
El 9 de setiembre anterior, a las 10:35 p. m., el Servicio de Vigilancia Aérea del Ministerio de Seguridad Pública (MSP) descartó realizar el traslado urgente de un niño de siete años herido de bala y que posteriormente falleció en Limón, pero sí dispuso de una aeronave para llevar al vicepresidente de la República, Francisco Gamboa, a primera hora del día siguiente, a una gira en la Región Brunca.
Documentos en poder de La Nación revelan que la aeronave de Seguridad Pública con matrícula MSP024 despegó del aeropuerto Tobías Bolaños el jueves 10 de setiembre a las 7:40 a. m., hizo una parada en el aeródromo de Parrita y aterrizó luego en el aeropuerto de Buenos Aires, en Puntarenas, a las 10 a. m.
En dicho vuelo viajaba el vicepresidente. Gamboa, según consta en publicaciones realizadas por su propio despacho, realizó ese día una gira por varias comunidades como Buenos Aires, Palmar Norte y Coto Brus, junto con otros funcionarios como la jerarca del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA), Lourdes Sáurez, y el diputado oficialista Royner Mora.
La noche anterior, a las 9:35 p. m. el niño resultó gravemente herido de bala en la localidad de Pueblo Nuevo de Limón.
Tras la emergencia, la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) activó el protocolo para solicitar un vuelo ambulancia que permitiera trasladar al pequeño al Hospital Nacional de Niños (HNN), en San José.
El documento denominado Protocolo para la coordinación de traslado aéreo nocturno de pacientes en estado crítico establece, como primer paso, que cuando la Caja determina que tiene un paciente en uno de sus establecimientos de salud, que requiere un traslado en horario nocturno, la subárea de Radiocomunicaciones de esa entidad debe generar a través del sistema 911 un incidente para verificar la disponibilidad de aeronaves del Servicio de Vigilancia Aérea (SVA) para la eventual realización del vuelo ambulancia.
El protocolo añade que si la SVA puede realizar el vuelo, simplemente se ejecuta “conforme a sus procedimientos”.
En ese escenario, el traslado no habría requerido la autorización excepcional de la Dirección General de Aviación Civil (DGAC), pues el propio protocolo establece que, si el SVA cuenta con una aeronave disponible, el vuelo se ejecuta sin más trámites.
En una respuesta enviada por CCSS a este diario, el pasado 10 de setiembre, la entidad indicó que el traslado se solicitó a las 10 p. m., según la bitácora del servicio de transportes, a petición de los médicos tratantes y en coordinación con el equipo de trauma del HNN.
La entidad aseguró que por parte de Vigilancia Aérea se indicó que no se contaba con el recurso aéreo durante la jornada nocturna para “prestar la colaboración”. De ahí que se procedió con la coordinación para la contratación de una compañía de transporte aéreo.
El protocolo firmado por los jerarcas de los ministerios Seguridad Pública, Obras Públicas y Transportes, Salud y la Caja, detalla que en los casos en que el MSP no tiene disponibilidad de aeronaves, la central de Comunicaciones de la CCSS debe trasladar el formulario a la DGAC, para que verifique si el aeródromo donde se encuentra el paciente cuenta con las condiciones que permitan la operación nocturna.

Posteriormente, el director de Aviación Civil o el jefe de la Unidad de Operaciones Aeronáuticas deben autorizar el vuelo de forma excepcional y la Caja debe activar el contrato con un operador privado de vuelos ambulancia.
El día de la emergencia, paramédicos y directores médicos del Hospital de Limón y del Hospital Nacional de Niños aseguraron que hubo demoras en la obtención del permiso por parte de la DGAC y, por ende, en la salida del vuelo desde el Tobías Bolaños.
La aeronave contratada despegó de Pavas a las 12:09 a. m. del 10 de setiembre con un equipo médico del Hospital de Niños. No obstante, el menor no pudo ser trasladado a la capital debido a la gravedad de sus heridas y falleció tras dos intervenciones quirúrgicas en el Hospital Tony Facio, la madrugada de ese mismo día.
Sin respuesta
El mismo 10 de setiembre, la presidenta de la República, Laura Fernández, ordenó a los jerarcas Gerald Campos (MSP), Efraím Zeledón (MOPT) y Mónica Taylor (CCSS) emitir por separado informes en los que aclararan lo ocurrido con el fallido vuelo ambulancia. Esos documentos debían ser remitidos a la mandataria en un plazo de tres días.
La Nación dirigió desde el pasado 16 de setiembre una solicitud a Presidencia para acceder a los informes solicitados públicamente a los jerarcas y conocer las acciones tomadas tras esas investigaciones. El miércoles 30 de setiembre, desde la oficina de prensa de Casa Presidencial se indicó que requerían más tiempo para preparar la respuesta.
Además, el martes 29 de setiembre se consultó al MSP la razón por la que se indicó a la CCSS que no había aeronaves disponibles para realizar el traslado del niño, aunque sí se contaba con una unidad para la gira presidencial programada para la mañana siguiente a la emergencia.
También se les pidió aclarar si el SVA da prioridad a los traslados de jerarcas sobre los vuelos ambulancia, así como la cantidad de tripulaciones y aeronaves que mantienen en condiciones para realizar dichas misiones y el protocolo que se sigue para determinar cuándo se aceptan o rechazan las solicitudes de la Caja y el responsable de tomar esas decisiones. Al cierre de esta publicación, no se tuvo respuesta.
Este diario también consultó al despacho del vicepresidente Gamboa si había sido informado previo a su gira de que existía un requerimiento de la aeronave que lo trasladaría, para realizar un vuelo ambulancia y las razones por las que usó esta vía para viajar a la zona sur. No obstante, tampoco se recibieron respuestas.
El Ministerio Público confirmó a La Nación que la Fiscalía de Probidad, Transparencia y Anticorrupción recibió una denuncia penal relacionada con este caso. Dicha gestión fue trasladada el 22 de setiembre a la Sección de Anticorrupción del Organismo de Investigación Judicial (OIJ). Ninguna de las instancias judiciales precisó, ante consultas de este medio, en contra de quiénes se sigue esa pesquisa.
