
La forma como se reparte el Fondo Especial para la Educación Superior (FEES) ha alimentado durante años una discusión discreta, pero sensible dentro del Consejo Nacional de Rectores (Conare). No obstante, el reciente fracaso de la negociación del FEES 2027 empujó ese debate al centro de la discusión pública.
Tras la ruptura de las negociaciones, la administración de Rodrigo Chaves planteó una posibilidad que alteraría la distribución histórica de ese dinero entre las universidades estatales.
Su planteamiento fue reducir entre un 20% y un 40% la participación de la Universidad de Costa Rica (UCR) y la Universidad Nacional (UNA) en el reparto de los fondos, a cambio de valorar un incremento del FESS sobre la base de negociación del 2027, fijada en ¢593.484 millones.
Estas dos casas de enseñanza superior son las que absorben la mayor parte del fondo.
La posición es compartida por la actual presidenta de la República, Laura Fernández, quien señaló públicamente que el Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC), la Universidad Técnica Nacional (UTN) y la Universidad Estatal a Distancia (UNED) deberían recibir una mayor proporción de recursos.
No obstante, la redistribución interna del dinero solo puede ser acordada por el Conare.
En medio de las tensiones generadas por el tema, los rectores de las universidades públicas han formado un frente común de cara a la negociación del FEES 2027, cuya definición podría terminar en manos de una Asamblea Legislativa dominada por el oficialismo.
Por ahora, los máximos jerarcas universitarios trabajan en la aprobación de ocho principios que servirán como base para una futura redistribución del fondo. A partir de ahí, negociarían montos y porcentajes bajo una premisa: cualquier cambio debe ser progresivo y equitativo.
Jorge Herrera, presidente de Conare y rector de la UNA, afirmó que desde hace varios años se vienen realizando ajustes en la distribución del FEES.
La Nación solicitó información al Consejo para conocer cómo ha fluctuado el otorgamiento de recursos para identificar qué instituciones han perdido y ganado con estos movimientos en los últimos 20 años y cuál es la dimensión del cambio.
Así ha sido la distribución del FEES en los últimos 20 años
La UCR y la UNA son las casas de educación superior que perciben la mayor porción del FEES: la primera se queda con un 50% y la segunda, con el 20,84%. Entre las dos reciben casi el 71% del fondo.
Mientras, el TEC recibe el 11,24%; la UNED, el 9,49%; y la UTN, el 6,81%. El restante 1,62% va para Conare y áreas de docencia e investigación.
En las últimas dos décadas, como afirmó el rector Jorge Herrera, han ocurrido algunos movimientos en los que la UCR perdió 6,7 puntos porcentuales (pp) del presupuesto que recibía y la UNA poco más de 2 pp.
Entre el 2022 y el 2023, la Universidad de Costa Rica experimentó el cambio más significativo al pasar de una participación de 54,43% a 50,89%, lo que significó 3,54 pp menos de presupuesto.
En ese mismo periodo, la Universidad Nacional perdió 1,47 puntos porcentuales, al bajar de 22,49% a 21,02%. Aparte de esos dos movimientos, los cambios han sido muy paulatinos en el tiempo.
En el caso de la UTN, si bien es la universidad que menos presupuesto recibe, es la que más peso “ha ganado” en el reparto de los fondos, tomando en cuenta que pasó de 0,05% en el 2020 a 6,80% en el 2026.
En el 2023, cuando la UCR y la UNA cedieron más terreno en la distribución del Fondo, la Universidad Técnica Nacional pasó de 0,07% a 6,51%. Precisamente, ese año fue cuando la transferencia a este centro educativo se incorporó al FEES.
Por su parte, la UNED consiguió un incremento de 1,66 puntos porcentuales entre el 2005 y el 2026, pasando de 7,83% a 9,49%.
En estos 20 años, el peso del TEC en la repartición del FEES prácticamente no ha crecido: entre el 2005 y el 2026 solo aumentó 0,13 pp.
María Estrada Sánchez, rectora del Tecnológico, ha señalado en forma reiterada la necesidad de que la institución reciba más fondos. Su aspiración es llegar a una participación del 20%, aunque reconoce que esto no puede conseguirse de la noche a la mañana.
La UTN es otra de las casas de estudio que ha manifestado la necesidad de recibir más recursos.
William Rojas Meléndez, rector de dicha institución, afirmó que la discusión tiene que darse por consenso en Conare.
“No es un tema que se vaya a decir que va a pasar mañana. Tienen que darse una serie de elementos importantes para poder llegar a ese punto”, comentó Rojas, quien afirmó que en la UTN están tratando de desarrollar más la parte técnica y tecnológica.
¿Y qué ha pasado con la matrícula?
La Nación solicitó información a las cinco universidades públicas sobre cómo ha variado la matrícula entre el 2020 y el 2025.
Entre el 2020 y el 2021, la UNA, TEC, UCR y UTN presentaron tasas de variación porcentual positivas: todas tuvieron un incremento en la matrícula. Entre el 2021 y el 2024, la variación fue negativa y todas las casas de enseñanza tuvieron menos estudiantes sin que el cambio fuera drástico.
Al analizar los datos de punta a punta, se revela que entre el 2020 y el 2025, la matrícula se redujo levemente en la mayoría de las instituciones.
La UCR, que es la universidad con más población, contaba en su primer ciclo del 2020 con 43.388 alumnos. Para el mismo periodo del 2025, los matriculados fueron 44.357.
En el caso de la UNA, los estudiantes pasaron de 20.115 en el 2020 a 20.061 en el 2025.
En el mismo lapso, el TEC pasó de 12.981 a 12.957 y la UTN de 15.918 a 14.437.
La Nación también solicitó datos de matrícula a la UNED desde el pasado 27 de marzo, y nuevamente a mediados de mayo. Al cierre de esta información, no se había recibido la información.
¿Qué se puede esperar para el FEES 2027?
El pasado 21 de abril, el anterior gobierno dio por cerradas las negociaciones del FEES, luego de que las universidades públicas solicitaran un incremento del 2,9%. Lo anterior representaría poco más de ¢17.000 millones adicionales a la base de negociación de ¢593.484 millones.
Esta fue la contrapropuesta que presentaron los rectores y la representación estudiantil, luego de que la administración Chaves planteara un incremento del 0%, es decir, dejar el FEES 2027 con el mismo monto del 2026.
El Ejecutivo señaló que ante el fracaso de las negociaciones, por segunda vez en la historia corresponderá definir el monto del presupuesto a la Asamblea Legislativa, ahora dominada por el oficialista Partido Pueblo Soberano (PPSO), con 31 diputados.
No obstante, los rectores alegan que la negociación no ha terminado. Ellos se basan en el artículo II de un acuerdo firmado durante la negociación del FEES 2026, el cual estipula que en julio del 2026 se revisará la inflación acumulada y que, si esta supera el 1% y llega hasta un 1,5%, tal incremento sería considerado en la base de cálculo del FEES 2027.
El acuerdo fue firmado, entre otros, por el ministro de Educación, Leonardo Sánchez, y por Nogui Acosta, entonces jerarca de Hacienda y ahora jefe de la fracción legislativa del PPSO.
Consultado sobre cómo se abordará el tema del fondo universitario en el Congreso, Acosta comentó que más allá de los recursos, hay temas más profundos que deben explorarse.
“Cómo podemos asegurar que las regiones rurales tengan más financiamiento, que lo más importante del FEES sean las becas para los estudiantes y también que haya mayor distribución. No podemos seguir concentrando el FEES como en 1985. Han surgido nuevas universidades, nuevas carreras y nuevas necesidades del país y no hemos cambiado la distribución”, manifestó.
