Educación

Cuatro ticas viajarán a Hungría a demostrar que saben de Matemáticas

Kristel Acuña, Nicole Lipschitz, Victoria Sandí y Jimena Hernández fueron las seleccionadas para competir en Olimpiada Europea Femenina

Kristel, Jimena, Nicole y Victoria son cuatro estudiantes de secundaria que han superado todas las expectativas de sus profesores al convertirse en unas verdaderas ases de las Matemáticas.

Desde pequeñas descubrieron su amor por los números y ahora han sido elegidas para representar a Costa Rica en una prestigiosa olimpiada de Matemáticas para mujeres, a celebrarse del 6 al 12 de abril en Eger, Hungría.

Se llama Olimpiada Europea Femenina de Matemáticas (EGMO, por sus siglas en inglés) y su objetivo es estimular la participación de jóvenes en competencias en este campo a nivel nacional e internacional, y dar a más mujeres la oportunidad de desempeñarse en escenarios similares, de todo el mundo.

Por supuesto, también pretende que más mujeres participen en la Olimpiada Mundial de Matemáticas, cuyo porcentaje de representación femenina ronda el 10%.

“La EGMO es una competencia internacional de Matemáticas cuya finalidad es incentivar la participación de las jóvenes estudiantes de secundaria, cuyo compromiso con las Matemáticas va más allá del plan de estudios habitual, en las áreas STEM, además de incrementar la proporción de mujeres en carreras de ciencia y tecnología”, señaló la organización del evento.

Kristel Acuña García y Victoria Sandí Barrantes acaban de finalizar su paso por el Colegio de Orientación Tecnológica en Barbacoas de Puriscal y el Sistema Educativo Montealto en Barva de Heredia, respectivamente. Mientras que Nicole Lipschitz Kesselman culmina su último año en el Colegio Británico (San José), al igual que Jimena Hernández Loría del Centro Educativo Saint John Baptist, en Desamparados de Alajuela.

La delegación la completan Daniel Campos Salas y Óscar Zamora Luna, profesores de la Escuela de Matemática de la Universidad de Costa Rica (UCR), que han entrenado a las adolescentes para esta tarea. Ellos también forman parte del proyecto Olcoma (Olimpiadas Costarricenses de Matemática).

Estas alumnas fueron seleccionadas por Olcoma mediante representantes de la UCR, el Instituto Tecnológico de Costa Rica (Tec), la Universidad Nacional (UNA), la Universidad Estatal a Distancia (UNED), el Ministerio de Educación Pública (MEP) y el Ministerio de Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones (Micitt).

Jimena Hernández tiene 15 años y dice que recuerda la emoción que sintió cuando su tutor Daniel le envió un correo electrónico donde decía que había sido elegida para participar en esta competencia. “Me puso muy feliz porque siento que va a ser una experiencia muy bonita”, dijo.

“Es la primera vez que voy a una olimpiada internacional y también creo que con más razón quiero ir ahí a conocer otra cultura y otros lugares. Poder participar en una olimpiada así es una gran experiencia”, agregó.

La alumna dijo que la clave para llegar hasta aquí ha sido que sus docentes de Matemáticas siempre han estado muy atentos con el tema y ocupados en que ella y sus compañeras comprendan bien todos los contenidos.

“Están 100% dispuestos a ayudar y apoyar, entonces todo eso genera una motivación y al final uno no ve la Matemática como algo tan pesado, sino más que todo como una forma de entretenerse”, afirmó Hernández.

Para Victoria Sandí, esta también es la primera vez que representa al país en el exterior, aunque desde la escuela ha estado muy involucrada en las competencias nacionales para crecer en el área.

“Estoy en esto casi que desde tercer grado cuando participé en mi primera olimpiada del MEP. Seguí participando hasta sexto y luego todos los años del colegio en Olcoma”, contó la alumna de 17 años.

La estudiante aseguró que el acompañamiento de otras personas es vital para escalar en las Matemáticas y destacó que agradece a todos los mentores que ha tenido durante su vida por todo su empuje y confianza.

“Ellos ven cuando hay una chispa en uno por el gusto a las Matemáticas y lo motivan”, rescató.

Nicole Lipschitz ya tiene experiencia en estos concursos y rescata que, aunque los premios sean bien recibidos, el esfuerzo que se hace en cada examen siempre es válido y trae mucho aprendizaje.

“Estas iniciativas son súper importantes porque las mujeres, por una serie de factores históricos y culturales, han sido dejadas por fuera de estas áreas y el hecho de que hoy en día la situación esté cambiando, que la sociedad ya esté aceptando e incentivando la participación femenina, es un aspecto esencial para tener igualdad entre hombres y mujeres, y tratar de cerrar la brecha de género”, expresó la alumna de 17 años.

Mientras que Kristel Acuña, de 18 años, afirmó que esta olimpiada ha significado un gran incentivo para continuar y mejorar su rendimiento. Ella ha destacado en este gremio desde que dio sus primeros pasos.

“Ha sido maravilloso compartir el proceso de entrenamiento con el equipo, con quienes he forjado una muy linda amistad. Además, siempre es un gran estímulo estar rodeada de otras mujeres, estudiantes y profesoras, a quienes les apasiona la Matemática tanto como a mí”, mencionó.

Daniel Campos dijo a La Nación que estas jóvenes fueron seleccionadas para representar al país porque obtuvieron los puntajes más altos en la más reciente eliminatoria de Olcoma.

Cada alumna debe pagar 1.000 euros (¢718.000) por el costo de inscripción y también cubrir su tiquete aéreo a Hungría. Sin embargo, Campos mencionó que ya todos los gastos están cancelados y no se requiere nada.

“Esta olimpiada es una competencia internacional dirigida exclusivamente para mujeres. Actualmente existen muchas olimpiadas mixtas, pero lamentablemente en la mayoría (o todas) se observa un desbalance muy brusco en la representación de género.

“Por ejemplo, en la Olimpiada Mundial, aproximadamente, solo el 10% del total son mujeres. Por lo tanto, esta olimpiada se realiza con el objetivo de motivar a más mujeres a participar de estos procesos y darles una mayor oportunidad de desempeñarse en escenarios internacionales”, declaró el tutor.

El docente destacó que esta iniciativa europea ha incidido muy positivamente a nivel nacional, ya que ha ayudado a conformar equipos para otras olimpiadas como la Centroamericana, Iberoamericana y mundial.

Una de las ventajas es que ha mejorado bastante el balance de la representación femenina en las competencias, “sin necesidad de incorporar cuotas obligatorias de género”.

Campos también comentó que esta es la sexta vez que el país participa en la EGMO (European Girls’ Mathematical Olympiad) y que en los dos años anteriores las alumnas Nicole Lipschitz y Kristel Acuña ganaron una mención honorífica y una medalla de plata, respectivamente.

“Otra competencia similar es la PAGMO (Pan-American Girls’ Mathematical Olympiad u Olimpiada Femenil Panamericana de Matemáticas), la cual tuvo su primera edición el año pasado y en la cual las jóvenes del equipo nacional obtuvieron tres medallas de bronce”, añadió.

Las cuatro estudiantes del equipo tico están muy emocionadas por el concurso porque, a diferencia de los últimos dos años, la olimpiada ya no será virtual, sino que se desarrollará en todo el norte de Hungría.

En 2012, la competencia se llevó a cabo en Cambridge (Reino Unido), en 2013 en la capital de Luxemburgo, en 2014 en Antalya (Turquía), en 2015 en Minsk (Bielorrusia), en 2016 en Bușteni (Rumania), en 2017 en Zurich (Suiza), en 2018 en Florencia (Italia) y en 2019 en Kiev (Ucrania).

De hecho, en la página oficial de EGMO 2022 se informa que una concursante ucraniana de las ediciones 2016 y 2017 de la Olimpiada falleció el último mes en un bombardeo de las fuerzas rusas en la ciudad de Kharkiv.

“Yuliia Zdanovska solo tenía 21 años. Increíblemente brillante, apasionado y amable ser humano. A Yuliia le encantaban los niños y las Matemáticas. Como ganadora de varios concursos de Matemáticas e Informática, pudo elegir cualquier carrera profesional que quisiera.

“Decidió seguir su sueño y enseñar a los niños y revolucionar la educación. Iba a enseñar a niños en pequeños pueblos y aldeas, que no tenían el privilegio de una educación de alta calidad.

“Cuando comenzó la guerra, Yuliia decidió quedarse en Kharkiv y ayudar, porque esta era su ciudad natal. Ella dijo: “Me quedaré en Kharkiv hasta que ganemos”.

“¡Gloria a los héroes! Te extrañaremos por siempre, por siempre en nuestros corazones…”, cierra el mensaje.

José Andrés  Céspedes

José Andrés Céspedes

Periodista en la sección Sociedad y Servicios de La Nación, graduado de la Universidad de Costa Rica. Escribe sobre vivienda y trabajo.

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