El ministro de Obras Públicas y Transportes, Efraím Zeledón, aseguró la noche del lunes, durante el Consejo de Gobierno en Cartago, que el consorcio conformado por las empresas Estrella y H Solís acumula ya cerca de ¢150 millones en multas por los atrasos en las obras para completar los intercambios de Taras y La Lima, al ingreso de esa provincia.
En respuesta a la consulta de la presidenta Laura Fernández sobre el estado de la obra, Zeledón aseguró que el proyecto está “casi listo” y sería entregado el próximo mes.
“Taras La Lima ha sido un dolor de cabeza para Cartago y para nosotros (...) es un proyecto que se empezó a trabajar en el 2020 y estuvo casi dos años suspendido porque los diseños eléctricos, de pavimentos y de manejo de aguas estaban malos, fue un proyecto que recibimos casi muerto”, manifestó durante su intervención en el acto de Gobierno.
Actualmente, dijo, las cuadrillas se encuentran colocando zacate y completando labores de demarcación, así como otras tareas complementarias.
“El próximo mes ya no habrá máquinas en el sitio”, agregó el jerarca, quien adelantó que las multas se continuarían aplicando hasta que el proyecto se entregue de manera definitiva.
Las sanciones para el contratista se aplican, según el MOPT, porque el plazo de la última prórroga otorgada para finalizar los trabajos venció el pasado 31 de agosto.
Desde entonces, el contrato facultaría a la Administración a aplicar una multa diaria de $20.000.
Semanas atrás, el representante de H Solís, Roberto Acosta, dijo a este diario que, contrario a lo indicado por el MOPT, el 31 de agosto no es la fecha definitiva del proyecto, sino el 31 de diciembre.
Según Acosta, esto se debería a que la administración estableció que se deberían realizar una serie de actividades ordinarias de construcción entre el 31 de agosto y el 31 de diciembre del 2026, pero no otorgó el plazo adicional correspondiente.
“Nuestra solicitud de plazo por estas causas imputables a la administración fue injustificadamente denegada. Por las razones expuestas, no estamos aceptando tales multas que plantea el contratante”, agregó Acosta.
El representante de la constructora aseguró que los atrasos se debieron principalmente a los diseños deficientes por parte de la administración y a la falta de una solución oportuna al inicio del proyecto.
La construcción de los intercambios de Taras y la Lima, así como el paso elevado de avenida 23, recibió orden de inicio en diciembre de 2020 y debía estar lista en el primer cuatrimestre de 2023, pues el plazo de ejecución era de 28 meses.
Sin embargo, según el MOPT, en 2022, cuando se había consumido la mitad del plazo, el avance era apenas del 5%.
La obra tenía un costo inicial de $58 millones; sin embargo, los atrasos y problemas generaron un sobrecosto de más de $20 millones, lo que llevó a la eliminación del cuarto nivel en La Lima.
