua circula, se filtra y desinfecta para evitar que se desperdicie? ¿Será tan necesario mantener un sistema que permite que la valiosa agua que proviene de las montañas del norte de Heredia termine irresponsablemente en el inmundo río Virilla?

Freddy Pacheco León, Heredia