Juan Diego Córdoba González. 3 abril
Mascarillas no fueron reclamadas en aduanas por lo que pasaron a poder del IMAS; esa institución traspasó los equipos de protección a la CCSS. Fotografía cortesía.
Mascarillas no fueron reclamadas en aduanas por lo que pasaron a poder del IMAS; esa institución traspasó los equipos de protección a la CCSS. Fotografía cortesía.

Un total de 1.370.000 mascarillas quirúrgicas, no reclamadas por sus importadores en Aduanas, suplirán a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) para atender la emergencia sanitaria por el nuevo coronavirus.

Esos cubrebocas estaban en poder del Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS), pero ahora pasarán a manos de la entidad de salud para atender la emergencia.

“El IMAS se une a la atención de esta emergencia sanitaria, no solo paliando los efectos de la economía de los hogares, sino echando mano de todos nuestros recursos para apoyar las acciones sanitarias”, afirmó Juan Luis Bermúdez, ministro de Desarrollo Humano e Inclusión Social y presidente ejecutivo del Instituto.

La CCSS disponía de 1,2 millones de cubrebocas o mascarillas quirúrgicas al viernes pasado, cuando el presidente ejecutivo de la Caja, Román Macaya, hizo el recuento de la cantidad de unidades de protección que tenían a disposición.

Médicos y organizaciones gremiales reclamaron a la institución por la supuesta restricción de esos implementos en zonas clasificadas por la misma entidad como de bajo riesgo de transmisión.

Incluso, el Colegio de Médicos y Cirujanos de Costa Rica envió una excitativa a la Caja para que dotara del equipo de protección suficiente a sus médicos y personal de salud.

Advirtió además que, los directores o jefes que negaran el uso de estos protectores a los médicos, violentarían el Código de Ética Médica, y se exponían a sanciones administrativas..

El Sindicato Nacional de Médicos Especialistas (Siname) también reclamó por la medida a la CCSS.

Una médica general, que trabaja en consulta externa de un Ebáis capitalino, y mostró una comunicación enviada por su jefe directo a todo el personal del departamento relató su situación.

A ellos les comunicaron que debían dejar de usar el cubrebocas en esa área. Aquella medida se tomó, según el mensaje, por instrucción de la Gerencia Médica y regional de la CCSS, que explicaron que se debía hacer un uso racional de los implementos, mientras se conseguían más de estos insumos en otros países, según mencionó el funcionario en la comunicación.

En el mensaje se indica que, además, no es necesario el uso de ese equipo en consulta externa, pues se cuenta con un protocolo para identificar a pacientes con síntomas vinculados al nuevo coronavirus a la entrada del centro médico.

Sin embargo, ese protocolo no tranquiliza para nada a la profesional.

De acuerdo con la doctora, antes de que giraran la directriz, todo el personal de consulta externa usaba cubrebocas por prevención, aunque esa no era una recomendación de la Dirección Médica, pues sabían de las debilidades del protocolo de selección de pacientes.

Ahora, después de que se emitiera el lineamiento de no uso de mascarillas en consulta externa, el personal de salud costeó su propio equipo de protección..

En un pronunciamiento emitido por la Academia Nacional de Médicos (Acanamed), la organización recomienda a los médicos utilizar cubrebocas (mascarilla quirúrgica), a menos que se efectúen procedimientos como broncoscopías, gastroscopías o similares.

En esos casos se debe emplear cubreboca n95 o n99, gafas, guantes y vestido protector. Es decir, equipo que otorga mayor protección al profesional debido a la mayor exposición que tiene al contagio de esta u otra enfermedad.