
Jimena Araya, cardióloga del Hospital Monseñor Sanabria, expuso que este centro médico habría cancelado las citas de control de sus pacientes mientras ella realizaba labores que le correspondían a una colega que llegaba tres horas tarde.
A mediados de julio, la especialista publicó en sus redes sociales que se enteró de que, por dos años y medio, las citas de los miércoles de sus pacientes se suspendieron para que ella cubriera el trabajo de la cardióloga asignada que no estaba.
Afirmó que se dio cuenta de que siempre hubo una funcionaria asignada para esa labor en un horario de 7 a 9 a. m., sin embargo, que esta doctora llegaba -y continuaría llegando- a las 10 a. m.: tres horas después de su hora de entrada.
“A los pacientes les cancelaban las citas para que yo hiciera el trabajo que le tocaba a alguien más por agenda y que no lo hacía porque llega a las 10 a. m.”, escribió.
Araya cuestionó que cómo es posible que se afecte la atención de los pacientes para que una persona, cuyo nombre no divulgó, llegue a las 10 a. m. a su trabajo y que no tenga consecuencias.
“Y las consecuencias para los pacientes”, interpeló.
La Nación contactó a la doctora Jimena Araya para ampliar la información. La cardióloga contó que se enteró de esta situación tras mantener una reunión con la Auditoría Interna de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) que afirma que se mantiene pendiente de que los procesos se realicen como deben ser.
Sobre si la dirección del hospital puntarenense ha actuado en torno a esta situación, comentó que lo desconoce y que, según algunas respuestas que ha recibido, el asunto le corresponde al Servicio de Medicina.
Tras consulta de este medio, la dirección del Monseñor Sanabria indicó que “no han recibido una denuncia formal” al respecto.
“La Dirección Médica instruyó a las jefaturas correspondientes a realizar la investigación, validación y revisión de los mecanismos de control establecidos, y estas ya iniciaron las gestiones internas correspondientes, solicitando la información y documentación necesaria para la valoración integral del caso“, indicó la dirección mediante la oficina de prensa de Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).
Araya comentó que, en apariencia, las tardías de su colega se habrían elevado por parte del Servicio de Medicina del Monseñor Sanabria al Centro para la Instrucción de Procedimientos Administrativos (CIPA); sin embargo, comentó que al consultar con el CIPA qué ha ocurrido con ese tema, le indicaron que no podían brindarle información.
La especialista también agregó que reportó supuestas irregularidades en el proceso de investigación del CIPA y que hasta ahora no ha recibido respuesta de parte de ese centro.
Olger Sánchez Carrillo, auditor interno de la CCSS, respondió a La Nación que el caso expuesto por la doctora Jimena Araya fue incluido en un estudio que ya realiza el órgano auditor en ese hospital.
“Esta Auditoría Interna actualmente efectúa un estudio vinculado con hechos presuntamente irregulares asociados a las actividades planificadas y ejecutadas por especialistas en cardiología destacados en el centro hospitalario. (...)
"Sobre la eventual cancelación de atenciones médicas a pacientes mientras la profesional realizaba otras funciones institucionales, se indica que esta situación ya es de conocimiento de este Órgano de Fiscalización y ha sido incorporada dentro del alcance del estudio que se encuentra programado y en desarrollo”, explicó Sánchez Carrillo.
¿Qué dice la CCSS?
Luego de que se conociera este caso, La Nación solicitó las versiones de la Gerencia Médica y la Auditoría; por ahora, no se ha recibido respuesta de la Gerencia Médica.
Asimismo, tras conversar con la doctora Araya, se remitió una nueva consulta para el CIPA. Al cierre de edición no se recibió respuesta.
¿Cuál es la situación en el Monseñor Sanabria actualmente?
La doctora comentó que desde hace mes y medio hicieron una reestructuración de agendas y que ahora la labor de hacer visita a los pacientes de cardiología hospitalizados la realizan desde Geriatría y Medicina Interna, por lo que ya no es necesario cancelar la agenda de los pacientes si alguna cardióloga se ausenta.
