Michelle Campos. 3 mayo
Según la Contraloría General de la República, la Municipalidad de Alajuela es la institución que más recursos destina al pago de dietas en todo el sector público. Foto: Shirley Vásquez
Según la Contraloría General de la República, la Municipalidad de Alajuela es la institución que más recursos destina al pago de dietas en todo el sector público. Foto: Shirley Vásquez

Las municipalidades incrementaron considerablemente, en los últimos diez años, el gasto en dietas que pagan a regidores y síndicos por asistir a las sesiones de los concejos.

Entre el 2010 y el 2020, los ayuntamientos pasaron de pagar ¢2.260 millones en dietas a ¢5.170 millones, lo que equivale a un incremento de casi el 130%, aun en años de baja inflación.

Un grupo de 28 municipalidades sobresale en este incremento. Se trata de los gobiernos locales que aumentaron el pago en más de un 150% en este periodo, de acuerdo con un análisis de La Nación con base en datos recopilados por la Contraloría General de la República.

El ayuntamiento de Santa Ana, por ejemplo, aumentó los pagos para regidores y síndicos en un 600%, al subir el gasto de ¢18 millones anuales a ¢128 millones.

Este cantón josefino tiene siete regidores propietarios y seis síndicos propietarios.

Gerardo Oviedo, alcalde de Santa Ana, informó de que, en su municipio, la dieta por cada sesión es de ¢116.000 para los regidores y de ¢58.000 para los síndicos.

Según el Código Municipal, los síndicos y los regidores suplentes deben percibir el 50% de la dieta de los regidores propietarios si asisten a las sesiones. A su vez, los síndicos suplentes reciben un 25%.

Por cantidad de dinero, el gobierno local que más aumentó el gasto en dietas y que, de hecho, tiene el mayor gasto de todos, es el de Alajuela.

Los alajuelenses pasaron de pagar ¢210 millones a ¢540 millones por año.

El aumento de ¢330 millones en diez años equivale a un ajuste del 156% en el municipio con los regidores y síndicos mejor pagados del país.

Un informe de la Contraloría, publicado este 26 de marzo, colocó a la Municipalidad de Alajuela como la institución pública con mayor gasto en dietas a nivel nacional.

Los mayores aumentos en los pagos a los miembros del Concejo se produjeron en los años 2011 y 2012, con crecimientos anuales de ¢46 millones y ¢56 millones, respectivamente.

En el 2018, los regidores alajuelenses cobraban ¢260.000 por sesión, más que los directivos del Banco Central (BCCR).

Una sola sesión del Concejo Municipal de Alajuela puede costar más de ¢7 millones si asisten los 11 regidores propietarios y sus suplentes, así como los 14 síndicos propietarios y sus suplentes.

El Código Municipal establece que los concejales pueden cobrar una sesión ordinaria por semana y hasta dos extraordinarias por mes, es decir, un máximo de seis sesiones cada 30 días.

El ayuntamiento con el segundo mayor incremento es el de Liberia, con un 319%. La cuenta en dietas para los contribuyentes pasó de ¢15 millones a ¢63 millones.

Ayuntamientos como los de San Rafael de Heredia, Orotina y Sarchí también aparecen entre los que más aumentaron el gasto en dietas, con crecimientos de 224%, 222% y 222%, respectivamente.

Les siguen Grecia y Curridabat con un 220% y un 204%. Este último pasó de ¢32 millones a casi ¢100 millones.

Para este análisis solo se tomaron en cuenta 78 municipios, pues no existían datos de los cantones de Alajuelita, Talamanca y Parrita, así como el nuevo cantón de Río Cuarto,

Contrario a la mayoría de los gobiernos locales, para el 2020 se presentaron tres casos en los que el gasto fue inferior al reportado una década atrás.

Estos fueron El Guarco, que en el 2020 gastó solo un 55% de lo ejecutado en el 2010; Guatuso, con un 10% menos; y Palmares, con un gasto 2,8% menos.

Dietas millonarias

Existen cinco municipios que en el 2020 destinaron más de ¢200 millones a dietas.

Después de Alajuela, el segundo municipio que más gasta en dietas es el de San José, con ¢426 millones.

En la última década, el municipio josefino elevó este gasto en ¢248 millones con un tasa de crecimiento del 139%.

Por su parte, Desamparados ocupa la tercera casilla en dietas con ¢253 millones. Su incremento fue del 116% en una década.

El cuarto ayuntamiento que más recursos destina al pago de dietas es San Carlos, con un gasto anual de ¢237 millones.

Le sigue Heredia con ¢217 millones por este rubro.

Ley dispara gasto en dietas

La normativa que regula las dietas es el Código Municipal, después de ahí todo queda en manos del Concejo.

Según ese cuerpo legal, las dietas de los regidores y síndicos pueden aumentarse anualmente hasta en un 20%, “siempre que el presupuesto municipal ordinario haya aumentado” en el mismo porcentaje o aún mayor.

Esta situación es la principal causante de casos como el de Santa Ana.

Según el alcalde Gerardo Oviedo, el incremento del 600% en dietas de su municipio obedece a dos factores fundamentales. El primero es que esos pagos se incrementan conforme lo hace el presupuesto municipal; y el segundo fue un generoso aumento propiciado por el Concejo hace unos 10 años.

Argumentó que cuando asumió como jerarca, en el 2006, el ayuntamiento tenía un presupuesto bajo, pero con el paso del tiempo y el desarrollo del cantón, los ingresos municipales crecieron y, consecuentemente, el presupuesto.

Por varios años, dijo Oviedo, el Concejo Municipal de Santa Ana no realizó aumentos anuales de dietas, por lo que los regidores decidieron, hace cerca de una década, aprobar un alza por todos los periodos en que estas no subieron.

“Lo que ellos se aumentaron para mi concepto no estaría dentro de esto (aumento establecido en el Código Municipal)”, agregó.

El alcalde aseguró que el caso está en manos de la Contraloría General, pero sigue formando parte del monto que actualmente se paga por dieta.

Debido a que cada municipalidad es un ente autónomo, posee la capacidad de regular los pagos que hace a sus regidores y síndicos.

Por su parte, la Municipalidad de Liberia, segunda con mayor porcentaje de crecimiento, atribuyó el aumento del gasto a los incrementos que tienen que hacerse por ley a los miembros del Consejo.

Los montos que se pagan por regidores están a discreción de cada municipio, y la única condición es que no superen los ¢5,8 millones, como lo establece la reforma fiscal.

Los síndicos y regidores también tiene derecho al pago de los viáticos necesarios para poder llegar a las sesiones municipales.