Juan Diego Córdoba González. 4 abril
Dirección del Hospital México afirma que se toman todas las medidas necesarias para proteger al personal de salud. Fotografía: Mayela López
Dirección del Hospital México afirma que se toman todas las medidas necesarias para proteger al personal de salud. Fotografía: Mayela López

Médicos, enfermeras y trabajadores del Hospital México temen ser los próximos en contagiarse con el nuevo coronavirus.

En ese centro de salud se han reportado 36 funcionarios positivos con covid-19. Todos guardan aislamiento en sus casas. Entre ellos, buena parte del equipo de Neurocirugía.

De acuerdo con el doctor Douglas Montero, director de ese hospital, también se han enviado a cuarentena otros 311 trabajadores a lo largo del mes, quienes tuvieron contacto con sus compañeros enfermos.

“Hemos estado cuidando tanto a quienes se infectan como a los posibles contactos y a todos se les manda a la casa por 14 días. Quienes son contactos, si no han tenido síntomas respiratorios en ese tiempo, se reintegran. Cerca del 40% ya se ha incorporado”, afirmó Montero.

Sin embargo, el aislamiento de esos enfermos y de sus contactos no tranquiliza a quienes continúan en sus funciones en el hospital.

En especial porque se pueden presentar casos positivos en trabajadores que no desarrollan síntomas, pero que sí pueden transmitir el virus a sus compañeros.

Una médica general, que labora en el servicio de Emergencias de ese centro médico, relató a La Nación cómo viven el día a día de la alerta sanitaria por la pandemia, tratando de que esta no llegue a sus casas, ya sea por el contagio de un compañero o de un paciente.

La médico prefirió que no se revele su nombre.

Según afirma, uno de sus compañeros en Emergencias está en cuarentena pues dio positivo en las pruebas.

“Eso fue un accidente laboral, no tiene nada que ver con viajes, como lo han dicho las autoridades de la CCSS en conferencia de prensa, de que la mayoría de casos de personal de salud enfermos es por viajes. Eso pasó con cuatro compañeros que son residentes de cirugía, que ellos sí fue porque viajaron fuera del país”, señaló.

En esa área, dice, sí se están cumpliendo con rigurosidad los protocolos para el resguardo del personal de salud, tanto en médicos como enfermeras.

La profesional indicó que los equipos de alta protección frente al coronavirus que usan en su departamento, fueron adquiridos con la caja chica de la unidad.

Sin embargo, dice vivir otra realidad cuando está de guardia en piso, es decir, en el área de hospitalización de ese centro médico.

Ahí, afirma, el personal está mucho más expuesto a contagiarse de hasta sus mismos compañeros, pues ha visto cómo restringen el uso de mascarillas quirúrgicas.

“Esto sencillamente se está desbordando. Los mismos jefes no están permitiendo que las personas usen mascarillas, que se cambien la ropa. Nosotros en emergencias estamos usando la bata celeste de los pacientes o ropa blanca, para no llevar bacterias a las casas, pero en piso no permiten eso”, afirmó.

Personal de salud de otros centros médicos han hecho los mismos reclamos contra la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

Inclusive el Colegio de Médicos y Cirujanos de Costa Rica emitió una carta a esa entidad, para que garantizara la protección suficiente de esos implementos, ante denuncias “informales” que han recibido.

El Hospital México negó que se esté restringiendo la protección a los funcionarios de ese centro de salud.

“La Dirección no está prohibiendo o restringiendo el uso de estas mascarillas. Lo que sí está siendo insistente es en el uso adecuado de las mascarillas.

"Una mascarilla que se utiliza se quita y no se puede volver a usar, tampoco se puede por debajo de la nariz o con espacios en la cara por donde puede entrar y salir el aire, esa es la indicación en la que hemos sido estrictos, y algunas personas han interpretado la misma como una restricción, pero no es esa la intención”, afirmó Montero.

Empero, la profesional sostiene que ella ha visto cómo le restringen el uso de esos cubrebocas a sus compañeros de hospitalización, en especial, a las asistentes de enfermería, quienes deben justificar por qué les deben dar una mascarilla.

“A nosotros los médicos, como las jefaturas son distintas, nadie nos va a prohibir esas cosas, pero no nos han indicado que tenemos que usarlas. En Emergencias tampoco nos han indicado que tenemos que usarlas, pero no han hecho ninguna restricción. Ahí son muy conscientes de que somos la primera línea de exposición”, afirmó.

Incluso afirma que, cuando está de turno en Emergencias, sus compañeros de hospitalización llegan a pedir mascarillas a ese servicio.

Según el último recuento, la CCSS disponía de 1,2 millones de mascarillas quirúrgicas, utilizadas por personal de salud en áreas de “bajo riesgo de contagio” para prevenir el covid-19.

Este viernes, el Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) transfirió otros 1,3 millones de unidades de ese tipo de cubrebocas a la entidad de salud.

Esas mascarillas no fueron reclamadas por los importadores en Aduanas, por lo que ya estaban bajo el poder de esa entidad de ayuda social.