Cartas

Cartas a la columna: ¿Dónde están las vacunas?

Parece que hay un exceso en la reserva

Desde hace más de una semana el reporte de vacunas recibidas en el país contra las aplicadas muestra una diferencia de un millón o más. Quiere decir que un gran número de estas no se han utilizado. Aunque es necesario guardar una cantidad mínima para mantener un programa de vacunación constante, no es necesario almacenar tantas dosis (casi una de cada cinco vacunas recibidas no se ha aplicado).

No están claras las razones, pues hace meses se decidió que mantener una reserva equivalente a las que se administran en una semana es suficiente. En otras ocasiones, el gobierno ha mostrado su capacidad de acelerar la vacunación y aumentar el número de inoculados sustancialmente.

El objetivo prioritario debe ser administrar ambas dosis al mayor número de personas, sin importar los problemas de percepción o crítica que reciba el gobierno. Se sabe que la escasez del producto es una limitante para combatir la covid-19, lo que no estaba claro es que el mismo gobierno también lo es.

Carlos Sobrado González, Escazú

Obstáculos visuales

Está bien que las municipalidades reforesten. El problema es que siembran en lugares no aptos y tampoco dan mantenimiento. En todas las comunidades los árboles están a menos de 10 metros de las señales de alto y constituyen un obstáculo visual para los conductores y obstruyen el paso por las aceras.

Los alcaldes olvidan que los árboles crecen hacia arriba y hacia los lados. Ojalá la Municipalidad de San José tome nota de este peligro en los distritos.

Jorge Bernal Villalta Mora, San Francisco de Dos Ríos

Vacunados en EE. UU.

Varios costarricense hicimos el esfuerzo para vacunarnos en el exterior. A algunos nos administraron la de Johnson & Johnson, pero el gobierno solo se interesa por los inoculados en el país, a pesar de que tratamos de ser una carga menos.

Aunque la recomendación de Johnson & Johnson es poner un refuerzo, el gobierno no muestra una posición clara con respecto a esta situación. Espero que el Ministerio de Salud se pronuncie sobre qué debemos hacer.

Henry Quirós Ramírez, Cartago

Certificado de Salud

Como otros problemas en el país, la tramitomanía es una pandemia sin cura. El Ministerio de Salud dura dos meses o más en dar la certificación. Luego, contra toda lógica, hay que ir a sus oficinas para que sellen el documento emitido por ellos mismos. El segundo viacrucis para apostillar el documento es peor. Uno debe esperar dos meses la cita.

Lo anterior quiere decir que si uno va a salir del país debe efectuar los trámites con cuatro meses de anticipación, como mínimo. Que alguien del gobierno simplifique el trámite.

Ileana Rojas Badilla, San José

Enseñar y aprender

Enseñar y aprender es un binomio inseparable, del cual nuestro modelo curricular ha abusado históricamente por basar la educación en la enseñanza. Según la Unesco, lo primordial es el aprendizaje del estudiante.

A pesar de tantos años, tantos profesionales y tanto dinero invertido, el Ministerio de Educación Pública (MEP) no ha entendido que el mejor docente no es el que más sabe y tiene más títulos, sino el que promueve más aprendizajes.

El infortunio causado por la pandemia, que el MEP no ha sabido enfrentar, es la oportunidad para volver al sistema educativo justo, racional y provechoso, que descansa en el aprendizaje y en el alumno. Con el aporte de la tecnología y la neuropedagogía, el docente enseñante se convierte en tutor y apoya el aprendizaje colaborativo.

Carlos Masís Acosta, Cartago

Excusa patronal

No me sorprende que el país destaque en la región por el elevado desempleo, según titulares de «La Nación». Adonde uno va muchos negocios se escudan en la pandemia para no contratar empleados. Hay largas filas en los supermercados y otros lugares. No hay razón para dejar de contratar empleados, porque todos seguimos comprando, comiendo y viviendo.

A veces, una o dos cajas están abiertas de las 10 o más. Largas filas no ayudan a prevenir el contagio; es exactamente lo opuesto.

Aun tratando de comunicarse con un negocio por teléfono, uno encuentra la línea ocupada o una serie de opciones que no sirven, lo que causa una demora en encontrar una persona para hablar, si se tiene éxito. La idea de poner en funcionamiento cajas «self-serve» es otra causa del desempleo y un engaño, porque es necesario saber códigos y pesar verduras que muchas veces ni los que trabajan en el supermercado saben de memoria.

Jean Redmond, San Vicente de Moravia