
A cuatro días de las elecciones presidenciales, los costarricenses han tenido ya varias oportunidades de observar en todo tipo de escenarios y formatos a la mayoría de los candidatos a la silla en Zapote. Algunos de ellos, incluso, en más de una ocasión; mientras que otros en limitadas oportunidades por decisión propia o por metodología de los medios que organizan estos espacios.
Analistas políticos coinciden en el impacto de los debates en la intención de votos y aseguran que pueden ser una herramienta principalmente para las personas indecisas. Eso sí, hay varios detalles a los que se debería prestar atención, si como votante planea sustentar el 100% de su decisión en lo que puede observar de la puesta en escena de los aspirantes a la presidencia.
El politólogo Daniel Calvo sostiene que uno de los principales fines de los debates es responder a la necesidad de información, bajo la premisa de que los ticos “dejan todo para última hora”.
Debido a esto, Calvo asegura que, en efecto, un buen porcentaje de la decisión de voto de esa población que aún no tiene un elección firme, surge de estos espacios, al tiempo que también reafirma las convicciones de aquellos que son llamados “votantes duros”.
El analista asegura, que prueba de esto son los cambios que tuvo la “fotografía” política luego de los debates organizados por el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) a partir del 11 de enero, donde una de las variaciones más notorias fue la del candidato de Avanza, José Aguilar Berrocal, quien pasó de estar por debajo del margen de error a tener un 4% de intención de voto, en la penúltima encuesta del CIEP.
Sin embargo, el experto asegura que quienes optan por conocer a candidatos que no han estado tan presentes en la campaña o informarse sobre las propuestas de gobierno de algunos, para decidir a partir de estos espacios, deben procurar no quedarse con un solo debate y más bien aprovechar para contrastar planes o posiciones que incluso pueden variar entre uno y otro programa para un mismo candidato.
Por su parte, Rotsay Rosales, coordinador del Observatorio de la Política Nacional (OPNA) de la Universidad Nacional (UNA), agregó que si bien hace falta contar con mayores estudios de opinión que permitan medir ese impacto de forma más precisa, lo visto hasta ahora revela que podría haber una posible incidencia, dados los altos números de indecisión.
“Al elemento debate hay que aunar un elemento que pareciera estar invisible y es la conversación que se genera y las posiciones con respecto al debate en las redes sociales (...) Pero hoy depende mucho, incluso, de las baterías que expresamente tengan las candidaturas para generar movimiento en redes sociales.
Rosales aseguró que, precisamente por eso, los debates en la actualidad son relevantes en función de la resonancia y la repetición o difusión que se genere a posteriori.
El experto agregó que, además de las citadas recomendaciones sobre no quedarse solo con lo visto en un debate, los votantes que usen estos medios como su canal para decidir el voto, deben concentrarse en ponderar y evaluar la jerarquización de propuestas, por encima de las emociones que genere lo visto en ese programa.
“Estamos viviendo un proceso electoral en que las decisiones, la mayoría de la gente las está tomando en la última semana, en la que el grupo poblacional de indecisos, que finalmente termina por inclinar la balanza de uno a otro lado o le impide a alguien, por ejemplo, en la situación de hoy, llegar a segunda ronda. Entonces yo creo que nada está decidido, y por lo tanto los debates podrían ser un elemento. ¿De qué magnitud y tamaño? No lo sabemos, pero que es un elemento más y habrá que ver la magnitud de ese elemento frente a otros factores.
El también analista, Sergio Alfaro, coincide en que los debates han venido a convertirse en un “elemento de apoyo” para las personas que se manifiestan indecisas.
Se trata de personas que se apoyan en los debates en lugar de leer programas de gobierno o darle seguimiento a las noticias de los distintos candidatos y también por economía de tiempo.
Los debates son “las vitrinas a través de las cuales la ciudadanía, que está en esa condición, privilegia para tratar de obtener insumos que les permitan tomar una decisión definitiva”, explicó.
Alfaro agregó que para quienes están decididos, difícilmente este tipo de intervenciones alterarían esa elección. “Tiene que ocurrir algo extraordinario para que cambien su criterio”, añadió.
El politólogo sostiene que en estas presentaciones, los ciudadanos también pueden aprovechar para identificar cuáles son las ideas que los candidatos plantean para determinar si coinciden con su visión sobre esos temas, así como a qué cosas que ellos priorizan, los políticos también dan esa importancia.
“Pero también tiene mucho que ver con la parte de lo que es esa imagen que pueden transmitir a la gente estas candidaturas con respecto a su perfil, su personalidad y si tienen o no aquellos elementos o cualidades que estas personas están buscando en quien esperan puedan representarles en el ejercicio de la presidencia de la República”, agregó.
Para esto es importante observar más allá de lo argumentos, el comportamiento, el lenguaje no verbal, empoderamiento, credibilidad, confianza, empatía y coherencia que logren proyectar.
Esa, a criterio de los expertos, es otra de las ventajas, pues el formato de confrontación o planteamiento de problemas que ofrecen los debates permiten observar cómo reaccionan o se comportan los candidatos al ser interpelados, o puestos en situaciones límites, tanto por parte de los presentadores como por los contrincantes.

El analista recomendó buscar “otros filtros” para no caer en desinformación o información sesgada para profundizar respecto a la candidatura de su interés, por ejemplo, revisando medios de comunicación o programas de gobierno.
Los politólogos coinciden en que las redes sociales y la viralización de los contenidos, “posdebate”, son una de las principales variables que inciden en el impacto que tienen ahora estos espacios, a esto se suma la amplia oferta que han generado los medios de comunicación alrededor de este tipo de contenidos.
