
Ni siquiera un traslado en helicóptero habría permitido que un paciente atendido a las 7 a. m. en Carrillo, Guanacaste, apareciera solo apenas 20 minutos después en un centro médico de Pérez Zeledón para solicitar que le homologaran un certificado con recomendación de reposo emitido por un médico privado. Aun así, el trámite se intentó realizar. Y no es un caso aislado.
Dicho documento habría sido confeccionado por uno de los tres doctores particulares que encendieron las alertas de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), debido a la emisión masiva de recomendaciones para licencia por enfermedad.
Un informe en poder de La Nación revela que esos profesionales elaboraron, en total, más de 21.000 certificados en solo cuatro meses del 2025. Muchos de ellos fueron confeccionados con diferencias de apenas cinco minutos.
Paula Villalobos, coordinadora de la Comisión Central Evaluadora de Licencias e Incapacidades de la CCSS, afirmó que este tipo de acciones podrían ser consideradas un fraude de incapacidades.
Los médicos que realizaron certificados masivamente son:
- Alfredo Ramírez Strunz (código 3773), quien elaboró 8.152 certificados en 120 días. Esto representa un promedio de 67,9 dictámenes diarios.
- Roger Arnoldo Morales Ujueta (código 980), para un total de 7.750 certificados en cuatro meses, lo que significa 64,5 diarios en promedio. Este médico es el mismo que emitió 279 documentos mientras estuvo hospitalizado cuatro días entre el 12 y 15 de junio del 2025.
- Josselyne Andreyna Irigoyen Fallas (código 5086) en total emitió 5.519, lo que representa, en promedio, 45,9 diarios.
Entre los tres emitieron 21.421 certificados con recomendaciones de reposo. Dicha cantidad resulta a todas luces fuera de lo común, si se toma en cuenta que otros médicos llegan a emitir menos de 100 dictámenes en ese lapso.
Este diario llamó a los tres médicos a los números telefónicos que aparecen a su nombre, (10 en caso de Ramírez, siete en el caso de Irigoyen y uno en el caso de Morales). Además, le envió un correo electrónico a cada uno para consultar sobre la cantidad de dictámenes emitidos. Sin embargo, al cierre de esta nota no se obtuvo respuesta.
Labor millonaria y perjuicios para la CCSS y los patronos
Se desconoce cuánto dinero pagaron los pacientes por cada uno de estos certificados.
El Colegio de Médicos establece por consulta médica privada y emisión de certificado una tarifa de ¢33.800. En caso de que cobraran ese monto, entre los tres doctores habrían percibido más de ¢700 millones por los más de 21.000 documentos emitidos.
En caso de que estos certificados hayan sido homologados como incapacidades en la CCSS, esto habría representado el pago de subsidios, ya sea por parte de la institución o de los patronos.
Paula Villalobos, de la Comisión Central Evaluadora de Licencias e Incapacidades de la CCSS, afirmó que este tipo de prácticas genera perjuicios para la entidad y más allá.
Explicó que, cuando las incapacidades son menores a tres días, el subsidio no lo asume la Caja Costarricense de Seguro Social, sino el patrono.
Las empresas exigen que los certificados emitidos por médicos privados sean homologados por la CCSS, lo que termina generando una carga adicional de trabajo para el personal asignado para validarlos.
“Luego está el problema de cuando se vuelve crónico y se van acumulando de tres en tres días (las recomendaciones de reposo homologadas como incapacidades). Ahí sí afecta a la Caja económicamente.
“Hay tres niveles de afectación distintos: patrono, Caja y cuando el problema se convierte en una situación de riesgo para la sostenibilidad del programa”, explicó Villalobos.
En la actualidad, los certificados médicos privados se emiten en la plataforma Sedimec del Colegio de Médicos y Cirujanos y por cada uno los doctores deben pagar ¢3.651. De este monto, el órgano colegiado se queda con ¢2.700, según indicó un profesional en Medicina. El Colegio no brindó el dato oficial pese a reiteradas solicitudes de La Nación.
Por la emisión de estos 21.000 certificados en cuatro meses, el Colegio de Médicos habría percibido poco más de ¢56 millones.
El Colegio tampoco se refirió a si Sedimec alerta o no cuando un médico emite, como en estos casos, certificados médicos de manera desproporcionada.
Consultada sobre el tema, Mónica Taylor, presidenta ejecutiva de la CCSS, afirmó que en la institución existe un fraude de incapacidades.
Dicha irregularidad ocurre cuando se da una venta o gestión ilícita de incapacidades para la obtención de un subsidio.
“Definitivamente, tenemos que articular con otras instituciones: Ministerio de Salud y también con Colegio de Médicos para que vean en la parte privada cómo están ellos fiscalizando y viendo qué están haciendo esos médicos porque nadie los está fiscalizando. Es a través de la Caja que nos estamos dando cuenta que hay incapacidades que incluso no debieron otorgarse”, comentó Taylor.
La jerarca indicó que a la problemática hay que agregarle el tema de las sustituciones de personal que se deben realizar para cubrir al trabajador incapacitado. Indicó que quienes estarían adquiriendo este tipo de certificados para buscar homologarlos son, muchas veces, funcionarios de la misma Caja.

Médicos realizaron certificados masivamente
La Nación conoció que, en el 2025, la Comisión Regional Evaluadora de Licencias e Incapacidades de la CCSS identificó a cinco médicos como los principales emisores de recomendaciones de reposo en medicina mixta y consulta privada.
Sin embargo, tres primeros destacaban ampliamente sobre los otros dos debido al volumen de dictámenes que llegaban a las distintas unidades de la CCSS.
El médico que más dictámenes hizo en enero del 2025 confeccionó 1.557. El segundo emitió 901; el tercero, 677; el cuarto, 311; y el quinto, 188.
Tras esa revisión, la CCSS solicitó al Colegio de Médicos la cantidad total de dictámenes emitidos en la plataforma Sedimec por los tres médicos que encabezaban la lista, correspondientes a enero, febrero, marzo y abril del 2025.
Este diario obtuvo, en exclusiva, el documento firmado por la Dirección de Fiscalía del Colegio de Médicos en el que se detalla la cantidad de certificados médicos realizados por los doctores Alfredo Ramírez Strunz, Roger Arnoldo Morales Ujueta y Josselyne Andreyna Irigoyen Fallas durante el primer cuatrimestre del 2025.
Aunque La Nación solicitó la información al Colegio de Médicos, en dos ocasiones se negaron a facilitarla e indicaron que los datos habían sido entregados a la CCSS y que se le debían solicitar a esa institución.
Actualmente, la Caja tiene deshabilitada la homologación de certificados médicos emitidos por los doctores Morales Ujueta y Ramírez Strunz. En el caso de Irigoyen Fallas, la doctora Villalobos mencionó que existe una investigación.
Agregó que la institución presentó una denuncia contra estos tres galenos ante el Colegio de Médicos. Dicho órgano profesional indicó que tramitan investigaciones relacionadas con estos tres profesionales.
¿Qué hace la CCSS para contrarrestar esta situación?
Para contrarrestar el llamado fraude de incapacidades, Taylor y Villalobos indicaron que la Caja implementará un catálogo de diagnósticos para estandarizar la cantidad de días de reposo que un médico puede recomendar, según la enfermedad. Esta referencia aplicará para todo el país.
Además, añadió Villalobos, se aprobó una reforma integral del reglamento de licencias e incapacidades para cambiar la metodología de las homologaciones para hacerla “más justa y estricta”.
También se destinará recurso humano a las revisiones detalladas para mejorar la fiscalización de las homologaciones.
