Juan Diego Córdoba González. 10 enero
Personal de la Universidad de Costa Rica (UCR) realizó una valoración de los daños en el edificio de la Facultad de Ciencias Sociales, luego de que los estudiantes desalojaran el edificio. Fotografía: UCR
Personal de la Universidad de Costa Rica (UCR) realizó una valoración de los daños en el edificio de la Facultad de Ciencias Sociales, luego de que los estudiantes desalojaran el edificio. Fotografía: UCR

Los grafitis que estudiantes de la Universidad de Costa Rica (UCR) pintaron en las paredes de la Facultad de Ciencias Sociales, en octubre pasado, deberán ser eliminados por completo, pese al acuerdo que alcanzaron las autoridades académicas con los alumnos, para preservar algunos.

Así lo exige el contrato de fideicomiso de la Universidad con el Banco de Costa Rica (BCR), mediante el cual se levantó el inmueble.

Según ese contrato, la UCR debe costear las reparaciones en la estructura que puedan surgir a consecuencia de daños que ocasionen alumnos, profesores, trabajadores o terceros en el edificio, pues la entidad académica es la encargada de proteger el inmueble.

De hecho, el inciso d del contrato estipula que entre las obligaciones de la Universidad está “asumir con sus propios recursos cualquier daño que pudiera surgir con ocasión de la manipulación de muestras, productos y materiales químicos o inflamables por parte de sus alumnos, docentes, empleados o de terceros contratados por este, dentro del área arrendada.

Además, el inciso k, establece que también debe asumir la responsabilidad por la correcta operación, custodia, aseguramiento y conservación del inmueble arrendado".

“En virtud de lo anterior, los inmuebles arrendados del fideicomiso deben permanecer conforme se entregaron”, respondió el Banco ante consultas de La Nación.

Dibujos y mensajes quedaron plasmados en las paredes y puertas del edificio de Ciencias Sociales de la UCR.
Dibujos y mensajes quedaron plasmados en las paredes y puertas del edificio de Ciencias Sociales de la UCR.

Los grafitis fueron elaborados por los estudiantes que tomaron el edificio durante 14 días para manifestarse contra el acuerdo que firmaron, en julio pasado, los rectores de las universidades públicas y el Ministerio de Hacienda, que obligaba a las casas de enseñanza a destinar a infraestructura un 13,6% de los ¢513.000 millones que el gobierno les transferirá en 2020.

Dicho monto equivalía a ¢70.000 millones, distribuidos entre cuatro universidades, pero bajó a ¢35.000 millones luego de negociaciones en la Asamblea Legislativa. Los alumnos no aceptaron la decisión, y tomaron el edificio de Ciencias Sociales de la UCR, ubicado en la Ciudad de la Investigación, en San Pedro.

Los estudiantes actuaron, además, motivados por las afirmaciones de los rectores de que la reorientación del dinero pondría en riesgo becas, inversiones en sedes y otros servicios universitarios, aunque después los jerarcas admitieron que existían opciones para evitar tal impacto.

Para lograr la desocupación del edificio, la decana de la Facultad de Ciencias Sociales, Isabel Avendaño, firmó un acuerdo con los estudiantes.

En ese documento, la funcionaria se comprometió a interceder ante el fideicomiso para que permanecieran algunos grafitis; sin embargo, la entidad bancaria no tiene conocimiento de ese acuerdo.

"De momento el fiduciario desconoce la afirmación realizada por la señora decana”, señaló.

La Universidad eliminó algunos de los mensajes, pues había dibujos y mensajes en paredes, pisos, escaleras, cielorraso, baños y puertas de ascensores.

Hasta las cámaras de vigilancia de la Facultad de Ciencias Sociales de la UCR resultaron afectadas por el vandalismo. Fotos UCR
Hasta las cámaras de vigilancia de la Facultad de Ciencias Sociales de la UCR resultaron afectadas por el vandalismo. Fotos UCR
‘Artísticas’

Luego de que los alumnos levantaran la toma del edificio, la decana Isabel Avendaño aseguró que los daños se reducían a las pinturas en las paredes.

Además, en declaraciones a Canal UCR, la funcionaria afirmó que esos grafitis eran “artísticos”.

“Hay expresiones bellísimas, unos murales que realmente son artísticos (...). En una sociedad consumista y materialista, es muy difícil entender que en realidad esta efervescencia estudiantil también refleja muchas frustraciones, la desesperanza de alguna forma, el desempleo como lo hemos visto... la violencia”, señaló Avendaño en una entrevista ofrecida a Canal UCR, en noviembre pasado.

Sin embargo, la entidad bancaria asegura que encontraron otros daños.

"En los recorridos que se realizaron se demuestra que la actividad estudiantil se concentró en el módulo central. Los principales hallazgos fueron grafitis y otros tipos de ‘arte’ en concreto expuesto en paredes internas y externas, cielos, columnas, vidrios, pisos, láminas de acero inoxidable en elevadores, puertas metálicas y cerámica.

“Además daños en equipo electromecánico tales como lámparas, control de elevadores y secamanos”, señalaron en el BCR.

La Nación envió consultas a la decana y a la UCR sobre la determinación del fideicomiso pero, al cierre de esta información, no se había recibido respuesta.

El Banco de Costa Rica exige a la UCR eliminar todos los daños provocados por los alumnos, incluidos estos grafitis en el cielorraso.
El Banco de Costa Rica exige a la UCR eliminar todos los daños provocados por los alumnos, incluidos estos grafitis en el cielorraso.