
El cierre parcial en el kilómetro 56 de la ruta 27, en Orotina, genera preocupación en el sector comercial y de transportes. La Cámara de Comercio Exterior de Costa Rica (Crecex) advirtió un posible aumento de costos logísticos y afectaciones en el abastecimiento tanto para empresas como para consumidores.
El pasado 27 de mayo, un hundimiento ocurrido en esa ruta generó un paso regulado por la zona. Inicialmente, la empresa concesionaria, Globalvia, aseguró que el arreglo tardaría dos semanas.
Sin embargo, ahora el arreglo no tiene una fecha estimada de finalización. La empresa aseguró que ha sido necesario implementar “soluciones técnicas complejas para estabilizar la zona”. Por la zona, solo pueden transitar vehículos livianos; los camiones deben recorrer Cambronero, lo cual eleva el tiempo de viaje de dos horas y media a cinco horas.
“Si esta situación se prolonga, veremos un aumento importante en los costos logísticos, afectaciones en la cadena de suministro y posibles retrasos en la entrega de mercancías tanto para empresas como para consumidores”, señaló Rodney Salazar, presidente de Crecex.
Según Crecex, esa ruta constituye el principal corredor de conexión entre el Gran Área Metropolitana y puerto Caldera, terminal por la que ingresa aproximadamente el 80% de las importaciones del país y sale cerca del 20% de las exportaciones nacionales. Según el sector, por esta carretera transitan 500 contenedores diarios.
Esa cámara advirtió que el mayor tiempo de recorrido podría elevar el costo del transporte entre $75 y $100 por viaje, debido al incremento en el consumo de combustible, horas de operación y utilización de equipos.
“Los atrasos podrían generar problemas de almacenamiento, retrasos en la entrega de inventarios, incumplimientos en contratos comerciales y afectaciones en la disponibilidad de productos en el mercado nacional”, dice Crecex.
Francisco Quirós, vicepresidente de la Cámara Nacional de Transportistas de Carga (Canatrac), advirtió que este atraso compromete la rotación de los equipos, sobre todo ante la cercanía de un periodo importante de flujo de mercancías.
Según Canatrac, la mayor afectación identificada por la agrupación es el tiempo de tránsito y la pérdida de casi un 50% de la productividad del transporte.
Señalaron que por la ruta 27 un mismo cabezal puede hacer dos viajes a Caldera en un solo día. A diferencia de la actualidad, donde el sector solo utiliza la ruta 1 con un viaje diario.
Las mercancías afectadas son variadas, desde equipos y materiales ferreteros hasta bienes de consumo masivo, ya que por Caldera ingresa una gran variedad de productos de Asia. Por ejemplo, ropa y calzado. También entran electrodomésticos, vehículos, hierro, materias primas y otros bienes de consumo.
