
Vecinos de Playa Sámara y Cangrejal de Sámara, en Nicoya, aseguran que más de 1.130 abonados llevan casi ocho meses sin pagar el agua porque el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA) no les envía facturas. Además, los habitantes sufren interrupciones del servicio sin previo aviso ni explicación.
Según los vecinos, el problema empezó después de que la gestión del acueducto pasó de una asociación local (Asada) al AyA a finales del 2025.
Según los residentes Juanita Castillo, Deborah Nezil, Miguel Gómez y Patrick McGoey, la situación genera una incertidumbre constante. Los tres primeros fueron miembros de la última junta directiva funcional de la Asada.
No se ha cobrado “ningún céntimo” a ningún ciudadano por el servicio, en palabras de McGoey. Los vecinos no saben si se les cobrará retroactivamente por todo este tiempo, ni cómo se haría ese eventual cobro.
Juanita Castillo aseguró que no tienen a quién acudir cuando falta el agua y necesitan averiguar la causa del corte. “Tenemos unos números para llamar, pero a mí me atienden la primera llamada y ya después no me atienden más”, afirmó.
Los cortes ocasionales han dejado a los vecinos sin agua por periodos de más de 24 horas. Más de 3.500 personas se ven afectadas.
La Nación solicitó información al AyA, a través de su oficina de prensa, desde el miércoles 12 de agosto, sin que se obtuviera una respuesta a la hora de publicar este artículo.
Desde la perspectiva de Patrick McGoey, propietario de condominios de alquiler en Playa Sámara, y de Deborah Nezil, la situación actual plantea numerosos problemas, no solo para los residentes, sino también para el turismo.
“Como el turismo es el motor de la economía de la comunidad, uno está hablando tanto de un factor de calidad de vida para la gente de acá, como para poder dar un servicio bueno al turista”, comentó Nezil.
Entrega de la Asada al AyA
Originalmente, Playa Sámara y Cangrejal no compartían una misma Asada. Sin embargo, a mediados del 2023, ambas asociaciones se “fusionaron” y conservaron el nombre de Asada Playa Sámara. Así consta en un acuerdo de la Junta Directiva del AyA.
Tras esta fusión, según Nezil, quien presidía la junta directiva de la asociación, surgieron una serie de conflictos internos.
Los desacuerdos eventualmente derivaron en despidos y renuncias que redujeron la junta a solo cuatro miembros (incluida la propia Nezil) y motivaron la convocatoria de una Asamblea General Ordinaria para votar un nuevo directorio.
Durante esa sesión, celebrada en noviembre del 2025, se produjeron “actos de violencia y alteraciones del orden institucional” que impidieron las elecciones y llevaron al directorio a enviar, dos días más tarde, un correo electrónico solicitando que el AyA asumiera, en su lugar, la operación y administración del agua potable y saneamiento de estas comunidades, lo cual ocurrió formalmente el 18 de febrero.
Consulta a regidor de Nicoya
Martin Richard, regidor municipal de Nicoya por el partido La Gran Nicoya, y quien también formó parte de la junta directiva de la Aasada de Playa Sámara, explicó que recientemente se reunió con la Junta Directiva del AyA. Sin embargo, ni siquiera él tenía del todo claro qué medidas se tomarán respecto al servicio de agua en estas comunidades, y señaló que su capacidad de intervención es limitada.
Richard tenía entendido que el servicio de agua no se puede cobrar, y no se cobrará, hasta que el AyA complete ciertos trámites de formalización, tales como el levantamiento del sistema de agua, la sustitución e identificación de medidores, la habilitación de oficinas y la contratación de personal para Sámara.
El regidor admitió que no sabe cuánto tiempo podría llevar todo el proceso.
“La ventaja que teníamos con una Asada era que, si ocurría una avería a las 6 p. m., el técnico iba, arreglaba la avería (fuera menor o mayor) y siempre había agua. Ahora tienen que venir desde Nicoya y, cuando se solicita una reparación, obviamente no vienen de inmediato. Y eso seguirá así”, añadió.
