Educación

Ella es Kenia Roa: indígena de Talamanca que se graduó con honores en universidad de EE. UU.

Kenia Roa, de 22 años, recién concluyó dos carreras en la University de los Ozarks, en Arkansas, donde estudió gracias a una beca completa

Kenia Roa Reyes, de 22 años, es la primera de su familia en ser graduada universitaria, pero aún más allá, la joven indígena bribri de Talamanca se recibió con honores en dos carreras de la University of the Ozarks, en Arkansas, Estados Unidos.

El sábado anterior, Roa obtuvo sus títulos de licenciatura en Administración de Negocios y Comunicación de Medios. También tiene una especialidad en Religión y Agricultura Sostenible, por la que optó al considerarla de utilidad para su comunidad.

Obtuvo su bachillerato en el año 2016 en el Colegio Indígena de Sepecue, en Talamanca. La costumbre de los jóvenes de su comunidad, según relató, es quedarse allí luego de graduarse y seguir en actividades agropecuarias. Sin embargo, ella quería más.

Mientras estaba en el colegio, tuvo la oportunidad de participar en un intercambio en el que llevaban a 25 alumnos a Oregón. Allí su mente se abrió y aprovechó la experiencia para mejorar su inglés.

Siempre inquieta, cuando regresó a Talamanca no dejó de practicar inglés pues se convirtió en la traductora de los misioneros que llegaban a iglesias de su comunidad. En el pueblo, se hizo muy conocida por esa labor.

Después de salir del colegio, estuvo año y medio estudiando en la Universidad Nacional (UNA), donde también matriculó cursos de inglés para no olvidar lo aprendido. Para entonces, ella ya soñaba con estudiar en el extranjero, una meta imposible de costear para su familia, pues su mamá vende productos en un abastecedor y su papá es comerciante. Además, hay dos hermanos, uno que está en el colegio y otro mayor quien también es comerciante.

Estando en la UNA aprovechó el acceso a Internet, ya que en Talamanca no hay buena señal, y aplicó para becas en universidades de Europa; en Alabama, Estados Unidos, y luego el Programa Internacional de Becas Walton, que era la mejor opción porque daba cobertura completa.

“Yo gestioné todo sola. Mi idea fue estudiar algo para independizarme. Mientras estuve en la UNA, estuve contactando gente, supe que no hay límites, los límites se los pone uno”, expresó.

Recordó, por ejemplo, que el idioma inglés es una materia abandonada en los sistemas indígenas, además los problemas para recibir clases en el colegio si llovía demasiado pues los profesores no podían llegar.

“Yo tenía que viajar a Cahuita a pagar clases extra de Inglés y de allí yo me fui desenvolviendo sola, mi profesor de inglés me apoyó bastante”, dijo.

El proceso para optar por una beca del programa Walton tomó un año; ella competía con 300 alumnos, luego, avanzado el proceso, la lista se redujo a 15 y, luego a 2. Al final, Kenia Roa lo consiguió e ingresó a la Universidad de los Ozarks, en alusión a los conocidos montes ubicados en el medio oeste estadounidense.

“El director de la Universidad me eligió a mí; lo que hice fue congelar todo en la UNA y en el 2018 me fui. La verdad, nací con ganas de superarme, en el colegio era muy activa, tuve que crecer mucho, mejoré mi inglés. Walton busca líderes, tienen que saber desenvolverse, es un proceso competitivo y de tomar las oportunidades”, dijo la joven.

Kenia insistió en que estaba clara en que quería estudiar fuera del país, aunque aquí le ofrecieron becas en la Universidad de Costa Rica (UCR), la Nacional y el Instituto Tecnológico de Costa Rica (Tec).

En la Universidad de los Ozarks también se destacó. Estuvo en el equipo de natación por lo que diariamente se levantaba a las 4 a. m. a entrenar y luego comenzar clases a las 7 a. m. Vivía en los apartamentos de estudiantes de la universidad, lo que le dio la oportunidad de compartir con alumnos de muchas otras partes del mundo.

Sus notas, superiores a 95, la ubicaron en el cuadro de excelencia de estudiantes distinguidos y le permitieron graduarse con honores.

En todo este proceso, los padres la apoyaban desde aquí, pues la comunicación era escasa, solo los podía llamar una vez por semana debido a la mala calidad de Internet en Talamanca.

“Usted es la que se pone los límites, siempre me decían mis papás” , contó.

Kenia Roa regresó al país este fin de semana. Su plan es encontrar trabajo en su carrera de Administración de Negocios, en la que cuenta con experiencia laboral ya que mientras estuvo estudiando en Arkansas realizó pasantías.

“Yo quiero primero enfocarme en qué puedo hacer en Costa Rica, para tener algún impacto en nuestro país, con proyectos en Talamanca, por ejemplo; quiero tener mi propia empresa, tengo en mente abrir una cafetería allí. Además, quiero buscar experiencia en una multinacional, he tenido dos entrevistas con Intel y DHL”, contó.

Cada año, la Fundación Walton de Arkansas otorga unas seis becas a costarricenses. Estas ayudas se otorgan por un período de cuatro años en cualquier carrera y aplican para tres diferentes universidades en Arkansas: Harding University, John Brown University y University of the Ozarks.

La beca cubre todos los gastos, entre ellos, matrícula, hospedaje, alimentación y una mensualidad para gastos personales. Los requisitos específicos son: ser costarricense, tener entre 17 y 24 años, contar con un promedio mínimo de 85 en los últimos tres años de estudio y tener conocimientos avanzados en inglés.

Daniela Cerdas E.

Daniela Cerdas E.

Bachiller en periodismo, estudiante de Derecho. Cobertura de la temática educativa del país desde 2015. Redactora del año La Nación, 2018.

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