
Ciudad de Panamá. - El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, dijo este jueves que su país frenó un plan para vender energía a Costa Rica por las críticas de su mandataria, Laura Fernández, en medio de un conflicto comercial por productos agropecuarios.
Fernández, quien asumió su cargo el pasado 8 de mayo, pidió públicamente a su canciller, Manuel Tovar, iniciar “acciones internacionales” en relación con Panamá, país que desde 2020 bloquea la entrada de productos costarricenses por motivos sanitarios.
La disputa llegó a la Organización Mundial de Comercio (OMC) donde un grupo arbitral falló a favor de Costa Rica en el 2024, pero la decisión fue apelada por Panamá y el conflicto sigue.
Los restricciones panameñas aplican a frutas y productos bovinos costarricenses como lácteos, carne y embutidos, entre otros.
“Yo sé que están solicitando mayor acceso de energía panameña para ser vendida a Costa Rica, producto de sus propias necesidades; esa solicitud está siendo muy bien evaluada por nosotros”, afirmó Mulino durante su conferencia semanal.
Pero “por lo lo pronto no hay venta de energía a Costa Rica, así de sencillo”.
“Las relaciones internacionales se basan en mucha prudencia (..) no es a través de un púlpito, una tarima o una conferencia de prensa” que se hagan “exposiciones que tocan directamente la relación entre dos países, sobre todo vecinos y amigos”, añadió el mandatario panameño.
Añadió estar “sorprendido” por la reacción costarricense.
Según Mulino, autoridades panameñas y costarricenses ya se habían reunido para tratar sobre esos planes de venta de energía, que no detalló.
El gobernante panameño también acusó a Costa Rica de bloquear durante más de 10 años a “un sinnúmero” de empresas de Panamá.
Fernández advirtió recientemente de que su gobierno no iba “a consentir ningún desequilibrio en la comercialización y exportación de los productos” costarricenses, y aseguró que la resolución de este conflicto es una “prioridad” para su gobierno.
“La política exterior de los países se hace con discreción, moderación y respeto”, continuó Mulino, según el cual, Panamá aplicará una política de “reciprocidad” con Costa Rica.
“Este es un tema importante para Costa Rica, pero también lo es para Panamá y mi deber es proteger a los panameños”, agregó.
