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Coopesa transformará aviones de pasajeros para aliviar demanda de carga

Cooperativa requeriría unos 500 técnicos de aviación más para atender contrato con Boeing para remodelación de 40 aeronaves

Talento costarricense asumirá desde marzo un trabajo de transformación de aviones de pasajeros retirados en aeronaves de carga. Esta labor, la primera de su tipo en Latinoamérica, estará a cargo de la Cooperativa Autogestionaria de Servicios Aeroindustriales (Coopesa), ubicada en Alajuela.

La empresa estadounidense Boeing informó en el 2021 de que experimenta una oleada de pedidos de aviones para carga por al crecimiento de envíos de mercadería, por el auge del comercio electrónico y necesidad de suplir cadenas de suministros mundiales afectadas en los últimos dos años.

Por esa razón, Boeing contrató a Coopesa -cuyas instalaciones se localizan en el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría-, como su nuevo proveedor de mantenimiento, reparación y revisión (Maintenance, Repair and Operations o MRO por sus siglas en inglés), y con ello aumentar su capacidad para la transformación de sus aviones Boeing 737-800.

El acuerdo es por cinco años y consiste en modificar 40 aeronaves en dos líneas de trabajo. Cada línea tendrá siempre una aeronave en proceso de conversión. La primera arrancará en marzo mientras la segunda está prevista para julio.

Boeing estima que el mercado de carga aérea necesitará, al menos, 1.500 conversiones de naves de pasajeros en las próximas dos décadas para atender la fuerte dinámica en este sector.

“Estamos apurándonos para ampliar. La pandemia afectó muy duro a la industria aeronáutica pero ahora nos abre las puertas. La covid-19 mandó a miles de aviones a permanecer en tierra sin recibir mantenimiento por mucho tiempo. Cuando regresaron los vuelos, se nos disparó la demanda de servicios de mantenimiento”, explicó Kenneth Wuagh Holguín, director ejecutivo de Coopesa.

Tuvieron tanto trabajo por esto en el 2021, dijo, que debieron rechazar 70 aviones necesitados de mantenimiento. Eso les habría dejado $40 millones de ingresos, pero no tenían espacio para atenderlos. Tanto les creció este negocio, explicó, que pasaron todo el 2021 llenos de trabajo y tienen vendidos todos los cupos este 2022 para esa línea de servicio.

El trabajo con Boeing es por cinco años pero, si Coopesa termina antes las entregas, se les asignarían más aviones. Una vez analizadas las modificaciones en las aeronaves, Wuagh Holguín asegura que, por la experiencia y pericia de su mano de obra, sí lograrán esa meta.

“En discusiones en Boeing incluso estamos valorando aumentar a cuatro posiciones las líneas de trabajo para el año 2024. Necesitamos ampliar nuestra capacidad e instalaciones. ¡Tenemos que ponernos las pilas! Hay una oportunidad de mercado buena, pero hay que moverse”, añadió.

Su previsión es agregar otras 500 plazas de técnicos de aviación aparte de las 830 personas que ya emplea Coopesa. Esa es ahora otra faceta que abre el negocio con Boeing. Sin embargo, el vocero sabe que Coopesa no está sola en el mundo y afronta competencia. Él lo pone en términos llanos: “Ahora hay que amarrar este trabajo bien y crear capacidad para crecer”.

El trabajo

Cuando un Boeing 737-800 alcanza 20 años de servicio, la empresa lo retira por razones de seguridad, pero eso implica dos posibles destinos para el aparato: quedarse en un desierto en extensos lotes para aviones usados o recibir modificaciones en talleres especializados para trasladar carga. Esto último les alarga su vida útil otros 20 años o más.

El trabajo de los costarricenses implica modificaciones como el retiro de los asientos de pasajeros y los baños, reforzamiento del piso para soportar peso y acondicionar esa superficie con balineras y rieles que faciliten el movimiento de la carga dentro del fuselaje.

Hay que cortar también una sección lateral de la nave para abrirle espacio a una puerta especial para el ingreso y salida del cargamento; una parte completa que no estaba en el diseño original del Boeing 737-800.

“Lo que hacés es quitarle todo por dentro y abrís un hueco para la puerta de carga la cual se refuerza para poner bizagras. Parece simple pero se requiere pericia porque el avión tiene que pesar lo mismo y quedar como nuevo. Luego hay revisiones minuciosas de cableado y estructura que, solo una vez superadas, nos permitirán certificar la conversión”, aclaró.

El empresario mencionó que durante años han formado a jóvenes de bajos recursos como técnicos en aviación quienes gracias a su esfuerzo han logrado conseguir certificaciones en esta actividad emitidas por la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA, por sus siglas en inglés) y por la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA, por sus siglas en inglés).

“¿Qué le parece? Esa es una de nuestras grandes fortalezas: nuestra gente puede atender aviones europeos y de Estados Unidos porque nuestro personal está altamente calificado”, afirma Wuagh Holguín con voz emocionada.

Y no lo dice solo él

“Coopesa ha demostrado experiencia técnica y compromiso con la calidad y la ejecución necesarios para ayudarnos a satisfacer la creciente demanda de los clientes del 737-800BCF”, declaró Jens Steinhagen, director de conversiones de cargueros de Boeing en un comunicado de la empresa.

Esta es la primera operación de este tipo en el continente. Hasta ahora, Boeing convierte sus aviones de pasajeros 737-800 en cargueros en tres instalaciones localizadas en Shanghái, Guangzhou y Jinan; todas en China.

Cuando los ticos en Alajuela terminen con cada avión, esa aeronave podrá trasladar por aire casi 52 toneladas de suministros distribuidos en dos compartimentos: uno superior donde estaban los asientos y el inferior que venía con el diseño original.

Coopesa fue fundada en 1963 y sus instalaciones que incluyen tres hangares con capacidad hasta para siete líneas de trabajo para aeronaves de carrocería estrecha. El personal también hace reparaciones estructurales en aviones con daños, ejecutan inspecciones, hacen renovación de interiores y otras labores de mantenimiento aeronáutico.

“Con el auge del comercio electrónico actual y previsto, a nadie en este país debería extrañarle que sus paquetes comprados en línea vengan al país a bordo de un avión convertido en Costa Rica porque este es el reto que ahora asumimos y que tanto nos llena de orgullo”, sentenció Wuagh Holguín.

Juan Fernando Lara Salas

Juan Fernando Lara S.

Redactor en la sección Sociedad y Servicios. Periodista graduado en la Universidad de Costa Rica. Ganó el premio Redactor del año de La Nación (2012). Escribe sobre servicios públicos, infraestructura, energía y telecomunicaciones.

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