
Un estudio técnico del Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales de la Universidad de Costa Rica (LanammeUCR) concluyó que la rotonda de Hacienda Vieja, en Curridabat, presenta problemas serios de congestión, seguridad vial y movilidad segura, especialmente en las horas pico, lo que compromete su funcionamiento y la integridad de los distintos usuarios de la vía.
La evaluación, contenida en el informe EIC-Lanamme-INF-1545-2025, analizó el comportamiento de esta intersección localizada entre las rutas nacionales 210 y 252, mediante visitas de campo y sobrevuelos con drones, con el fin de identificar conflictos viales, longitudes de cola, condiciones de señalización, accesibilidad peatonal y diseño geométrico.
El LanammeUCR determinó que la alta demanda vehicular, sumada a la cercanía de intersecciones semaforizadas, genera bloqueos recurrentes dentro de la rotonda.
Las condiciones más críticas se presentan en la mañana en el acceso este, con colas que alcanzan hasta 1,15 kilómetros, mientras que en la tarde el acceso norte registra filas de hasta 148 metros, afectando incluso calles cantonales cercanas.
Según el informe, estos problemas no son aislados ni inesperados.
Estudios previos ya advertían que la rotonda tendría una vida útil limitada y que la falta de conexión directa entre la autopista Florencio del Castillo y la Circunvalación provocaría rebotes de colas y demoras mayores a las previstas.
El diagnóstico también identificó deficiencias en señalización vertical y horizontal, incluyendo señales dañadas, demarcación incongruente con la configuración actual de la vía y desgaste prematuro del material termoplástico.
Estas condiciones, según LanammeUCR, dificultan la correcta lectura de la vía por parte de los conductores y aumentan el riesgo de maniobras indebidas.
Asimismo, se documentaron problemas en los sistemas de contención vehicular, con barreras sin transiciones adecuadas y elementos dañados, lo que representa un riesgo adicional en caso de accidentes, especialmente para vehículos livianos y motociclistas.

Riesgos para peatones y personas con discapacidad
Uno de los aspectos más sensibles señalados por el laboratorio es la deficiente accesibilidad peatonal.
El informe detalla discontinuidades en las aceras y ausencia de losas podotáctiles: superficies con relieves diseñadas para que las personas con discapacidad visual puedan detectarlas mediante el tacto con los pies o un bastón blanco.
Los cruces peatonales, asegura el análisis, son inseguros y la presencia de trayectorias peatonales informales evidencian que la infraestructura no responde adecuadamente a las necesidades de peatones ni a los principios de movilidad segura establecidos en la Ley 7600.
Ante este panorama, el LanammeUCR advierte que las intervenciones realizadas hasta ahora son insuficientes y recomienda evaluar soluciones integrales, entre ellas la construcción de un paso a desnivel, la conexión efectiva entre rutas nacionales, la modernización del transporte público y mejoras sustanciales en señalización, diseño geométrico y accesibilidad.
El laboratorio subraya que, sin una visión estructural y de largo plazo, la rotonda seguirá operando con deficiencias que impactan la movilidad del sector este de la Gran Área Metropolitana y aumentan los riesgos para conductores, peatones y ciclistas.
