
Las 141 camas que hoy tiene el Hospital Nacional de Geriatría y Gerontología resultan insuficientes para atender la demanda de atención que genera el aumento de la población adulta mayor en Costa Rica.
Actualmente, 11 de cada 100 costarricenses son mayores de 65 años. En poco más de 20 años, es decir, alrededor del 2050, serán 25 de cada 100 personas las que superen esa edad en el país, informó la Asociación Pro Hospital Nacional Geriátrico (Apronage).
Esta organización hace un llamado urgente a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) para que acelere el proceso de construcción de un nuevo edificio porque el actual hospital ya no da abasto.
Recientemente, la Defensoría de los Habitantes también alertó sobre el atraso en la obra, la cual, en lugar de estar lista para el 2032, como se había anunciado originalmente, quedaría para el 2038.
El atraso tendría que ver con el proceso de expropiación de los terrenos donde se levantaría el nuevo hospital, según informó la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).
“Costa Rica está envejeciendo aceleradamente y debemos prepararnos con la infraestructura adecuada para atender esa realidad.
“Contar con un nuevo hospital geriátrico no es un lujo, es una necesidad país para garantizar una atención digna, oportuna y especializada a nuestra población adulta mayor”, dijo Marielos Solís Umaña, presidenta de la Junta Directiva de Apronage.
El internamiento de adultos mayores en el hospital geriátrico avanza al mismo ritmo en que crece esta población en el país.
El tiempo en que permanecen estas personas internadas es más prolongado que el que registra un paciente en un hospital general.
En estos últimos, como el Calderón Guardia o el San Juan de Dios, un internamiento dura, en promedio, de 7 a 10 días. En el Hospital Geriátrico, la hospitalización promedio alcanza casi un mes.

“La infraestructura actual limita la capacidad de crecimiento del hospital y de los servicios que se requieren para responder a las necesidades de una población que aumenta cada año.
“Es fundamental avanzar con decisión en la construcción de nuevas instalaciones que permitan fortalecer la atención geriátrica en el país”, agregó Solís.
Según la Defensoría de los Habitantes, las principales mejoras que requiere el actual hospital están en el servicio de urgencias y en hospitalización.
Además, se deben atender riesgos en materia de seguridad relacionados con la red eléctrica y salidas de emergencia para evitar tragedias como un posible incendio de las instalaciones.
