Salud

Medicinas y equipos llevan 19 años empolvados en bodegas de CCSS

Entidad tiene listas 111 tarimas con jeringas, catéteres, agujas y medicamentos para ser desechados en las próximas semanas. Debe revisar otras 409 tarimas

Cientos de cajas de cartón con jeringas, catéteres, agujas, fármacos y tapones para vías que permanecen abandonadas desde 2003 en almacenes de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), están a la espera de ser desechadas de forma segura. Los insumos, apilados en 111 tarimas, fueron rechazados por la entidad porque no cumplían con los controles de calidad o las cantidades solicitadas, pero los proveedores nunca los retiraron.

La Gerencia de Logística de la CCSS explicó que esas 111 tarimas ya superaron un proceso de revisión para garantizar que no hay reclamos administrativos o judiciales pendientes. Además, realizan la inspección de otras 409 para desecharlas en los próximos meses.

En total, la CCSS mantiene 520 tarimas con insumos médicos que tienen hasta 19 años ahí, los cuales ocupan un área de 650 metros cuadrados (m²) en el Centro de Distribución Especializado. Las cajas no solo restan espacio importante para almacenamiento, sino que su custodia tiene un costo. Hasta 2018, según estimaciones de la Auditoría Interna de la CCSS, el importe por bodegaje de las 520 tarimas fue de ¢625 millones.

El órgano fiscalizador logró identificar 86 tipos de productos. Algunos carecen de datos como código de artículo, número de orden de compra, número de reclamo y fecha de vencimiento. Lo que sí está claro es que la mayoría tienen más de 10 años apilados.

Desechar los productos tendrá otras consecuencias para la Seguridad Social, pues la empresa a cargo de esa tarea cobra por peso y deshacerse de esos materiales incrementará las facturas por ese servicio. Ese importe aún no se define, según dijo Esteban Vega De la O, gerente de Logística.

“La meta es cerrar el año con un alto porcentaje de toda esa mercadería ya con las resoluciones administrativas, la verificación de legalidad y la disposición final (...) Evidentemente desechar toda esta mercadería va a representar un costo para la institución, acá el tema es que se van a liberar metros cúbicos que son espacio de bodegaje, que si vemos eso además tiene un costo a nivel de la operación. Entonces, es una relación de costo versus beneficio”, comentó el funcionario.

Entre la enorme cantidad de productos también están los que fueron recibidos a satisfacción, pero se vencieron y nunca se desecharon de forma correcta.

Para ordenar el almacén y liberar espacio se deben revisar casi 2.800 expedientes administrativos, ese trabajo se dividió en dos etapas: en la primera se inspeccionaron 560 archivos correspondientes a las 111 tarimas por botar y en la segunda se identificaron 2.191, de los cuales ya se analizó el 80%, aproximadamente.

¿Por qué se acumularon tantas tarimas con cajas repletas de jeringas, agujas, medicamentos, papelería y otros? ¿Por qué la Caja no atendió a tiempo ese problema? ¿Por qué esperaron casi 20 años para ordenarlo?

“El hecho de que se acumulara durante este 20 años o quizá un poco más es multifactorial. Yo lo resumiría en varias aristas: la institución no tenía, años atrás, un contrato de disposición final con la consistencia que hoy lo tiene, no se tenía ese mecanismo que facilitara a la Administración hacer una disposición final, como corresponde, de los medicamentos o insumos médicos que podían estar ahí (en el almacén).

“Otro factor está relacionado con acciones de índole administrativo que son como las que hemos venido desarrollando de octubre de 2021 a la fecha, de hacer levantamiento de los expedientes y llevarlos al día, como corresponde (...) Todo producto que está en condición de rechazo no se acumula, el proveedor tiene que retirarla y hay todo un expediente administrativo”, respondió el gerente de Logística.

Según dijo, si un contratista no retira la mercancía rechazada en un plazo establecido se le cobran multas diarias.

“Si hoy se rechaza un medicamento o se rechaza cualquier insumo automáticamente se procede a coordinar con el proveedor para el retiro, hay todo un procedimiento establecido”, concluyó Vega de la O.

La Gerencia de Logística inició el año anterior un proceso de intervención integral del Centro de Distribución Especializado que incluyó la separación temporal de tres funcionarios. Se trata del jefe de Almacenamiento y Despacho, el jefe de la Subárea de Almacenamiento y el jefe de la Subárea de Almacenamiento.

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