Juan Diego Córdoba González. 27 marzo
Familiares de fallecidos por covid-19 podrán enterrar a sus difuntos en cementerios públicos o privados, según determinó el Ministerio de Salud. Fotografía: Jorge Castillo.
Familiares de fallecidos por covid-19 podrán enterrar a sus difuntos en cementerios públicos o privados, según determinó el Ministerio de Salud. Fotografía: Jorge Castillo.

Ante el cierre de templos y la restricción para celebrar misas con presencia de fieles, la Iglesia católica recurre a actos religiosos más breves para despedir a quienes fallecen a causa de covid-19, mal respiratorio que provoca el nuevo coronavirus.

En la arquidiócesis de San José, la indicación es que los sacerdotes que no tengan factores de riesgo ofrezcan un responso u oración al cuerpo del fallecido, antes de proceder con el entierro.

De acuerdo con el vocero de la arquidiócesis, Jason Granados, este acto se puede realizar en cementerios, o bien, en los mismos templos a puertas cerradas, con la presencia de un máximo de 15 familiares o allegados del fallecido, y siguiendo los protocolos de higiene emitidos por las autoridades de salud.

“La indicación es que no vamos a dar misas. En conversaciones con el ministro de Salud, Daniel Salas, lo que se acordó es que lo que se puede hacer es, por ejemplo, un responso, que es como una liturgia que se le hace al cuerpo de la persona fallecida”, afirmó Granados.

El responso consiste en la lectura de la palabra, una oración de recomendación del alma, al tiempo que se esparce agua bendita e incienso sobre el ataúd en el que será enterrado el fallecido.

Esa fue la misma indicación que la Conferencia Episcopal de Costa Rica dio a las otras siete diócesis nacionales.

Este jueves, el Ministerio de Salud emitió los lineamientos para funerales de víctimas del covid-19.

Si usted necesita solicitar este servicio religioso, debe llamar a la parroquia de la comunidad.

Los cuerpos serán transportados en una doble bolsa hermética que será depositada en el ataúd, el cual deberá sellarse con clavos.

Por ningún motivo los familiares podrán abrir ese ataúd durante la velación o entierro de los fallecidos.

En capillas y cementerios solo podrán estar presentes los familiares más cercanos al difunto, pues no debe haber aglomeraciones para evitar posibles contagios de la enfermedad.

Los funerales pueden realizarse en cementerios públicos o privados. O bien, podrán cremar el cuerpo. Las cenizas pueden ser objeto de manipulación sin que supongan riesgo alguno.

A la fecha, en Costa Rica se reportan dos muertes por el nuevo coronavirus, dos adultos de 87 años.

Cuidados especiales

Ante la ola pandémica en nuestro país, la Iglesia católica toma precauciones más importantes con los sacerdotes adultos mayores, por estar ellos entre la población más propensa a sufrir complicaciones por la pandemia.

En Italia han muerto más de 50 sacerdotes. La mayoría de ellos mayores de 70 años.

Entre ellos, Mario Cavalleri, un sacerdote de 104 años, según comunicó la Conferencia Episcopal de Italia, días atrás.

Por esa razón, una de las precauciones en Costa Rica es que los sacerdotes con factores de riesgo no brinden este u otros servicios religiosos.

A ellos, más bien, se les solicitó cumplir a cabalidad con las medidas de aislamiento social.