
El pleno del Consejo de Asociaciones Estudiantiles de la Universidad Nacional (Caeuna) acordó expulsar de forma definitiva a Marco Víquez Fallas de su cargo como presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Nacional (Feuna), tras una investigación por presuntas irregularidades en el pago de dietas.
La decisión se tomó luego de que La Nación revelara un informe de la Contraloría Estudiantil de la Feuna, que detectó un aparente pago irregular por ¢567.936 en dietas a representantes estudiantiles de las comisiones del directorio estudiantil de esa casa de estudios.
Tras esa investigación, el órgano contralor estudiantil recomendó al Caeuna la destitución del presidente de la Feuna, Marco Víquez Fallas, así como la inhabilitación temporal por dos meses de Dilan Gómez Arias, coordinador de la Comisión de Finanzas de ese Directorio Estudiantil.
Finalmente, el pasado 25 de mayo, el Consejo de Asociaciones Estudiantiles acogió el dictamen de la Contraloría Estudiantil y aprobó las sanciones recomendadas. Entre ellas, la inhabilitación temporal por dos meses de Gómez Arias.
No obstante, pese a que la recomendación inicial de la Contraloría era destituir a Víquez de la presidencia de la Feuna, el pleno del Caeuna optó por imponer una sanción más severa: la expulsión definitiva del Movimiento Estudiantil a partir del 13 de junio.
Según confirmó una fuente cercana al proceso, esta es la máxima sanción contemplada dentro del movimiento estudiantil universitario y significa que Víquez no podrá volver a ocupar cargos, ni participar formalmente en estructuras de representación estudiantil de la Universidad Nacional.
Además, el Caeuna instó a la Contraloría Estudiantil a continuar con las investigaciones y remitir el caso de forma inmediata a la Contraloría Universitaria y a la Fiscalía de la UNA, para las investigaciones administrativas y legales correspondientes.
El acuerdo también ordena notificar la resolución a las personas involucradas, al Directorio Estudiantil y al Consejo Universitario, para su ejecución dentro del plazo acordado.
La Nación consultó a Marco Víquez Fallas sobre la sanción de expulsión definitiva aprobada por el Caeuna, así como sobre la posibilidad de presentar algún recurso contra la decisión; sin embargo, al cierre de edición no se había recibido respuesta.
Contradicciones
En un pronunciamiento del 21 de mayo, la Feuna reconoció inconsistencias relacionadas con el pago de dietas a representantes estudiantiles, aunque aseguró que la situación respondió a un “error material involuntario” y no a sesiones ficticias ni corrupción o malversación de fondos.
En el pronunciamiento oficial, el propio directorio reconoció la inconsistencia en un oficio enviado el pasado 6 de mayo a la Contraloría Estudiantil, en el que aclaró la naturaleza extraordinaria de las sesiones cuestionadas.
La Feuna atribuyó la situación a un “error material involuntario” y manifestaron total disposición a subsanarla.
Sin embargo, esa versión contrasta con las declaraciones brindadas a este diario por Gómez Arias, quien admitió que sabía que únicamente podían pagarse dos sesiones extraordinarias y que una tercera fue tramitada como ordinaria.
“El error administrativo fue reportar una de las tres sesiones extraordinarias como ordinaria, pese a que yo sabía que solo podían pagarse dos. Yo sé que ahí se incurrió en una falta”, manifestó.
Además, el directorio también indicó que las sesiones cuestionadas sí se realizaron y contaron con convocatorias formales, listas de asistencia y grabaciones.
“Sobre el caso relacionado con el pago de dietas es fundamental aclarar que (...) las sesiones cuestionadas se realizaron, contaron con convocatorias formales, lista de asistencia documentada y grabaciones. No existieron sesiones ficticias, ni ausencia de trabajo estudiantil, el problema fue exclusivamente de orden documental”, señala el comunicado.

