El esquema de trabajo de los bomberos enfrenta cuestionamientos por posibles irregularidades en los horarios y, especialmente, por la falta de días de descanso conforme a la ley. El conflicto va en alzada entre la administración del Cuerpo de Bomberos de Costa Rica y el Sindicato de Bomberos (Sicobo).
De acuerdo con el gremio, el problema central radica en que el modelo vigente no garantiza el descanso absoluto que establece la normativa laboral, pese a que se cumple con el tope máximo de horas permitido.
Actualmente, el personal operativo trabaja bajo un rol de 24 horas de servicio por 24 horas de descanso —ingresan a las 8:00 a. m. y salen a la misma hora del día siguiente— para un total de 72 horas semanales, un esquema permitido en servicios especiales.
La jornada se divide en 12 horas activas (de 8:00 a. m. a 8:00 p. m.) y 12 horas en condición “expectante”, durante las cuales los funcionarios deben permanecer en la estación disponibles y alerta para atender emergencias.
Sin embargo, según comentó el secretario general de Sicobo, Manuel Pérez, este esquema presenta vacíos importantes en el reconocimiento del trabajo realizado.
Horas sin reconocimiento y descanso semanal
El dirigente explicó que, aunque existe un pago por la disponibilidad nocturna, este no contempla las intervenciones reales durante emergencias en ese periodo.
Cuando un bombero atiende un incidente durante la noche, ese tiempo no es reconocido como horas extraordinarias, pese a tratarse de trabajo efectivo fuera de la fase activa.
Otra de las preocupaciones es la ausencia de un día de descanso absoluto semanal, entendido como 24 horas consecutivas libres, precedidas por al menos 12 horas de descanso.
Según el sindicato, en la llamada “semana corta” —cuando laboran martes, jueves y sábado— este derecho no se cumple.
“En ningún momento se ve esa proyección del tiempo de descanso absoluto que la ley indica”, señaló Pérez, a la vez que señaló que al terminar su turno el domingo por la mañana y retomar labores el martes, los bomberos no logran concretar el descanso legal.
En la “semana larga” (lunes, miércoles, viernes y domingo), se implementó un único día libre rotativo para ajustar la jornada al tope de 72 horas, pero el sindicato afirma que esto no soluciona el déficit de descanso.
Además, cuestiona que el modelo utilizado para justificar los descansos no cuenta con un acuerdo formal entre las partes ni con el aval del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, como lo exige la normativa.

Disputa por la propuesta de cambio de jornada
El conflicto se intensificó tras una propuesta a finales de 2025 para modificar el esquema a jornadas de 12 horas de trabajo por 12 de descanso (por ejemplo, de 6:00 a. m. a 6:00 p. m. durante seis días con uno libre).
Para el sindicato, esta medida busca ajustar la jornada sin generar obligaciones adicionales, pero afectaría la calidad de vida del personal y la operatividad.
“Hay personas que están viajando desde Guápiles (y otras zonas lejanas) que tendrían que hacer ese recorrido dos veces al día. Eso significa que no va a tener ni ocho horas de descanso, y en esas horas de descanso tienen que cumplir con sus cosas personales, con el descanso, con el convivir familiar”, advirtió Pérez.
Además, alertó que con turnos de 12 horas, los procesos de revisión de equipos tendrían que duplicarse, incrementando el desgaste operativo y los costos.
Ante esto, el director de Bomberos, Héctor Chaves, indicó que la propuesta de cambio de horario sería solo un eventual escenario.
“Hay un tema que ha sonado mucho últimamente y es el posible cambio a un horario de 12 por 12 y también suenan otras opciones en el ambiente. Aquí quisiéramos aclarar que en ningún momento esta administración está promoviendo un cambio horario tal como algunas personas lo aseguran. Este es un posible escenario o múltiples escenarios que podrían surgir a partir del fallo”, indicó Chaves.
El origen del conflicto y la vía judicial
Según Pérez, la problemática responde a la falta de una regulación clara del horario operativo.
A diferencia del personal administrativo, los bomberos no tienen pausas definidas debido a la naturaleza del servicio, que exige disponibilidad permanente.
“Si yo estoy almorzando y se viene una alarma, yo tengo que dejar mi almuerzo a un lado y me voy”, explicó el representante, al justificar por qué no es posible fijar pausas rígidas dentro de la jornada.
Esta dinámica, que por años se manejó bajo un esquema de “buena fe”, comenzó a ser cuestionada formalmente entre octubre y noviembre del 2025, cuando el sindicato planteó la necesidad de regular las condiciones laborales.
El conflicto ya tiene antecedentes judiciales. La Sala Segunda falló a favor de dos exbomberos que demandaron a la institución alrededor de 2016 por estos mismos derechos.
No obstante, tras 10 años de litigio, el sindicato afirma que los afectados aún no han recibido su dinero debido a que el proceso se encuentra en fase de ejecución de sentencia.
La administración de Bomberos presentó una acción de inconstitucionalidad contra esos criterios judiciales, con el respaldo del Instituto Nacional de Seguros (INS), lo que, asegura, ha frenado los procesos en espera de una resolución de la Sala Constitucional.
Postura del INS y la Dirección de Bomberos
Por su parte, el INS sostiene que su actuación se basa en el régimen excepcional que regula este tipo de servicios, amparado en la Constitución Política y el Código de Trabajo.
Jonathan Fallas, subjefe de la Dirección Jurídica del INS, indicó que este esquema fue acordado históricamente y cuenta con la homologación del Ministerio de Trabajo.
Según explicó, la jornada no implica una labor activa durante todo el tiempo, ya que contempla espacios de descanso y condiciones que, a criterio institucional, mantienen un equilibrio entre la vida laboral y personal.
Reiteró que la institución acatará lo que determinen las autoridades judiciales una vez se resuelva la acción de inconstitucionalidad.
“Tanto el INS como el Benemérito Cuerpo de Bomberos garantizan condiciones de trabajo y descanso acordes con la legislación vigente y de nuestra parte reiteramos el compromiso de acatar las disposiciones que emitan las autoridades judiciales”, afirmó.
Mientras que, el director de Bomberos defendió el esquema de 24x24 y del día de descanso a través de un mensaje oficial, asegurando que ha sido validado por distintas instancias y se mantendrá “hasta que un juez de la República dictamine lo contrario”.
“Es importante destacar que desde el año 2016 y posteriormente en el 2017, la institución incorporó dos días adicionales de descanso absoluto, permitiendo que el bombero disfrute de 4 días de descanso al mes de conformidad con esta disposición. Ante esta situación, la administración ha presentado una defensa sustentada en la jurisprudencia vigente”, indicó.
¿Qué propone el sindicato?
Como alternativa, el sindicato propone mantener el esquema actual de 24 por 24, siempre que se garantice el día de descanso absoluto semanal y se reconozcan adecuadamente los tiempos trabajados durante emergencias.
A largo plazo, plantean migrar hacia un modelo de 24 horas de trabajo por 48 de descanso, utilizado en otros países, que permitiría una mejor recuperación física y mental del personal.
“Se rompió el diálogo porque la administración siente que nosotros le estamos atacando”, indicó el vocero sindical, aclarando que solo piden el cumplimiento de la ley.
Por ahora, el conflicto continúa abierto y a la espera de resoluciones que podrían redefinir las condiciones laborales de los bomberos.
