Salud

Pagar terapias contra cáncer en Panamá costó a la CCSS el doble que reponer equipo averiado

En seis meses, la institución desembolsó $1,3 millones por servicios de braquiterapia fuera del país; comprar equipo nuevo costaba $613.000

Por el fallo en un equipo del Hospital México, la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) tuvo que desembolsar, desde diciembre de 2021, $1,3 millones (¢890 millones al tipo de cambio al 15 de julio) por terapias contra el cáncer de cérvix fuera del país, la mayoría de ellas referidas específicamente a un consultorio médico panameño.

En los últimos seis meses, la CCSS pagó por servicios de braquiterapia más del doble de lo que costaba reemplazar el dispositivo averiado. El tratamiento consiste en colocar un implante en el cuerpo de las pacientes para generar radiación y combatir la enfermedad.

Según la Gerencia Médica, hasta el 15 de junio de 2022 sufragaron el servicio en el extranjero para 124 aseguradas por $1,3 millones, aunque comprar el aparato nuevo con mantenimiento de dos años incluido representaba una inversión de $613.000.

La Dirección Médica del Hospital México explicó que la máquina (Microselectron marca Nucleotron) comprada en julio de 2002 por ¢267 millones, dejó de funcionar el 9 de diciembre de 2021 y no fue posible repararla porque no hay repuestos. Además, dijo, ese aparato era el único en el país, tanto en el sistema de salud público como en el privado.

El desperfecto era algo previsible, ya que las autoridades del centro médico sabían que la vida útil del aparato estaba a punto de agotarse. Incluso, desde el 17 de diciembre de 2020, iniciaron una licitación abreviada (expediente 2021LA000001-2104) para adquirir un equipo nuevo para braquiterapia. Sin embargo, la compra no se concretó a tiempo.

Solo en definir las condiciones del cartel de licitación, la entidad tardó más de dos meses. La recepción de ofertas para esa contratación se inició desde el 8 de marzo de 2021, es decir, la CCSS tuvo nueve meses para concretar la adquisición, la instalación e iniciar la operación antes de que se diera la falla.

Douglas Montero, director médico del México, aseguró que el nuevo dispositivo ya está en Costa Rica y se afinan detalles para la puesta en operación.

“El equipo ya está en el país, el aparato ya está puesto, la fuente de radiación ya está colocada, ya llegó el equipo de ultrasonido asociado, todo está listo. En este momento lo que estamos haciendo son las pruebas al equipo (...) Estas pruebas tienen que ser aprobadas por nosotros, por el Ministerio de Salud y por la Comisión de Energía Atómica”, declaró Montero en una entrevista a La Nación.

También se debe completar el proceso de capacitación para el personal sanitario que operará el instrumento y se espera que atienda a las primeras pacientes en agosto del este año. Aproximadamente, entre 200 y 250 mujeres reciben braquiterapia en el Hospital México cada año.

Cada una de las 124 pacientes que obtuvo la ayuda para recibir el tratamiento en Panamá, según datos de la Gerencia Médica, recibió $11.033 (¢7,5 millones aproximadamente). El monto se definió de acuerdo con el Reglamento para el Otorgamiento de Ayudas para Tratamiento Médico en el Exterior de la CCSS. Ese es el máximo autorizado por esa normativa y es exclusivo para la cancelación del servicio médico, no incluye gastos como traslado aéreo, transporte interno, alimentación y hospedaje, entre otros.

Con lo pagado hasta el 15 de junio de 2022 en servicios de braquiterapia fuera del país, la Caja hubiese podido comprar dos equipos. Sin embargo, la cifra podría aumentar considerablemente en las próximas semanas.

La Dirección Médica explicó que, en total, 203 personas han solicitado la ayuda económica, pero no han completado el proceso. “En ese grupo algunos están en trámite para viajar, otros deben estar en tratamiento, y quizás otros no han entregado la factura a la CCSS, tampoco la epicrisis al Hospital”, subrayó Montero.

Desde el 23 de junio, La Nación solicitó a la Gerencia Médica de la CCSS, copias de las facturas entregadas por las pacientes luego de recibir el tratamiento; en la petición se planteó que se entregaran esos documentos sin los datos personales de los pacientes. El 8 de julio, en una primera respuesta, la institución rechazó entregar la información, pero ante una nueva solicitud de este diario, cumplieron con la remisión de las facturas el 13 de julio.

Pese a que la Gerencia Médica indicó que se avalaron ayudas para 124 pacientes, solo entregó 74 facturas por $816.442. Todas aparecen a nombre de Radioterapia Oncológica Cirro, el consultorio del médico panameño que fue recomendado por escrito, en notas a pacientes, por una doctora del México, de apellidos Chaves Quesada.

Se trata de Keith Britton, radio-oncólogo y director, según su perfil de Linkedin, de Radioterapia Oncológica Cirro.

A pesar de que el director médico y el gerente médico de la CCSS admitieron que el Reglamento para el Otorgamiento de Ayudas para Tratamiento Médico en el Exterior impide enviar pacientes directamente con un galeno o consultorio en otro país, documentos entregados por pacientes a este medio de comunicación demuestran que en la práctica ocurre lo contrario.

El documento que le entregan a las pacientes en ese centro médico con los requisitos para obtener la asistencia de $11.033 incluye el número de Britton, correo electrónico y el contacto directo de su secretaria, de apellido Camarena.

Al ser cuestionado sobre este punto, Montero aseguró que solo se sugiere el nombre de ese médico, pese a que él mismo reconoció que existen otras opciones en Panamá y Guatemala.

Se intentó contactar a Britton para consultarle cómo se estableció su relación con la CCSS, pero no contestó las llamadas hechas a su teléfono celular. También se le enviaron, el jueves 14 de julio, mensajes de texto para pedirle una entrevista, pero indicó que se comunicaría luego, lo cual no sucedió.

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