Salud

CCSS preocupada por amputaciones a personas cada vez más jóvenes en Limón y Guanacaste

Procedimiento se realizaba a personas mayores de 65 años, pero ahora se aplican a pacientes de entre 40 y 59 años

Las amputaciones practicadas a personas provenientes de las provincias de Limón y Guanacaste se han vuelto más frecuentes y se realizan a pacientes en edades cada vez más tempranas, advirtió este jueves la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS).

Anteriormente, el grueso de las amputaciones en estas provincias se efectuaban a personas mayores de 65 años; sin embargo, estos valores han disminuido y ahora es más común atender a pacientes entre los 40 y 59 años, afectando a la población económicamente activa, dijo Roy Wong, epidemiólogo de la CCSS.

El país actualmente tiene una tasa de 22 amputaciones por cada 100.000 habitantes, mientras que Limón la cifra es de 26 amputaciones por cada 100.000 habitantes.

Estas cifras corresponden a las amputaciones que realiza el ente estatal a pacientes por aspectos no traumáticos, es decir, no asociados a accidentes de tránsito, ni laborales.

En este sentido, la diabetes es el principal problema de salud en la población costarricense, que ocasiona que los médicos de la Caja tengan que llegar a aplicar un procedimiento tan extremo.

Justamente, la falta de seguimiento en los tratamientos y el cuidado que deben tener las personas que sufren este padecimiento podrían ser una de las razones por las cuales se ha registrado un incremento en las amputaciones a personas de Limón y Guanacaste.

"El paciente diabético debe entender que son la principal población en riesgo de tener este evento y comprender que su enfermedad es muy agresiva a largo plazo, entonces su control comienza hoy mismo. El apego al tratamiento, a la dieta y al ejercicio es sumamente importante", explicó Wong.

Sin embargo, el especialista de la Caja indicó que aun no tienen claro qué es lo que está generando que esta población no sea capaz de alcanzar estas metas "en control metabólico".

Otro elemento que podría explicar la situación en Limón, es que esta provincia concentra una importante población afrodescendiente y que en este grupo étnico los problemas metabólicos son más agresivos.

"Los hipertensos se controlan peor, la diabetes evoluciona peor; sin embargo, los servicios que se encuentran en la zona conocen a la población que atienden y que tienen que ser más agresivos e incisivos en el tratamiento", señaló el médico.

Costa Rica presenta a nivel nacional, un promedio anual de 1.000 pacientes hospitalizados para ser amputados por alteraciones metabólicas, que llevan a una insuficiencia arterial importante que deja sin circulación principalmente los miembros inferiores, como las piernas.

Este aumento también se ve reflejado en la demanda de prótesis para mejorar la calidad de vida de esta población que, tras el procedimiento, deberá enfrentar algún grado de discapacidad.

En el 2017 el Taller de Prótesis de la CCSS elaboró 2.117 de estos aparatos ortopédicos, mientras que en 2011 se elaboraron 473. Hasta el mes de abril del presente año, esta instancia de la Caja ya había entregado 419 extensiones artificales.

De este total de prótesis 152 (36%) fueron para pacientes que sufren de diabetes y 103 (25%) para personas que sufrieron amputaciones por accidentes de tránsito.

Los aparatos desarrollados por la Caja se elaboran para personas de 1 a los 93 años, y son de dos tipos: transfemorales y transtibiales.

Las prótesis transfemorales tienen un valor en el mercado de ¢ 8 millones, mientras que la Caja las produce a un costo de ¢ 1,5 millones. En el caso de las transtibiales, la inversión en el sector privado tendría que ser de entre ¢ 3 y ¢ 4 millones, cuando para el ente estatal el costo de producción es de ¢ 800.000.

Los aparatos no se producen en masa, sino que van elaborándose según van llegando las solicitudes. Se elaboran a partir de titanio y fibra de vidrio, materiales que son traídos desde Alemania.

Las personas que necesitan una prótesis deben solicitar una cita a la Caja, la cual se da en un plazo de dos meses para que les hagan la evaluación respectiva.

Una vez en el taller, si el paciente es capaz de tolerar el contacto total del muñón con el aparato, reciben la extensión artificial en un lapso de tan solo tres horas. Esto ocurre en el 50% de los casos, de acuerdo con Mabellyne Guzmán Amador, coordinadora del Taller de Prótesis.

Si el aparato requiere un trabajo más personalizado, el tiempo de espera promedio es de 28 días.

Guzmán indicó que recientemente registraron el primer caso a nivel nacional de una amputación bilateral que se le practicó a un joven de 17 años con Osteopetrosis ( huesos demasiado densos).

El paciente ya cuenta con su prótesis e incluso es capaz de caminar normalmente con ellas.

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