Política

Rodríguez, Alvarado y Chinchilla opuestos a plan que reduce porcentaje de votos para elegir presidente

Expresidentes alegan que plan atenta contra la democracia

Los expresidentes Miguel Ángel Rodríguez, Carlos Alvarado y Laura Chinchilla declararon su oposición al proyecto de reforma constitucional que busca reducir el porcentaje de votos necesarios para ganar una elección presidencial.

El plan busca reducir del 40% al 20% de votos válidamente emitidos en una elección, el porcentaje para que un candidato sea electo presidente de la República. Ese 40% rige desde 1936 (hace 86 años) y se confirmó en la Constitución Política vigente desde 1949.

Las críticas más fuertes las emitió la expresidenta Laura Chinchilla (2010-2014), quien catalogó el plan como un “adefesio”.

“Esta reforma a nuestra Constitución Política para reducir el porcentaje mínimo para ganar una elección presidencial, es simplemente un adefesio. Menos legitimidad a los gobernantes, menos gobernabilidad, más populismo. ¡Entiérrenla!”, enfatizó Chinchilla en su cuenta de Twitter.

El exmandatario Miguel Ángel Rodríguez (1998-2002) advirtió que la propuesta de reforma no hace bien a la democracia.

“El 40% de votación mínima para ser electo presidente fue una muy buena iniciativa del expresidente don Ricardo Jiménez porque, un 40% significa una proporción muy grande de los electores, pero es menos de 50%. Eso impide que partidos pequeños jueguen a tener ventaja en una negociación con esa pequeña diferencia de votos para llegar al 50% a alguien que ha tenido 48%, 49% o 47% de los votos.

“Cambiarlo no es conveniente. Hay fragmentación de muchos partidos políticos, y fragmentación dentro de los mismos partidos políticos. Esto facilitaría gobiernos con muy poca representación nacional, muy difícilmente encaminados a buscar el bien común. Yo creo que las reformas deben ser al contrario: o para ir al sistema semi parlamentario y asegurarnos de que todo gobierno tenga una coalición mayoritaria de apoyo en la Asamblea Legislativa, o para tratar de cambiar nuestra realidad y volver a un sistema bipartidista que funcione con el presidencialismo”, aseveró Rodríguez.

El exmandatario Carlos Alvarado (2018-2022) también manifestó su oposición al plan por considerar que los presidentes de la República deben ser electos con el respaldo mayoritario del pueblo.

“Que la Constitución pida un 40% de los votos lo que procura es un alto nivel de legitimidad para el Poder Ejecutivo, es decir, una legitimidad a través de la representación manifestada por los votos de los costarricenses. Para eso se tiene el 40%, y para eso se tiene a la segunda ronda, para que la opción que llegue a la Presidencia tenga el mayor respaldo del pueblo.

“El cambiar esta regla es una forma más bien de debilitar la representación que genera el Poder Ejecutivo en un momento donde tenemos una dispersión multipartidista. Más que hacer esto, lo que se debe trabajar es en que los partidos políticos representen mejor el sentir de los costarricenses”, explicó Alvarado.

El proyecto de ley es apoyado por legisladores del Partido Liberación Nacional (PLN), Nueva República (PNR) y la Unidad Social Cristiana (PUSC), quienes lo presentaron ante la Asamblea Legislativa ese 1 de agosto.

En su exposición de motivos, el texto plantea que al modificar el artículo 138 de la Constitución Política se evitaría que los candidatos presidenciales asistan a una segunda ronda y así se ahorraría recursos que podrían ser utilizados para proyectos de inversión.

La historia del 40%

La Procuraduría General de la República recapitula cómo la Asamblea Constituyente, en la sesión del 27 de mayo de 1949, llegó a confirmar el 40% de votos actual.

Inicialmente, ese día, se presentó una moción para que el presidente y vicepresidentes se definieran por el 40% o más del “número total de ciudadanos que hubieren sufragado”.

Esa propuesta, recopila la Procuraduría con base en las actas de la Constituyente, suscitó polémica entre quienes sugerían una mayor reducción del porcentaje, dado que se debía “hacer todo lo indispensable para alejar la posibilidad de una segunda elección”, y los que se oponían a ello, “pues no se puede concebir que un presidente llegue al poder apenas con un 30% del electorado. Si esto ocurre, es un hecho que no podrá gobernar, ya que no cuenta ni con la tercera parte del electorado”.

Como fórmula transaccional, el diputado Jorge Rojas Espinoza sugirió a los proponentes de la moción variarla en el sentido de que el cociente se refiriera a los “sufragios válidamente emitidos”, lo que aceptaron aquellos.

Esta fue la fórmula que finalmente aprobó la Asamblea, según el siguiente texto: “El presidente y los vicepresidentes serán elegidos simultáneamente, y por mayoría de votos que exceda del cuarenta por ciento del número total de sufragios válidamente emitidos”.

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