
Si los plazos previstos por el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) se cumplen, la carretera entre San José y Cartago se convertiría en la segunda ruta que operaría bajo una concesión en el país, en los próximos cuatro años.
La propuesta es, además, la primera que se ejecutará mediante el modelo de iniciativa privada, que en este caso fue planteada por la constructora MECO, pero que está próxima a salir a concurso para que cualquier empresa interesada presente sus ofertas.
De acuerdo el proyecto aprobado el año anterior, con la ampliación de esa vía, el viaje entre la capital y la Vieja Metrópoli se reduciría a 30 minutos por sentido. Eso sí, para obtener ese beneficio, los usuarios deberán pasar por dos casetas de peaje que se ubicarán en el ingreso al viaducto que se construirá entre la rotonda de Hacienda Vieja y las Garantías Sociales; y sobre la Florencio del Castillo, en La Unión, donde se ubica la estación que actualmente es operada por el Consejo Nacional de Vialidad (Conavi), con la variante de que se cobraría en ambos sentidos.
El MOPT no descarta que en esos puntos, puedan instalarse sistemas de cobro mediante el mecanismo de free flow, que funciona mediante arcos de cobro automáticos, para evitar que los vehículos tengan que detenerse al pasar por las casetas y así evitar congestiones.
La iniciativa plantea que la ampliación de los 16 km de carretera, incluyendo el viaducto de 3km, tendría un costo de $614 millones. Esa inversión, así como la operación y el mantenimiento se financiarían mediante el cobro de peajes durante la concesión que sería otorgada a la empresa que resulte seleccionada por los próximos 25 años (incluyendo los plazos de construcción).
El ministro de Obras Públicas, Efraím Zeledón, aseguró que las tarifas preliminares que se manejan actualmente son las mismas que MECO presentó en su plan inicial (presentado en el 2019), es decir alrededor de $2 por recorrido.
Ese monto, aún debe ser validado por la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) y también dependerá de las propuestas que presente el oferente que resulte adjudicado.
El jerarca aseguró que a pesar del tiempo que ha transcurrido desde que se presentó la iniciativa (en el 2019) y el aumento que sufrió la obra, el monto de peaje no varió, debido al incremento del flujo vehicular en los últimos años.
Actualmente, se estima que la ruta es usada por alrededor de 80.000 vehículos al día.
La propuesta presentada por MECO contempla la construcción de un carril adicional en cada sentido de la autopista Florencio del Castillo (quedaría a tres carriles por sentido), entre la rotonda de Hacienda Vieja y Ochomogo (donde se inicia el intercambio de Taras), así como mejoras en la vía existente, intercambios, bahías para autobuses y carriles de aceleración y desaceleración.
Entre la rotonda de Hacienda Vieja, en Curridabat, y la rotonda de las Garantías Sociales, en Circunvalación, la obra sería completamente nueva, e incluiría la construcción de un viaducto de dos carriles por sentido, con rampas de acceso en un trayecto de unos 3 km. Sería la obra de este tipo más extensa del país.
La intención es que la obra se construya por etapas, siendo la primera en ejecutarse la del tramo entre Hacienda Vieja y Ochomogo, pues es donde se cuenta con la mayor cantidad de terrenos disponibles.
Posteriormente iniciaría la construcción del viaducto, que es además considerada la obra más costosa, por lo que no se descarta que la empresa requiera iniciar el cobro de peaje en el tramo de la Florencio del Castillo una vez que esa ampliación finalice, para financiar la construcción del viaducto. El plazo de ejecución para cada uno de estos trayectos es de dos años.
En los estudios preliminares, MECO había calculado que los usuarios podrían ahorrar hasta $500 al año en combustibles al reducir los tiempos de viaje a media hora por recorrido, utilizando el corredor completo, incluidas las intersecciones de Taras y La Lima, que ya fueron ejecutadas.
