
Un equipo de La Nación volvió a salir a las calles para ver el comportamiento de conductores de diferentes tipos de vehículos y peatones en el segundo episodio del foro Costa Rica sobre ruedas.
La ruta, en esta ocasión, consistió en salir de las instalaciones de La Nación, en Llorente de Tibás, e ir hacia el Walmart de Guadalupe. De allí se tomaría la calle principal de Goicoechea hasta el cruce con Coronado. Esta vía ya está identificada por diversos estudios como una de las que presentan mayor siniestralidad, mayor velocidad y mayor número de incidentes con peatones.
En esta ocasión se sumaron:
- Jeffrey Cervantes Bermúdez, director ejecutivo del Consejo de Seguridad Vial (Cosevi).
- Arturo Steinvorth Álvarez, coordinador del Área de Movilidad y Transporte Sostenible del Centro para la Sostenibilidad Urbana (CPSU).
- Cristopher Campos, coordinador del centro de contacto en Quálitas Compañía de Seguros.
Usted puede ver el foro en este enlace:
¿Qué debemos tomar en cuenta antes de salir?
El recorrido se hizo un jueves por la mañana.
Comenzó con un recordatorio de lo que debemos tomar en cuenta antes de salir a la calle para mantener la seguridad vial y una convivencia cordial y segura.
Campos manifestó que antes de salir, se debe.
- Estar seguro de que el vehículo esté en buenas condiciones
- Revisar que las llantas estén bien calibradas y esté bien de agua
- Trazar bien la ruta antes de salir
- Salir con buen tiempo

Cervantes recordó que todos somos parte de un engranaje social que compartimos con otros y cada persona es solo un eslabón. Sin embargo, el mundo acelerado nos hace tomar decisiones bajo tensión. Lo más importante al tomar el volante es tener en cuenta que la movilidad es para todos y que debemos pensar en los demás.
Steinvorth, por su parte, afirmó que ya sea conductor de automóvil o de un vehículo de transporte o de carga pesada, ciclista, motociclista, pasajero o peatón, hay algo clave para cualquier modo:
- Poner atención al entorno
- Ir con calma
- Cordialidad
“Entre más grande sea el vehículo y mayor velocidad genere, mayores deben ser nuestros cuidados. De esta forma nos vamos a cuidar nosotros mismos y a quienes tenemos alrededor”, destacó.
En ruta

Los tres pasajeros que viajaban con La Nación coincidieron en que, cuando se transita, es necesario estar atentos a lo que tienen alrededor para evitar incidentes viales que puedan comprometer la seguridad e integridad de quienes los rodean.
“¿Cuándo les damos campo a los peatones que quieren coincidir? Tenemos que pausar, tranquilizarnos y ver el entorno. Sabemos que todos queremos llegar a un lugar, pero todas las personas con las que compartimos la vía también", dijo Steinvorth.
Campos añadió: “nuestra familia necesita que lleguemos bien, no que lleguemos rápido. Los otros autos no son obstáculos que debemos superar. No es una competencia, es convivencia compartida”.
Cervantes también puso de ejemplo las interacciones con ciclistas y motociclistas. “Ceder el espacio y la cortesía son claves en la seguridad vial. El ‘pura vida’ no puede apagarse al salir a la calle, debe mantenerse”.
Estar atentos a las maniobras de los otros conductores podría evitar colisiones, apuntó Campos.
Cervantes detalló que los ciclistas también tienen derecho a ese uso de la vía y ese derecho debe respetarse para garantizar una buena movilidad.
Steinvorth indicó que el copiloto también tiene un rol crítico, como estar alerta y garantizar que la persona que conduce se concentre en la vía, que corrija lo que el conductor haga mal y le llame la atención.
“Hay que apoyarle a que lo que haga lo haga de forma responsable”, destacó.
Para Cervantes, también es vital, especialmente en recorridos largos, cuidar que el conductor esté bien descansada, no se duerma y haga pausas cuando sea necesario. También deben estar pendientes de si alguien insiste en manejar bajo los efectos del alcohol y no permitirlo.
En la presa
El director del Cosevi aseveró que uno de los principales problemas es que ahora vemos al vehículo como una segunda oficina, por lo que si hay congestión vial se pretende atender llamadas, responder mensajes y correos electrónicos. Esto expone la seguridad vial de quien tiene estas prácticas y de quienes transitan cerca.
“Estoy llevando mi vida y la de mi familia, y las del entorno mío en mis manos”, puntualizó.
Steinvorth complementó: “la gente puede y va a cometer errores. Tenemos que generar sistemas tanto humanos como de infraestructura para evitar que esos errores terminen en una lesión o una muerte. Comunicarnos en la vía y utilizar las señales que tiene el vehículo, como direccionales y luces de parqueo, es necesario aunque estemos sin movernos en una presa”.
El especialista indicó que no es posible eliminar las presas, pero si solo se piensa en eso se podrían generar velocidades inseguras cuando se vuelve a transitar.
“Es un buen momento para entender que el congestionamiento no es todo en el sistema de transporte. El objetivo no es movernos rápido”, destacó.
¿Qué encontramos en el recorrido?

La convivencia en carretera estuvo sin contratiempos durante los primeros 18 minutos cuando en las cercanías del parque de Guadalupe Cervantes vio a una conductora transitar sin cinturón de seguridad.
“Todos los demás van con el cinturón. Solo la conductora no lo llevaba. La estadística costarricense de uso de cinturón es muy alto. En este caso vemos que ella en un siniestro vial podría salir expedida o golpear a los acompañantes. Además de que la bolsa de aire podría dañarla”, aseguró.
Steinvorth recordó la campaña “Amárrese a la vida”, del Cosevi, que resaltaba la importancia del uso del cinturón.
“Hay cosas que no tenemos bajo control, como las acciones de los demás, pero sí tenemos en control el uso del cinturón para protegernos”, dijo.
Pocos metros después, Campos advirtió de un carro lleno de bolsas de compras que impedía la visibilidad. “Esto también puede exponer la seguridad”, resumió.
Segundos después, Cervantes apuntó a un motociclista de un servicio de plataformas que llevaba el teléfono celular pegado al casco.

“Es un afán por no usar manos libres. ¿Qué pasa si se le cae el teléfono? Frena. Esto podría exponer a colisiones. Además, el casco es para proteger la cabeza, pero un celular ahí es un cuerpo extraño que podría generar una lesión mayor”, expresó.
Para Steinvorth, uno de los problemas es que ese tipo de trabajos generan ingresos por la cantidad de paquetes entregados. Esto es un reto porque puede poner en riesgo la seguridad vial de los repartidores, ya que aceleran más para hacer más viajes.
Cervantes indicó que se está buscando un acercamiento con los servicios de plataformas para mitigar estos riesgos. Cada empresa con flotilla o con servicios de plataformas debería tener sus propias políticas de seguridad vial.
“Quizás darles un manos libres puede mitigar el riesgo de lesiones”, resumió.
Steinvorth complementó: “no son solo números, estamos hablando de vidas, y de familias que dependen de este trabajo. No solo es un problema vial, también un problema social”.
Cerca del Colegio Madre del Divino Pastor, un camión de carga liviana invadió el carril por el que viajaba el equipo. El conductor de nuestro vehículo desaceleró, pero estuvo a punto de ocurrir una colisión.
Los peatones
En el recorrido también se observaron personas cruzar calles de cuatro carriles. Algunas corrieron, no en semáforos ni esquinas, sino donde encontraron oportunidad.
“Tampoco hemos visto pasos peatonales”, apuntó Steinvorth.
Campos dijo: “todos somos peatones, en algún momento nos bajamos del vehículo. Y tenemos las de perder en un siniestro vial, porque nuestra integridad está en riesgo. No podemos controlar que no haya un puente peatonal, pero sí cruzar en zonas más seguras”.
Steinvorth añadió: “no está en nuestro poder controlar el entorno, pero sí podemos coordinar trabajos con las municipalidades y las autoridades. Una de las personas que vimos se venía bajando del bus y no tenía un cruce en 400 metros. Debemos ir adecuando los entornos. Eso lleva estudios y cuesta dinero, pero debemos ver esa perspectiva”.
Cervantes indicó que el peatón también debe educarse. Por eso se tiene un programa entre el Cosevi y las escuelas para enseñar dónde cruzar y cómo hacerlo de forma segura. Con los municipios se debe trabajar para tener cruces adaptados también a personas adultas mayores donde se sientan incluidas y se les capacite.
Los vehículos de emergencia
Cuando estábamos a punto de finalizar el recorrido, escuchamos las sirenas de un vehículo de emergencias. Esto nos recordó la forma en que debemos actuar. Uno de las más importantes es no abusar del volumen del radio, para estar atentos a las sirenas.
“Siempre estar pendientes. La principal señal es la alarma. El sonido viene de atrás, a orillarnos para darle un chance, porque los primeros minutos de atención son los más críticos”, dijo Steinvorth.
Campos añadió: “dar el espacio y no aprovecharnos de eso e irnos detrás, porque nosotros no vamos a la emergencia”.
