El Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) analiza la sostenibilidad del subsidio de los pasajes de bus para adultos mayores y las fuentes de financiamiento del beneficio que actualmente cubre a los usuarios mayores de 65 años.
El tema se discutió el 25 de agosto durante la sesión de junta directiva del Consejo de Transporte Público (CTP) luego de que el representante de los autobuseros, José López Chaves, expusiera el impacto que dicho subsidio causa en los prestatarios del servicio.
En esa presentación, López aseguró que en el 2025, los pasajes no cobrados a adultos mayores representaron ¢14.000 millones. Aunque no detalló a cuántos viajes o personas corresponde esa cifra, sostuvo que en algunas zonas esta población corresponde hasta el 25% de los usuarios.
“Lo que nos está pasando es que las empresas están suplicando, más las pequeñas y rurales, que hagamos una política en la que tratemos de buscar otro origen de estos fondos”, afirmó.
Viceministra del MOPT: ‘No todos los adultos mayores requieren subsidio’
En respuesta a las inquietudes expuestas, la viceministra de Transportes, Sofía Fallas, aseguró que el tema del subsidio ya se está trabajando con la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) y que, además, buscan apoyo mediante cooperación internacional para llevar adelante estudios técnicos que identifiquen cómo abordarlo.
“Es un tema complicadísimo, porque el hecho de que estemos subsidiando la tarifa del adulto mayor y cómo ha cambiado la pirámide poblacional de Costa Rica, está generando grandes pérdidas al sector. No todos los adultos mayores requieren subsidio, eso también hay que dejarlo claro”, afirmó.
En la sesión, la viceministra además sostuvo que una fuente que se podría contemplar para cubrir el beneficio serían los gobiernos locales.
De acuerdo con datos de la Aresep, durante todo el 2025 las empresas autobuseras movilizaron 349,2 millones de pasajeros, de los cuales 33,9 millones correspondieron a viajes de adultos mayores. Los ingresos reportados en ese período alcanzaron los ¢182.000 millones.
El órgano regulador establece que los mayores de 65 años viajan sin costo en las rutas que no excedan de 25 kilómetros. En recorridos que van desde los 25 kilómetros y hasta los 50 kilómetros, pagarán 50% del pasaje; y en viajes de más de 50 kilómetros, pagarán 75%. Esto se aplica en autobús y en tren urbano.
Para hacer uso del derecho únicamente deben presentar la cédula de identidad, cédula de residencia, DIMEX o pasaporte.
Actualmente ese subsidio es repartido entre las tarifas que pagan el resto de los usuarios, es decir, el recargo es asumido por los pasajeros, lo que significa que en una ruta con una alta demanda de adultos mayores y baja cantidad de pasajeros regulares, la tarifa ordinaria se elevaría y es debido a esto que las empresas reclaman el impacto en el servicio.
Efecto en el abandono de rutas
El aumento en la cantidad de personas que hacen uso del beneficio, frente a la caída de la demanda de usuarios regulares, ha sido citado entre empresarios autobuseros como parte de las causas del abandono de rutas.
Este medio dirigió consultas a la viceministra de Transportes con el fin de ampliar sobre el tipo de valoraciones que se realizan sobre este beneficio, si se valora cambiar el beneficio universal por edad hacia un esquema según ingresos o condición de pobreza, así como la participación que ha tenido la Aresep en esos análisis.
Además se le consultó si existe una propuesta formal para modificar la metodología a partir de la cual se hace el cálculo y si el Estado asumiría parcialmente el subsidio; sin embargo al cierre de esta publicación no se tuvo respuesta.
Según los datos del MOPT cerca de 100 rutas de bus han sido abandonadas o presentan deterioro en el servicio. Ese ministerio y la Aresep realizan estudios para evaluar las causas en cada caso.
