
El estrés, el sedentarismo, la actividad sexual irregular o los antecedentes de infecciones urinarias son señales que muchos hombres suelen pasar por alto. Sin embargo, también podrían indicar un problema de mayor complejidad, como la prostatitis, una afección frecuente pero poco visibilizada que, en muchos casos, no se detecta de manera oportuna y puede agravar sus efectos en la salud.
La doctora Natalia Vargas Quesada, uróloga y sexóloga de la clínica Urocare y parte de la red médica de MediSmart, aborda en detalle en qué consiste esta condición y cómo puede influir en la calidad de vida masculina.
Lo que debe saber:
- Es una inflamación de la próstata.
- La mayoría surgen por infecciones bacterianas y se pueden tratar.
- Necesita diagnostico médico incluyendo el tacto rectal.
¿De qué se trata la prostatitis?
La prostatitis es la inflamación de la próstata, una glándula del sistema reproductor masculino que se encuentra debajo de la vejiga.
Vargas indica que existen cuatro tipos de prostatitis, cada una con características específicas que orientan su diagnóstico y tratamiento.
• Prostatitis bacteriana aguda: de inicio súbito, causada por infección bacteriana.
• Prostatitis bacteriana crónica: infecciones recurrentes de la próstata.
• Prostatitis crónica o síndrome de dolor pélvico crónico: la más frecuente, no siempre tiene una causa bacteriana clara.
• Prostatitis inflamatoria asintomática: no presenta síntomas y se detecta de forma incidental.
Lejos de ser un problema exclusivo de adultos mayores, esta afección puede presentarse en hombres jóvenes y en edad productiva, impactando no solo su salud física, sino también su bienestar emocional, su desempeño laboral y su vida sexual.
“La prostatitis es una condición frecuente pero tratable y un diagnóstico adecuado permite mejorar significativamente la calidad de vida del paciente”, aseguró la uróloga.

Síntomas
Los síntomas de la prostatitis pueden manifestarse de manera diferente según el tipo y la gravedad de la afección pero entre los más comunes están:
- Dolor o ardor al orinar
- Dolor en la pelvis, periné, testículos o parte baja de la espalda
- Sensación de vaciado incompleto de la vejiga
- Aumento en la frecuencia urinaria
- Dolor durante la eyaculación
“Es importante aclarar que aunque algunas prostatitis surgen por infecciones bacterianas, no todas comparten esta causa”, expresó Vargas.
Señales de alerta
La especialista indica que si se presentan estas señales debe de consultar de inmediato al médico:
• Fiebre alta
• Escalofríos
• Retención urinaria (incapacidad para orinar)
• Dolor intenso y repentino
¿Qué factores pueden provocar o aumentar el riesgo de prostatitis?
La prostatitis puede surgir por distintas razones y su origen depende del tipo específico de la afección. Entre las causas más frecuentes se encuentran las infecciones bacterianas del tracto urinario, la manipulación urológica reciente, el estrés crónico y tensión muscular del suelo pélvico.
También se da por el sedentarismo o permanecer mucho tiempo sentado, al tener actividad sexual irregular y por tener antecedentes de infecciones urinarias.
Uno de los mayores desafíos de la prostatitis es su complejidad. A esto se suma un problema frecuente que es la subestimación de los síntomas ya que algunos hombres prefieren automedicarse o esperar a que el malestar desaparezca, lo que retrasa el diagnóstico y puede cronificar la condición.

¿Cómo se diagnostica la prostatitis?
El proceso diagnóstico requiere una evaluación integral que contemple la historia clínica detallada del paciente, exámenes físicos incluyendo el tacto rectal y análisis de orina y en algunos casos, cultivos o estudios adicionales. Este enfoque permite diferenciar entre los distintos tipos de prostatitis y definir el tratamiento más adecuado.
¿Qué tratamientos existen según el tipo de prostatitis?
El abordaje de la prostatitis no es igual para todos los casos, ya que el tratamiento varía según el tipo y la causa de la afección. Sin embargo, la uróloga detalla cómo se tratan:
Bacteriana: se recomiendan antibióticos, antiinflamatorios y manejo del dolor.
Crónica no bacteriana: se aborda con un enfoque integral que puede incluir fisioterapia de piso pélvico, manejo del estrés, analgésicos y cambios en el estilo de vida.
La especialista aclara que en algunos casos se utilizan relajantes musculares o tratamientos dirigidos al dolor crónico de los pacientes.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), no existen pruebas que relacionen directamente la prostatitis con el cáncer de próstata, aunque los científicos investigan si la inflamación crónica de la próstata podría ser un factor que favorezca su aparición.
En cuanto a la prevención de la prostatitis, la uróloga asegura que hacer pequeños cambios pueden generar un impacto significativo estos van desde mantenerse hidratado, evitar pasar largos periodos sentado, no retener la orina, manejar el estrés, tener hábitos sexuales saludables y atender a tiempo cualquier síntoma urinario.
