
La licitación para construir el nuevo hospital de Limón sigue estancada, luego de que ninguna empresa se interesara en ofertar para llevar adelante el proyecto y el proceso se declarara infructuoso en diciembre anterior.
EL gerente de Infraestructura de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), Jorge Granados, explicó este jueves que a pesar de que se trata de una inversión estimada de cerca de $400 millones y una obra de 85.000 metros cuadrados de construcción, ninguna empresa que había superado la fase de precalificación presentó oferta.
Granados expuso ante los miembros de la Junta Directiva de la Caja, que luego de declarar infructuoso el proceso, se hicieron consultas a las constructoras, para conocer los motivos que desincentivaron la participación.
“Las empresas hablan de diferentes temas, algunos hablan de temas de seguridad, otros también ponen como riesgos el que muchas veces se cierra la carretera por situaciones de clima en el Braulio Carrillo, entonces el traslado de personas y materiales se puede complicar”, comentó Granados.
Sin embargo, el funcionario aseguró que esos eran considerados temas menores, pero el principal motivo expuesto por las constructoras es la imposibilidad de aplicar reajustes de precios, ya que, por tratarse de un cartel bajo el modelo “llave en mano”, el Reglamento de Contratación Administrativa no permite esa posibilidad, ya que se establece que en estos proyectos hay un traslado de riesgos de la Administración al contratista.
Según Granados, “hay una gran preocupación” entre las empresas en relación al reajuste de precios, debido a los plazos de ejecución de los proyectos y al tipo de cambio del dólar.
“Ellos lo que dicen es, tenemos un proyecto que vale $400 millones, es un proyecto de diseño y construcción, donde las empresas lo primero que hacen es presentar los diseños, hay que sacar permisos para poder iniciar la construcción, entonces ahí podría pasar un año, año y medio, desde que se formaliza y se inicia un proyecto, hasta que ya se empieza la maquinaria a hacer los trabajos en construcción”, citó.
Según dijo, esa falta de certeza sobre lo que pasará con los costos durante todas esas etapas previas, impide presentar ofertas certeras.
Además, en el caso del tipo de cambio, existe incertidumbre, ya que las obras se contratan en dólares, pero deben trasladar esos pagos a colones para cumplir compromisos en el país como planillas y servicios, lo cual, en el caso del Hospital de Limón, fue considerado como un riesgo mayor, por el costo de la obra.
Caja busca opciones
Durante la intervención de Granados, tanto él como la jerarca de la Caja, Mónica Taylor, discutieron ante los demás directivos las alternativas que han valorado para desentrabar la contratación.
Una de las opciones sería sacar el concurso a nivel internacional, para ampliar las opciones de empresas interesadas, y no solo a las que habían sido precalificadas. También valoran separar el proyecto para contratar de forma individual el diseño y la construcción, debido a que la normativa sólo impide el reajuste de precios en los proyectos llave en mano.
De acuerdo con lo presentado por el gerente de Infraestructura, la decisión sobre el futuro del hospital debería tomarse en los próximos dos meses, para avanzar en el proceso, pues también se deben resolver algunos temas relacionados con el terreno, que aún están en discusión con el Ministerio de Ambiente y Energía (Minae).
“No es un proyecto que se desarrolla en muy corto tiempo porque tiene varias etapas y obviamente varios entregables, entonces ahí es donde estamos nosotros poniendo el ojo, porque no es un tema sólo del Hospital del Limón, nosotros recibimos ofertas para el Hospital de Alajuela, una licitación que sacamos, sólo llegaron dos ofertas, entonces ya uno está viendo también a donde no solamente está el riesgo de que no se presenten ofertas, sino que también empiezan a bajar la cantidad de empresas que están presentando ofertas, eso genera que pueda haber una especulación de precios”, advirtió Taylor.
Esto, debido a que, según la jerarca, las empresas aumentarían los precios ofertados para compensar la imposibilidad de realizar ajustes durante la ejecución y también generaría riesgos posteriores para la Administración, en caso de que no resulte rentable aún bajo esa condición y más bien abandonen los proyectos.
La Caja incluyó el nuevo hospital de Limón en su portafolio de inversiones desde febrero del 2018. En enero del 2022, la entidad declaró de interés público un terreno de 19 hectáreas, en el distrito de Matama, en el cantón Central de Limón, donde está previsto levantar el edificio.
Sin embargo, en marzo del 2023, la Junta Directiva de la Caja acordó, de manera unánime, suspender todos los proyectos del Portafolio de Inversiones Institucional, cuyo proceso constructivo no hubiese iniciado. En marzo del 2024 se volvió a incluir en la lista de obras prioritarias al tiempo que se anunció que estaría listo a finales del 2027, ese plazo no contemplaba el atraso que ha enfrentado la licitación en el último año.
