
Las listas de espera de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), que afectan a cientos de miles de pacientes, obedecen a múltiples causas. Se trata de una maraña de hilos enredados en la que, más allá de la dificultad que representa la constante llegada de nuevos casos, se combinan diversos problemas de gestión institucional.
Según un informe de auditoría de junio pasado, entre los factores internos que atrasan la atención de asegurados figuran: la forma como se define, distribuye, organiza y aprovecha la infraestructura, así como el equipamiento, el recurso humano especializado y los servicios de apoyo requeridos para la atención en salud.
Dicho estudio trasciende en momentos en que, al mes de julio, se acumulaban casi 1,5 millones de casos en listas de espera en los centros públicos del país.
El informe de auditoría es contundente al señalar debilidades identificadas como brechas en la distribución de médicos especialistas, personal de enfermería y otros recursos estratégicos que condicionan la oferta de servicios.
Asimismo, expone que se ha evidenciado la ausencia o insuficiencia de perfiles técnicos, lo que limita el uso de infraestructura ya disponible, genera subutilización de quirófanos, camas, consultorios, salas especializadas y equipo médico adquirido con recursos públicos o donaciones.
Director médico: ‘La gente se muere esperando cirugía’
El director de un hospital nacional reveló a La Nación que en la mayoría de los centros médicos entre el 30% y el 40% de los quirófanos no se usan aun cuando cuentan con toda la tecnología, pues carecen de especialistas, sobre todo, anestesiólogos. Para el funcionario, el recurso humano es uno de los problemas más grandes.
La fuente, quien solicitó el anonimato, comentó que tampoco se está logrando avanzar con las listas de espera porque reciben tantas emergencias que los recursos disponibles deben direccionarse hacia quienes tienen la vida más comprometida. Tales circunstancias, según indicó, obligan a postergar aún más la atención de quienes ya han aguardado meses o años por un procedimiento menos complejo.
A lo anterior se suma, según comentó, la atención de pacientes que presentan recursos de amparo y son respaldados por la Sala Constitucional:. Estos casos se convierten en una lista paralela.
“En una noche con un solo anestesiólogo, pueden existir más de 10 emergencias quirúrgicas. Hay que tomar decisiones y ver quién tiene más oportunidad de sobrevivencia. No nos había tocado ver esto: la gente se muere esperando cirugía”, lamentó el director médico, quien relató que en muchas ocasiones le toca decirle a un oncólogo que debe que quitarle la sala porque llegó una emergencia que no puede esperar más.
Por su parte, el director de un hospital fuera de San José agregó que para él lo más crítico de las listas de espera está relacionado con la falta de especialistas y que, además, los pocos con los que cuenta tienen vacaciones profilácticas que reducen el tiempo disponible. A esto se une el hecho de que algunos de ellos son jefes y deben dedicar tiempo a labores administrativas; es decir, no pueden asistir a las salas de operación.
“En el caso del Hospital de Puntarenas solo hay dos anestesiólogos para siete quirófanos. Esos dos ven todas las emergencias y hacen las guardias”, manifestó una fuente.
Tras consultas de La Nación, la Gerencia Médica de la CCSS reconoció que las listas de espera representan uno de los principales desafíos del sistema de salud y que su comportamiento responde a múltiples factores.
Asimismo, admitió que el análisis realizado por la Auditoría Interna reafirma que se trata de una problemática compleja, en la que intervienen elementos relacionados con la capacidad resolutiva, el recurso humano especializado, la infraestructura, el equipamiento, la organización de los servicios y la gestión de la información, entre otros.
Ante este panorama, la Gerencia Médica, a cargo del doctor Marvin Palma Lostalo, indicó que la Caja mantiene en ejecución estrategias orientadas a fortalecer la producción de consultas, procedimientos y cirugías, optimizar el uso de la capacidad instalada, mejorar los mecanismos de monitoreo y seguimiento, así como impulsar intervenciones específicas en aquellas especialidades y establecimientos con mayores rezagos.
“Como parte de este esfuerzo, la institución cuenta con un Plan de Abordaje de Listas de Espera 2026-2030, aprobado por la Junta Directiva, que establece una hoja de ruta de mediano y largo plazo para fortalecer la gobernanza, la gestión clínica, la articulación de redes de servicios, el seguimiento mediante indicadores y la mejora continua de los procesos de atención”, indica una respuesta remitida por la CCSS a La Nación.
Si bien la auditoría de la Caja reconoce que la administración activa ha emitido políticas, lineamientos, reglamentos y disposiciones técnicas para atender el tema de las listas de espera, señala que el problema continúa demandando un abordaje integral, sostenido y articulado.

Quirófanos vacíos y fuga de especialistas
Según el informe, se observaron limitaciones relacionadas con el aprovechamiento de la jornada ordinaria, la programación quirúrgica, la consulta externa, el proceso diagnóstico y la existencia de cuellos de botella que restringen la atención.
Entre lo hallado están inicios tardíos de jornada, tiempos de recambio superiores a los parámetros esperados, ocupación hospitalaria que condiciona la actividad quirúrgica, estancias preoperatorias prolongadas, cierre anticipado de salas de operaciones, uso parcial o inhabilitación de quirófanos, así como una dependencia de las jornadas extraordinarias o programas excepcionales para atender a los usuarios.
“En varios centros, aun cuando se dispone de infraestructura física o equipamiento, la falta de personal médico, de enfermería, de anestesiología, de apoyo técnico o de servicios complementarios ha impedido operar a plena capacidad, afectando la continuidad de la producción ordinaria y el acceso oportuno de los pacientes”, detalla el informe.
El encargado de un centro médico contó que actualmente una persona en urgencias puede esperar dos días para entrar a hospitalización. Su homólogo de un hospital fuera de San José afirmó que hay pacientes que pueden esperar cinco días en urgencias para obtener una cama.
Otro encargado de un hospital de la Gran Área Metropolitana (GAM) indicó que si tuvieran más anestesiólogos no tendrían las dificultades que afrontan hoy. No obstante, señaló que como estos médicos ganan mucho más en el sector privado, a nivel público participan solamente en proyectos que sean de su interés.
Los hospitales también lidian con un alto porcentaje de especialistas que redujeron su jornada a medio tiempo o a un cuarto de tiempo, pues también trabajan de manera privada, en un sector en el que en una semana pueden ganarse lo que perciben en un mes en la Caja.
Para el 31 de julio pasado, la espera quirúrgica creció a 211.650 casos (7.028 más que en marzo), con un plazo promedio de 452 días (11 más que en marzo). La lista de consulta externa llegó a 391.314 casos (28.958 más que en marzo), con una espera media de 565 días (25 más que en marzo).
Mientras tanto, la lista de procedimientos pendientes llegó a 873.572 casos (según datos de marzo, pues en la actualización de julio no se contemplan), con un tiempo de atención promedio de 207 días. En total, se registraron 1.476.536 casos en espera de atención.
Una fuente afirmó que cuando empezaron las conocidas CUMCAS (metodología de pago por resultados) hubo bastante avance en las listas de espera de trauma. Sin embargo, sostuvo que la Junta Directiva de la CCSS cambió la modalidad y que los especialistas no estarían interesados en trabajar con ella.
“En un chat de directores de hospitales se habla de que ya no pueden más con la atención de trauma y que urge que la modalidad de pagos por resultados sea efectiva”, agregó.
“En cinco años hemos tenido cinco gerentes (médicos). Es imposible que de esa forma la lista de espera sea contundente. Cada vez cambian al encargado de la Unidad Técnica de Listas de Espera, vienen nuevas reglas, ahora la Ley Marco de Empleo Público ha sido nefasta porque un especialista en hospitales nacionales gana lo mismo que un especialista que se vaya a Limón, Puntarenas o Guanacaste, antes si ibana a zona rural tenían al menos un incentivo”
— Director general de un hospital regional
Fallas detectadas desde el 2022
Aunado a la carencia de especialistas expuesta por los directores médicos, el informe (AS-ASALUD-0057-2026) compila una serie de problemáticas detectadas y advertidas desde el 2022 y que afectan las listas de espera.
“La evidencia recabada en los distintos productos de fiscalización emitidos desde 2022 permite señalar que la lista de espera institucional continúa representando una problemática sustantiva, de carácter multicausal y dinámica, en la que el ingreso permanente de nuevos casos coexiste con limitaciones en capacidad resolutiva, calidad de la información, articulación en red, priorización clínica y control de la gestión”, señala el documento.
