Daniela Cerdas E.. 15 septiembre
El incremento en el malestar de los usuarios de esos servicios coincide con el periodo de emergencia nacional por la pandemia de covid-19, que, según el regulador, ha llevado a cambiar los patrones de consumo tanto en agua como en energía eléctrica.
El incremento en el malestar de los usuarios de esos servicios coincide con el periodo de emergencia nacional por la pandemia de covid-19, que, según el regulador, ha llevado a cambiar los patrones de consumo tanto en agua como en energía eléctrica.

La Aresep asegura que el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA) mantiene cobros excesivos a sus abonados, que no se se justifican, según visitas de fiscalización realizadas.

En junio La Nación publicó que las quejas por altos cobros en los recibos de agua y electricidad se duplicaron en la Autoridad Reguladora de Servicios Públicos (Aresep), que pasó de atender 90 reclamos diarios a 190.

A pesar de que la Autoridad obligó al AyA a ajustar esas facturas desde entonces, el problema continúa, de acuerdo con un comunicado enviado este martes.

Según el órgano regulador, también recibió quejas por la tardanza en la formalización de los arreglos de pagos. Por este motivo, ordenó a los prestadores del servicio de agua realizar arreglos con los usuarios que han sido afectados por los cobros excesivos y que así lo soliciten; advirtió que mientras ese proceso se formaliza, no se podrá cortar el servicio.

“Nos preocupa la situación de cientos de familias que en este momento de la pandemia aún no tienen respuesta de las empresas que brindan servicios públicos, particularmente del AyA. Hacemos un llamado para la atención oportuna de los usuarios y de sus gestiones”, dijo Roberto Jiménez, regulador general.

Aresep solicitó al AyA atender estos asuntos lo más pronto posible, con el fin de dar pronta respuesta a los abonados que se han visto afectados. En junio, la Autoridad ordenó a los prestadores de servicio devolver a los abonados el dinero cobrado de más.

Además, se instruyó a las empresas (AyA y ESPH) que si surgen casos de insatisfacción por el monto establecido en el arreglo de pago, se debe revisar nuevamente.

AyA y la Empresa de Servicios Públicos de Heredia (ESPH) deberán informar a la Aresep en 10 días hábiles sobre los arreglos de pago que han realizado, por cada región geográfica, donde indique el monto total y los plazos otorgados.

“La Aresep realiza acciones en procura de garantizar la cantidad y calidad de los servicios de agua potable, principalmente en tiempos de pandemia cuando el acceso al agua es crucial para evitar la propagación de la enfermedad”, dijo la Autoridad.

Yamileth Astorga, presidenta ejecutiva del AyA, insistió, sin embargo, en que ellos no han cortado el servicio a los que clientes con arreglo de pago.

Para la jerarca, además, los “cobros excesivo e injustificados”, que dice la Aresep, sí se han justificado y sí representan un cobro real del gasto de agua en la familia.

“Se ha satanizado lo de los altos cobros, pero resulta que hemos ido y revisado, hay medidores que se han llevado a laboratorio, y resulta que es una lectura correcta. Por ley estamos obligados a cobrar. El AyA no puede condonar deudas”, manifestó la jerarca.

El principal proveedor de este servicio es Acueductos y Alcantarillados (AyA), que atiende al 55% de los usuarios.

El servicio de agua potable también lo suministran las Asociaciones Administradoras de Sistemas de Acueductos y Alcantarillados Sanitarios (Asadas), a un 22% de la población (alrededor de un millón de habitantes); las municipalidades (15% de la población), y la ESPH, con un 3% del mercado.

El incremento en el malestar de los usuarios de esos servicios coincide con el periodo de emergencia nacional por la pandemia de covid-19, que, según el regulador, ha llevado a cambiar los patrones de consumo tanto en agua como en energía eléctrica.

La Autoridad Reguladora constató que se hicieron cobros con base en consumos promedio al inicio de la pandemia. Esto generó diferencias entre el consumo real y el estimado en los meses no medidos, y esas diferencias, explicó la Aresep, fueron acreditadas en mayo.