En los últimos años, la Sala Constitucional se ha convertido en la única salida que tienen muchos pacientes para conseguir un medicamento en la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).
Los recursos de amparo son la forma en la que muchos enfermos obtienen su tratamiento.
La Nación solicitó a la Sala IV la cantidad de recursos de amparo entre 2013 y setiembre de 2026.
Los datos muestran un aumento casi de ocho veces, al pasar de 152 recursos de amparo en 2013 a 1.199 el año pasado. A setiembre del 2026, sumaban 836.
En este lapso, se han presentado 8.154 recursos con el propósito de tener acceso a un fármaco. De ellos, 180 fueron presentados por asegurados en el último mes.
El principal aumento ocurrió a partir de 2023. Ese año, por primera vez, los recursos de amparo sobrepasaron los 1.000 y se registraron 374 casos más que un año atrás.
Estos números representan solo los recursos para solicitar medicamentos. No incluyen otros rubros, como cirugías, exámenes diagnósticos o citas con especialistas, que son parte de las listas de espera en la CCSS.
Estos amparos por tratamientos médicos constituyen entre el 10% y el 12% de todos los recursos que se reciben en la Sala Constitucional por motivos de salud.
El aumento no solo se debe a más negativas, también a que cada vez son mayores las innovaciones médicas, más específicas y de mayor precisión, que están fuera del arsenal terapéutico de la CCSS.
El comportamiento en la demanda de estos nuevos tratamientos, explica el surgimiento de asociaciones de pacientes, que se han especializado en apoyar en la presentación de recursos de amparo.
“El paciente necesita el tratamiento que le va a dar calidad de vida, y en muchos casos prolongársela también. Es la alternativa que le queda al paciente.
”En muchos casos, nos decían ‘alto costo, bajo beneficio’, como si no se tratara de una vida. No promovemos el recurso de amparo, promovemos el derecho a la vida”, destacó Briceida Cantillo, de la Asociación Nacional Segunda Oportunidad de Vida (Anasovi).
Nuevo reglamento
En 2025, un informe de la CCSS encontró que cada recurso de amparo significa ¢262.809 en dinero y 1.210 minutos (20 horas) en tiempo para la institución.
La Caja confía en que el nuevo Reglamento para la selección y gestión de medicamentos en la CCSS, que entró a regir el 26 de octubre, sea una solución para reducir a un mínimo la judicialización de la salud.
Normalmente, los recursos de amparo se establecían para medicamentos que la institución no tenía en la Lista Oficial de Medicamentos (LOM). Muchos eran de alto costo y para tratar males como cáncer o enfermedades raras.
Desde el 26 de octubre, la LOM dio paso a un Formulario Terapéutico Institucional (FTI), en el cual hay varios cambios para acelerar el ingreso de los fármacos a la institución.
Estos datos fueron analizados en un foro de La Nación, De la evidencia a la decisión: el futuro de las tecnologías en la salud, que se realizó con autoridades de salud, especialistas y pacientes.
Los cambios
Uno de los cambios es la forma de evaluación de cada medicamento que en este momento está fuera de la CCSS.
Anteriormente, cada paciente tenía una solicitud a su nombre y se analizaba de forma individual. Si meses después llegaba otra persona con la misma necesidad, el análisis comenzaba de cero.
Ahora, la solicitud se hace según la enfermedad o condición de salud, por lo que una sola decisión cubre a todos los pacientes con dicha situación.
Según la CCSS, esto reducirá los análisis repetidos y bajará la cantidad de personas que recurren a la Sala Constitucional.
Para un reportaje anterior, La Nación conversó con Alexandra Núñez y Ana Gloria Romero, representantes de los pacientes de la Comisión de Evaluación Técnica Sanitaria (CETS), que analiza los medicamentos para ingresar al FTI.
También habló con Irene Arguedas, de la farmacéutica Novartis, una de las que provee medicamentos a la CCSS.
Las tres voceras dijeron que hay buenas intenciones en el reglamento y le tienen fe a esta iniciativa, pero coinciden en que todavía es muy pronto para juzgar si funcionará.
Aseguran en que, probablemente, haya que hacer ajustes en el camino. Núñez y Romero dijeron que estarían vigilantes de que los pacientes tengan su tratamiento.
