Educación

Exministro Garnier muestra cuestionario original de FARO que el MEP les presentó

Aclaró que el CSE nunca ha revisado de antemano las preguntas de las pruebas ya que, según dijo, eso sería coadministrar

El exministro Leonardo Garnier dio a conocer el cuestionario original del formulario de Factores Asociados que las autoridades del Ministerio de Educación Pública (MEP) presentaron en una sesión del Consejo Superior de Educación (CSE), documento que, según dijo, no incluía ninguna de las preguntas sobre temas socioeconómicos que al final se les hicieron a los alumnos el pasado 12 de noviembre.

Garnier, quien fue jerarca de Educación de 2006 a 2014, explicó que el MEP nunca les informó de que eran 621 ítems los que debían contestar los 77.000 estudiantes que realizarían las pruebas FARO.

Garnier entregó a La Nación la presentación realizada ante el Consejo por parte de la Dirección de Gestión y Evaluación de la Calidad (DGEC) del Ministerio, el 14 de enero de 2020, relativa a los pilotajes para la aplicación de las pruebas Fortalecimiento de Aprendizajes para la Renovación de Oportunidades ( FARO).

En esa presentación se mostraron siete preguntas de Factores Asociados que se aplicarían a los estudiantes las cuales, según Garnier, fueron las “únicas preguntas sobre factores de contexto que fueron conocidas por el Consejo Superior de Educación”.

Una de estas siete preguntas se refería a cuántas horas a la semana dedicaba el estudiante para la realización de tareas; también consultaba por el lugar de la casa donde realizaba los deberes. Asimismo, se le preguntaba si se alegraría si no tuviera que estudiar la asignatura de Matemáticas y si elegiría una carrera que incluyera esa materia.

La última consulta era de qué forma resolvía el menor los conflictos surgidos entre él y sus compañeros, ya sea con agresión física, verbal, diálogo o la mediación de padres de familia, docentes u otros compañeros.

“El CSE conoció una presentación breve sobre ese pilotaje y, en lo que respecta al tema de los factores asociados, las preguntas que se nos mostraron eran adecuadas y no tenían nada que ver con las preguntas realmente aplicadas y que causaron todo el malestar”, manifestó el exjerarca quien compareció este jueves ante los diputados sobre la polémica surgida por la aplicación del extenso cuestionario.

¿Ocultó información la DGEC al Consejo Superior? se le consultó al ministro.

“No creo que nos hayan mentido en el sentido de decirnos algo falso a propósito, lo que sí creo es que la información que nos dieron sobre el tipo de cuestionario que se iba a aplicar y el que se usó realmente, no coinciden; y queremos saber por qué. Había filtros, y parece que no funcionaron. Se suponía que el pilotaje, los grupos focales y demás testeos de los cuestionarios eran parte de esos filtros para identificar cualquier problema”, respondió Garnier.

A los niños se les hicieron 621 preguntas que les tomó, en algunos casos, hasta cinco horas. El test tenía una parte de “información familiar”, cuyas preguntas eran contrarias a lo establecido en la Ley de Protección de la Persona Frente al Tratamiento de sus Datos Personales, vigente desde el 5 de setiembre del 2011.

Se les consultó a los niños el estado de las paredes, piso y techo de la casa; si la vivienda en que vivía era propia, completamente pagada, si se pagaba en cuotas o era prestada.

También, si las paredes eran de blocks o ladrillos, de cemento en la base y madera arriba, prefabricadas; si el piso era de mosaico, cerámica, terrazo, cemento o madera.

Igualmente, se indagaba si la casa tenía Internet, telefonía fija o móvil, electricidad, empleada doméstica, televisión por cable, agua potable, calle pavimentada, recolección de basura y servicio de bus.

El cuestionario solicitó información sobre los bienes de la familia: moto, carro, computadoras, lavadora, cocina de gas o eléctrica, agua caliente, horno de microondas, radio o equipo de sonido. Además cuántos cuartos tenía la vivienda y cuántas personas vivían en ella.

Garnier reiteró que la implementación de las pruebas FARO es una responsabilidad directa del MEP.

“El CSE nunca ha revisado de antemano las preguntas de las pruebas pues eso no le corresponde, eso sería coadministrar y pondría en peligro la confidencialidad de las preguntas. La gran duda que tenemos todos es ¿qué pasó? ¿Por qué en esos pilotajes y en los diversos filtros no se detectó que los cuestionarios de factores asociados no solo eran excesivos, sino inadecuados para estudiantes de quinto grado de primaria? Es una pregunta para la que aún no tenemos respuesta”, añadió.

Debido a la polémica surgida por la aplicación del cuestionario, el Consejo solicitó al Ministerio un informe sobre lo acontecido para que se sienten las responsabilidades del caso y se garantice, tanto al Consejo como a la comunidad educativa nacional, que esto no volverá a repetirse.

El escándalo por la aplicación de este cuestionario hizo que Giselle Cruz Maduro renunciara a su cargo como ministra de Educación. También dimitió Melania Brenes, viceministra académica y, el sábado, Pablo Mena, director de Gestión y Evaluación de la Calidad.