Educación

Mujeres ganan hasta ¢100.000 menos que los hombres en la UCR

Estudio con planillas de 2020 confirmó que catedráticas perciben menos ingresos que sus colegas masculinos

En la Universidad de Costa Rica (UCR) las docentes ganan en promedio ¢100.000 menos que sus colegas hombres, por realizar las mismas labores, a pesar de los títulos y la experiencia.

Esa fue la conclusión del estudio Diferencias de la estructura salarial por género de la Universidad de Costa Rica realizado a finales del 2020, por Eugenia Gallardo, asesora del Centro de Evaluación Académica y docente de la Escuela de Estadística; y por Mauricio Molina Delgado, director y docente de la Escuela de Filosofía.

Se analizaron las planillas de agosto y noviembre del 2020, con 11.774 y 8.993 funcionarios, respectivamente.

“El modelo indica que el ser mujer, independientemente del sector, implica en promedio una disminución en el salario bruto mensual de ¢99.635″, afirma el estudio al analizar la planilla de agosto, en la que se reportó un promedio de ¢2,3 millones por funcionario.

En la planilla de noviembre, también los docentes hombres tuvieron una ventaja salarial con respecto a las mujeres pero en menor medida que la anterior.

“Aun considerando los años de servicio, el ser mujer (independientemente del sector) implica en promedio una disminución en el salario bruto mensual de ¢47.149″, se lee en el análisis en el cual el salario promedio fue de ¢673.000.

El estudio se realizó a solicitud de la comisión técnica que realiza el Diagnóstico del Régimen Salarial de la UCR, en aras de definir un nuevo sistema de remuneraciones. En general, según el diagnóstico, los altos salarios, tanto de hombres como de mujeres en la Universidad, tiene una serie de consecuencias negativas en la estructura y la evolución de las remuneraciones de la institución y sobre la gestión del recurso humano, principalmente, por el pago de la anualidad.

Está comisión técnica, coordinada por Pedro Méndez, de la Escuela de Matemáticas de la UCR, a pedido del rector, Gustavo Gutiérrez, pretende desarrollar un nuevo régimen salarial “desde una perspectiva de equidad, calidad e inclusión, que corrijan la desigualdad salarial actual y la inestabilidad laboral”.

El análisis sobre la estructura salarial por género detectó patrones diferentes en los sectores administrativos, en ese caso, las mujeres ganaban más que los hombres.

“Los análisis anteriores muestran que el sistema salarial de la Universidad de Costa Rica muestra inequidades por género con patrones diferentes en los sectores administrativo y docente. Lo interesante es que nuestro análisis muestra una tendencia a que las mujeres que acceden a las categorías de mayor jerarquía adquieren menores incentivos que los hombres que lo hacen. En cambio, en las categorías de menor jerarquía son las mujeres las que tienen mejores condiciones que los hombres. De este modo, implícitamente el sistema parece incentivar a los hombres a escalar dentro de este modelo, pero parece también fomentar la tendencia a que las mujeres no avancen en la escala”, detalla el análisis.

De esta manera, la UCR no solo paga diferencias de hasta ¢7,8 millones entre docentes de una misma categoría como lo demostraron los resultados de dicho diagnóstico, presentado en noviembre, sino también hay desigualdad salarial por género.

En una mesa redonda que se realizó el 2 de junio anterior, sobre los resultados del estudio, Eugenia Gallardo explicó que también hay desigualdades relacionadas con jerarquía de puestos, según los cuales las mujeres en el sector catedrático perciben un salario inferior a los catedráticos hombres.

Además, en promedio, los hombres tienen mayor puntaje con respecto a las mujeres en el Régimen Académico, que es el sistema que organiza a los profesores universitarios en categorías con base en sus méritos académicos y en su experiencia universitaria; a mayor puntaje, mejor salario. Lo anterior ocurre a pesar de que más hombres deciden no evaluarse para aplicar en dicho régimen.

Los puntajes mayores a 200 solo los tienen los hombres.

En la mesa redonda participaron también Henriette Raventós, coordinadora y fundadora de la Comisión de Género de la Academia Nacional de Ciencias y representante de la Facultad de Ciencias de UCR en la Comisión de Género del Consejo Universitario, y la socióloga Montserrat Sagot, quienes señalaron que existe una distribución de tiempo y cargas en la UCR que no contempla el factor de género. Por ejemplo, no se provee de incentivos para que las personas puedan combinar su carrera académica con trabajos de cuido y maternidad, lo cual dificulta que las personas cuidadoras puedan avanzar en su carrera profesional.

Además, agregaron, existe un exceso de comisiones per cápita para mujeres dentro de las unidades académicas, centros de investigación, espacios universitarios, entre otros, las cuales, muchas veces, no cuentan con remuneración extraordinaria pero sí implican una mayor carga de trabajo, además de que no se contemplan como actividades que permitan ascender y obtener mayor puntaje en el Régimen Académico.

Pedro Méndez, coordinador de la Comisión para un nuevo sistema salarial de la UCR, dijo que las acciones propuestas en la investigación se centran en los instrumentos que se utilizan para premiar el mérito académico.

“Argumentan que los criterios usados para medir el mérito ponen en desventaja a las personas que deben asumir responsabilidades de cuido en los hogares. Además, se obvian otras actividades que son asumidas en una mayor proporción por mujeres. Una de las recomendaciones de la Comisión va a ser reformar la metodología de evaluación del mérito académico para incorporar criterios que reduzcan la brecha de género”, dijo.

Los resultados salariales por género en la UCR, solo son un ejemplo de la realidad nacional. En Costa Rica persiste una brecha salarial promedio entre hombres y mujeres de 10 puntos porcentuales. En promedio, durante las últimas dos décadas (2001-2019), los hombres han percibido 9,7% más salario que las mujeres por hacer exactamente las mismas labores.

Esto se llama brecha salarial de género porque no existe una explicación lógica para entender esta diferencia: las mujeres devengan menos salario por hacer el mismo trabajo y en condiciones de igualdad. Es decir, perciben menos dinero únicamente por ser mujeres. El dato lo divulgó el Programa Estado de la Nación (PEN) en su informe de 2021.

La UCR destinó en 2020 entre 72,98% y un 77,79% de su presupuesto al pago de salarios. Fueron unos ¢204.526 millones. Ese año, las universidades recibieron ¢512.782 millones del Fondo Especial para la Educación Superior (FEES), de esos recursos, la UCR se deja el 59%.

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Daniela Cerdas E.

Daniela Cerdas E.

Bachiller en periodismo, estudiante de Derecho. Cobertura de la temática educativa del país desde 2015. Redactora del año La Nación, 2018.

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